II CONCURSO NACIONAL DE HISTORIAS DE AMOR
Municipio de Timbío-Cauca 2011
BASES:
TEMA: Los cuentos deben tratar el tema del amor en cualquiera de sus manifestaciones. El amor es un tema universal de la literatura. El amor es base fundamental para lograr el respeto de sí mismo, la pareja, los amigos, la familia y la sociedad. El amor como energía transformadora que nos permite trabajar y alcanzar los sueños más difíciles.
CATEGORIAS: Podrán participar todos los colombianos que lo deseen.
CATEGORIA 1. COLOMBIANO JUVENIL: de 11 a 18 años
CATEGORIA 2: COLOMBIANO MAYORES: de 18 años en adelante
CATEGORIA 3: TIMBIANO JUVENIL DE 11 A 18 AÑOS
CATEGORIA 4. TIMBIANO MAYOR DE 18 AÑOS
PROCEDIMIENTO
Cada participante podrá concursar con un cuento, que no pase de dos (2) páginas tamaño carta, escritas en formato Word de computador, letra Arial número 12, a espacio y medio de interlineado.
Al final de cuento se firmará con el nombre y apellidos completos del autor, dirección, ciudad, teléfono. Colegio donde estudia, o empresa donde trabaja. Correo electrónico y señalando la categoría en que participa. La obra que no se ajuste a estos requisitos será descartada.
Los cuentos se recibirán como un archivo Word adjunto al correo electrónico hasta el día viernes 30 de septiembre del 2011, a las 12:00 del medio día.
Se deben enviar por correo electrónico a : noticiasdetimbio@gmail.com
Todos los cuentos enviados serán publicados en el blog: www.timbio.blogspot.com - en la medida que vayan llegando.
La premiación se realizará la primera semana de noviembre del 2011, como parte de la celebración del cumpleaños Nº 474 de la fundación del municipio de Timbío.
Premios
Para las categorías 1 Y 2 el premio consiste en un millón de pesos ($1.000.000, oo) y un diploma que los acredita como ganadores.
Para las categorías 3 y 4 el premio consiste en quinientos mil pesos ($500.000, oo) y un diploma que los acredita como ganadores.
Los timbianos, además del premio local, pueden participan por el premio nacional.
JURADO
El jurado calificador estará conformado por los escritores de trayectoria nacional, que se darán a conocer con la publicación del fallo.
PARA TENER EN CUENTA
1. Todos los concursantes al enviar su cuento autorizan la publicación virtual de los mismos.
2. No se publicaran cuentos con fallas de ortografía o redacción.
3. La publicación de los cuentos no implica pagos económicos a favor de los autores.
5. Se recomienda abstenerse de participar con cuentos copiados. La Ley de Derechos de Autor sanciona el plagio.
CONVOCA: Casa de la Cultura - Alcaldía Municipal de Timbío.
COORDINADOR DEL CONCURSO: Escritor: Marco Antonio Valencia Calle (valenciacalle@gmail.com)
jueves, 14 de julio de 2011
CONVOCATORIA
II CONCURSO NACIONAL DE HISTORIAS DE AMOR
Municipio de Timbío-Cauca 2011
BASES:
TEMA: Los cuentos deben tratar el tema del amor en cualquiera de sus manifestaciones. El amor es un tema universal de la literatura. El amor es base fundamental para lograr el respeto de sí mismo, la pareja, los amigos, la familia y la sociedad. El amor como energía transformadora que nos permite trabajar y alcanzar los sueños más difíciles.
CATEGORIAS: Podrán participar todos los colombianos que lo deseen.
CATEGORIA 1. COLOMBIANO JUVENIL: de 11 a 18 años
CATEGORIA 2: COLOMBIANO MAYORES: de 18 años en adelante
CATEGORIA 3: TIMBIANO JUVENIL DE 11 A 18 AÑOS
CATEGORIA 4. TIMBIANO MAYOR DE 18 AÑOS
PROCEDIMIENTO
Cada participante podrá concursar con un cuento, que no pase de dos (2) páginas tamaño carta, escritas en formato Word de computador, letra Arial número 12, a espacio y medio de interlineado.
Al final de cuento se firmará con el nombre y apellidos completos del autor, dirección, ciudad, teléfono. Colegio donde estudia, o empresa donde trabaja. Correo electrónico y señalando la categoría en que participa. La obra que no se ajuste a estos requisitos será descartada.
Los cuentos se recibirán como un archivo Word adjunto al correo electrónico hasta el día viernes 30 de septiembre del 2011, a las 12:00 del medio día.
Se deben enviar por correo electrónico a : noticiasdetimbio@gmail.com
Todos los cuentos enviados serán publicados en el blog: www.timbio.blogspot.com - en la medida que vayan llegando.
La premiación se realizará la primera semana de noviembre del 2011, como parte de la celebración del cumpleaños Nº 474 de la fundación del municipio de Timbío.
Premios
Para las categorías 1 Y 2 el premio consiste en un millón de pesos ($1.000.000, oo) y un diploma que los acredita como ganadores.
Para las categorías 3 y 4 el premio consiste en quinientos mil pesos ($500.000, oo) y un diploma que los acredita como ganadores.
Los timbianos, además del premio local, pueden participan por el premio nacional.
JURADO
El jurado calificador estará conformado por los escritores de trayectoria nacional, que se darán a conocer con la publicación del fallo.
PARA TENER EN CUENTA
1. Todos los concursantes al enviar su cuento autorizan la publicación virtual de los mismos.
2. No se publicaran cuentos con fallas de ortografía o redacción.
3. La publicación de los cuentos no implica pagos económicos a favor de los autores.
5. Se recomienda abstenerse de participar con cuentos copiados. La Ley de Derechos de Autor sanciona el plagio.
CONVOCA: Casa de la Cultura - Alcaldía Municipal de Timbío.
COORDINADOR DEL CONCURSO: Escritor: Marco Antonio Valencia Calle (valenciacalle@gmail.com)
Municipio de Timbío-Cauca 2011
BASES:
TEMA: Los cuentos deben tratar el tema del amor en cualquiera de sus manifestaciones. El amor es un tema universal de la literatura. El amor es base fundamental para lograr el respeto de sí mismo, la pareja, los amigos, la familia y la sociedad. El amor como energía transformadora que nos permite trabajar y alcanzar los sueños más difíciles.
CATEGORIAS: Podrán participar todos los colombianos que lo deseen.
CATEGORIA 1. COLOMBIANO JUVENIL: de 11 a 18 años
CATEGORIA 2: COLOMBIANO MAYORES: de 18 años en adelante
CATEGORIA 3: TIMBIANO JUVENIL DE 11 A 18 AÑOS
CATEGORIA 4. TIMBIANO MAYOR DE 18 AÑOS
PROCEDIMIENTO
Cada participante podrá concursar con un cuento, que no pase de dos (2) páginas tamaño carta, escritas en formato Word de computador, letra Arial número 12, a espacio y medio de interlineado.
Al final de cuento se firmará con el nombre y apellidos completos del autor, dirección, ciudad, teléfono. Colegio donde estudia, o empresa donde trabaja. Correo electrónico y señalando la categoría en que participa. La obra que no se ajuste a estos requisitos será descartada.
Los cuentos se recibirán como un archivo Word adjunto al correo electrónico hasta el día viernes 30 de septiembre del 2011, a las 12:00 del medio día.
Se deben enviar por correo electrónico a : noticiasdetimbio@gmail.com
Todos los cuentos enviados serán publicados en el blog: www.timbio.blogspot.com - en la medida que vayan llegando.
La premiación se realizará la primera semana de noviembre del 2011, como parte de la celebración del cumpleaños Nº 474 de la fundación del municipio de Timbío.
Premios
Para las categorías 1 Y 2 el premio consiste en un millón de pesos ($1.000.000, oo) y un diploma que los acredita como ganadores.
Para las categorías 3 y 4 el premio consiste en quinientos mil pesos ($500.000, oo) y un diploma que los acredita como ganadores.
Los timbianos, además del premio local, pueden participan por el premio nacional.
JURADO
El jurado calificador estará conformado por los escritores de trayectoria nacional, que se darán a conocer con la publicación del fallo.
PARA TENER EN CUENTA
1. Todos los concursantes al enviar su cuento autorizan la publicación virtual de los mismos.
2. No se publicaran cuentos con fallas de ortografía o redacción.
3. La publicación de los cuentos no implica pagos económicos a favor de los autores.
5. Se recomienda abstenerse de participar con cuentos copiados. La Ley de Derechos de Autor sanciona el plagio.
CONVOCA: Casa de la Cultura - Alcaldía Municipal de Timbío.
COORDINADOR DEL CONCURSO: Escritor: Marco Antonio Valencia Calle (valenciacalle@gmail.com)
martes, 12 de julio de 2011
PERROS
A veces pienso que los perros son ángeles de la guarda disfrazados que nos rondan, vigilan, cuidan y acompañan. Mascotas fieles que acompañan nuestra soledad y alegra en los momentos más cotidianos de la vida.
Y aunque los perros son fieles, lindos, exigen poco y perdonan todo, la verdad es que están en menor escala de todos los amores “y cosas” que los hombres podemos disponer. Por tal, los podemos regalar, vender, comprar, botar, cambalachar, maltratar… en fin, con ellos se suelen cometer todo tipo de desmanes y no hay religión ni ley que lo prohíba. Pareciera que ni Dios se acordara de ellos, y que los hombres aplicáramos con ellos que “siempre maltratamos lo que más amamos”...
Y mi teoría de que son ángeles no es tan descabellada porque si miramos la historia, los egipcios tuvieron un perro entre sus dioses, se trató del dios Anubis, el dios de la momificación. Y en la Biblia y las leyendas de la historia universal los perros se mencionan en varias oportunidades. Y son tan viejos que en Israel, los científicos encontraron un cementerio de perros que data de los años 500 y 400 antes de Cristo.
En América, Europa, África y Australia los perros se tienen como mascotas dentro de las casas, y es costumbre social de la gente brindarles protección y los cuidados necesarios para su bienestar. Pero así como en las calles hay ángeles errantes, también hay perros vagabundos y con ellos la intolerancia es grande y la compasión poca.
Se tiene noticias que en Europa del Este, Asia del norte y el Medio Oriente Islámico, no se toleran los perros callejeros y regularmente se hacen batidas para cazarlos y matarlos so pretexto de evitar epidemias de rabia.
Que en Beijing, China, es una muestra de decadencia personal o social tener perros como mascotas y se hacen purgas callejeras periódicamente. Pero si una persona insiste en tener un perro en casa, debe pagar una licencia costosa, tasada en varios salarios mínimos y llenar tramites como si fueran a adoptar un animal salvaje.
Que en Corea y regiones de Asía Oriental y Sur Oriental, en Vietnam, en Camboya, en tribus septentrionales de la India, y varios lugares de Tailandia, Birmania y Malasia donde viven muchos chinos, la gente los mata para comerlos guisados, con arroz.
Y que en la India -el único país del mundo donde se protegen los animales por constitución nacional- es ilegal declarar matanzas de perros, pero aun así son considerados como sucios por algunos debido a las epidemias de rabia, y cuando hay demasiados, los atrapan para tirarlos al abandono a extramuros de la ciudad.
En Colombia, ahora mismo, las autoridades sanitarias han determinado que la vacunación contra la rabia debe ser anual, y que a todo perro muerto que aparezca en la calle debe ser decapitado para estudiar su cabeza en busca de rabia.
En parques de barrio y en los conjuntos residenciales esta determinado que el problema más grave de convivencia tiene que ver con la existencia de mascotas, especialmente de perros que se cagan por todas partes con la mirada complaciente (y cómplice) de sus dueños para perjuicio de los demás. Por eso, no se prohíbe tener mascotas, se prohíben los excrementos de perro con dueño en áreas comunes.
Y aunque los perros son fieles, lindos, exigen poco y perdonan todo, la verdad es que están en menor escala de todos los amores “y cosas” que los hombres podemos disponer. Por tal, los podemos regalar, vender, comprar, botar, cambalachar, maltratar… en fin, con ellos se suelen cometer todo tipo de desmanes y no hay religión ni ley que lo prohíba. Pareciera que ni Dios se acordara de ellos, y que los hombres aplicáramos con ellos que “siempre maltratamos lo que más amamos”...
Y mi teoría de que son ángeles no es tan descabellada porque si miramos la historia, los egipcios tuvieron un perro entre sus dioses, se trató del dios Anubis, el dios de la momificación. Y en la Biblia y las leyendas de la historia universal los perros se mencionan en varias oportunidades. Y son tan viejos que en Israel, los científicos encontraron un cementerio de perros que data de los años 500 y 400 antes de Cristo.
En América, Europa, África y Australia los perros se tienen como mascotas dentro de las casas, y es costumbre social de la gente brindarles protección y los cuidados necesarios para su bienestar. Pero así como en las calles hay ángeles errantes, también hay perros vagabundos y con ellos la intolerancia es grande y la compasión poca.
Se tiene noticias que en Europa del Este, Asia del norte y el Medio Oriente Islámico, no se toleran los perros callejeros y regularmente se hacen batidas para cazarlos y matarlos so pretexto de evitar epidemias de rabia.
Que en Beijing, China, es una muestra de decadencia personal o social tener perros como mascotas y se hacen purgas callejeras periódicamente. Pero si una persona insiste en tener un perro en casa, debe pagar una licencia costosa, tasada en varios salarios mínimos y llenar tramites como si fueran a adoptar un animal salvaje.
Que en Corea y regiones de Asía Oriental y Sur Oriental, en Vietnam, en Camboya, en tribus septentrionales de la India, y varios lugares de Tailandia, Birmania y Malasia donde viven muchos chinos, la gente los mata para comerlos guisados, con arroz.
Y que en la India -el único país del mundo donde se protegen los animales por constitución nacional- es ilegal declarar matanzas de perros, pero aun así son considerados como sucios por algunos debido a las epidemias de rabia, y cuando hay demasiados, los atrapan para tirarlos al abandono a extramuros de la ciudad.
En Colombia, ahora mismo, las autoridades sanitarias han determinado que la vacunación contra la rabia debe ser anual, y que a todo perro muerto que aparezca en la calle debe ser decapitado para estudiar su cabeza en busca de rabia.
En parques de barrio y en los conjuntos residenciales esta determinado que el problema más grave de convivencia tiene que ver con la existencia de mascotas, especialmente de perros que se cagan por todas partes con la mirada complaciente (y cómplice) de sus dueños para perjuicio de los demás. Por eso, no se prohíbe tener mascotas, se prohíben los excrementos de perro con dueño en áreas comunes.
viernes, 24 de junio de 2011
EDUCACIÓN PARA LA PAZ ¿Y ESO PARA QUÉ?
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA
Vía twitter.
*
En la república de las letras tenemos las bases para un modelo de Estado en paz. Urge la paz. Urge educar para la paz.
*
Santos debe Resolver el problema de la violencia antes de entrar en procesos de prosperidad y tratados de libre comercio. La paz urge.
*
Maestros de escuela y del Estado deben ser y agentes reales de paz. La paz comienza en una educación propia para la paz.
*
Discursos públicos, alfabetización, promoción de lectura, son elementos de la autoridad moral contra la violencia generalizada del país.
*
Procesos de civilización y alfabetización antes que desarmes. Las bacrin problema real de inseguridad general.
*
Las mafias, las pandillas y los grupos armados del comercio ilícito como las farc, bacrin y paras deben someterse a procesos de civilización y alfabetización.
*
Nuestros legisladores deben leer el Leviatan de Hobbes. El Estado es el único llamado a usar las armas y las fuerza para evitar los conflictos
*
La violencia contra mujeres, niños, minorías étnicas y animales en Colombia no disminuye. Hace falta más que denuncias de prensa. Legislar en favor de una educación por la paz.
*
La democracia, nos da la paz. La violencia colombiana nos indica que no tenemos democracia, o peor, que la estamos perdiendo.
*
La estupidez colectiva mata tanta gente como las guerras civiles. Si en Colombia no hay guerra, hay estupidez con metralla por ahí...
*
Hay bibliotecas y ferias de libros, pero no se enseña hábitos de lectura ni compra de libros. Un hombre que lee no usa lenguaje de la violencia
*
Estudios demuestran que la imprenta y el libro, han logrado rebajar el espíritu violento de los hombres. Pero en Colombia la gente no lee...
*
La pena de muerte existe en USA por delitos de asesinato y conspiración. En el resto del mundo ya no existe pena capital. ¿En Colombia existe?
*
Se dan tantos crimines en Colombia como en la sociedad medieval Europea. ¿Es la civilización garantía de seguridad? ¿No somos civilizados?
*
La gente en el mundo muere en guerras, genocidios y tiranías… ¿En Colombia se da esa triada?
*
La vida del hombre en estado natural es pobre y corta, según Hobbies. En Colombia falta educación, están matando a nuestros jóvenes como si viviéramos en épocas de barbarie.
*
Pasamos del estado primitivo a Estados organizados. Pero la violencia sigue siendo salvaje ¿por qué?
*
Con tanta violencia urbana ¿en qué acabará nuestra madre patria?
*
La maldad es la intuición de aquello que pensamos que algo está mal.
*
Vía twitter.
*
En la república de las letras tenemos las bases para un modelo de Estado en paz. Urge la paz. Urge educar para la paz.
*
Santos debe Resolver el problema de la violencia antes de entrar en procesos de prosperidad y tratados de libre comercio. La paz urge.
*
Maestros de escuela y del Estado deben ser y agentes reales de paz. La paz comienza en una educación propia para la paz.
*
Discursos públicos, alfabetización, promoción de lectura, son elementos de la autoridad moral contra la violencia generalizada del país.
*
Procesos de civilización y alfabetización antes que desarmes. Las bacrin problema real de inseguridad general.
*
Las mafias, las pandillas y los grupos armados del comercio ilícito como las farc, bacrin y paras deben someterse a procesos de civilización y alfabetización.
*
Nuestros legisladores deben leer el Leviatan de Hobbes. El Estado es el único llamado a usar las armas y las fuerza para evitar los conflictos
*
La violencia contra mujeres, niños, minorías étnicas y animales en Colombia no disminuye. Hace falta más que denuncias de prensa. Legislar en favor de una educación por la paz.
*
La democracia, nos da la paz. La violencia colombiana nos indica que no tenemos democracia, o peor, que la estamos perdiendo.
*
La estupidez colectiva mata tanta gente como las guerras civiles. Si en Colombia no hay guerra, hay estupidez con metralla por ahí...
*
Hay bibliotecas y ferias de libros, pero no se enseña hábitos de lectura ni compra de libros. Un hombre que lee no usa lenguaje de la violencia
*
Estudios demuestran que la imprenta y el libro, han logrado rebajar el espíritu violento de los hombres. Pero en Colombia la gente no lee...
*
La pena de muerte existe en USA por delitos de asesinato y conspiración. En el resto del mundo ya no existe pena capital. ¿En Colombia existe?
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Se dan tantos crimines en Colombia como en la sociedad medieval Europea. ¿Es la civilización garantía de seguridad? ¿No somos civilizados?
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La gente en el mundo muere en guerras, genocidios y tiranías… ¿En Colombia se da esa triada?
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La vida del hombre en estado natural es pobre y corta, según Hobbies. En Colombia falta educación, están matando a nuestros jóvenes como si viviéramos en épocas de barbarie.
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Pasamos del estado primitivo a Estados organizados. Pero la violencia sigue siendo salvaje ¿por qué?
*
Con tanta violencia urbana ¿en qué acabará nuestra madre patria?
*
La maldad es la intuición de aquello que pensamos que algo está mal.
*
miércoles, 22 de junio de 2011
UNA EDUCACION PARA EL NUEVO SIGLO
MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Una educación viable, es una educación para ser felices. El compromiso de hoy es pensar cómo y de qué manera logramos eso.
*
La educación debe gerenciarse es cierto, pero también pensarse. Educación sin pedagogía, y sin didácticas para silgo XXI no sirve.
*
Ser pensantes, educados y cultos nos pone el reto de pensar políticas culturales y educativas para las nuevas generaciones.
*
Los cambios sociales van rápido, son imprevisibles... si no hay educación para siglo XXI perderemos oportunidades de ser felices.
*
Modificar la forma violenta y vengativa de pensar y actuar de muchos... es un desafío de la educación del siglo XXI. Se escuchan propuestas-
*
Hay que modificar hábitos, costumbres, pensamientos de acuerdo a las nuevas tendencias del mundo. Urge fortalecer políticas educativas s.XXI
*
El futuro es complejo La educación debe trabajar para enfrentar esos cambios de manera rápida y sensata. Urge políticas educación para siglo XXI.
*
No se trata de legislar para mejorar la educación, hay que mejorar la educación para legislar mejor. Analfabetas no pueden mejorar el país.
*
La educación no es una inversión cualquiera, es el instrumento para lograr los cambios reales que el país necesita.
*
Educar a las nuevas generaciones es un gran compromiso. Es la gran inversión que los aspirantes a mandatarios deben proyectar.
*
Candidatos: Hay que proponer además de criticar. Hay que llegarles a las comunidades con propuestas para el nuevo milenio.
*
Las palabras claves para pensar y hacer propuestas de gobierno tienen que girar en torno a la democracia, la paz y la justicia social.
*
Urge repensar conceptos como democracia, equidad, justicia social y paz, pero desde políticas pensadas en la escuela y las universidades, no desde los directorios políticos.
*
¿Qué es un futuro viable? Debemos sentarnos a pensar en ello, pero igual trabajar en ello en las aulas escolares y universitarias.
*
Democracia sin educación en ella no existe. Justicia sin cultura no es viable, y paz sin gente educada es difícil. Urge educación para la paz.
*
La idea no es conectarse con el mundo, el punto es cómo y con quien nos conectamos. Educar para manejos informáticos.
*
El futuro es viable, pero la vida no entrega ese futuro gratis. Tenemos que trabajarlo, educar a los niños y jóvenes en nuevas tendencias.
*
Cada día que llega, es una oportunidad para transformarnos, para conocer y educarnos en la posibilidad de ser felices.
*
El futuro debe ser de esperanzas, pero las esperanzas se construyen con hábitos y costumbres que se necesitan para el nuevo siglo.
*
El futuro debe ser de esperanzas, pero las esperanzas se construyen con hábitos y costumbres que se necesitan para el nuevo siglo.
*
Estamos atropellando a los jóvenes y niños con nuestras taras del ayer, con una educación caduca que no conduce a la libertad.
*
Hay que escuchar a la juventud de hoy. No están cómodos, necesitan aprender del afecto y del entendimiento humano.
*
El mundo de hoy, es esencialmente diferente al de ayer. La educación del ayer al cajón. Urge construir y trabajar una educación para s, XXI
*
El futuro viene con incertidumbres, por lo tanto debemos transformar hábitos y costumbres: Urge una educación de y para el siglo XXI.
*
MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Una educación viable, es una educación para ser felices. El compromiso de hoy es pensar cómo y de qué manera logramos eso.
*
La educación debe gerenciarse es cierto, pero también pensarse. Educación sin pedagogía, y sin didácticas para silgo XXI no sirve.
*
Ser pensantes, educados y cultos nos pone el reto de pensar políticas culturales y educativas para las nuevas generaciones.
*
Los cambios sociales van rápido, son imprevisibles... si no hay educación para siglo XXI perderemos oportunidades de ser felices.
*
Modificar la forma violenta y vengativa de pensar y actuar de muchos... es un desafío de la educación del siglo XXI. Se escuchan propuestas-
*
Hay que modificar hábitos, costumbres, pensamientos de acuerdo a las nuevas tendencias del mundo. Urge fortalecer políticas educativas s.XXI
*
El futuro es complejo La educación debe trabajar para enfrentar esos cambios de manera rápida y sensata. Urge políticas educación para siglo XXI.
*
No se trata de legislar para mejorar la educación, hay que mejorar la educación para legislar mejor. Analfabetas no pueden mejorar el país.
*
La educación no es una inversión cualquiera, es el instrumento para lograr los cambios reales que el país necesita.
*
Educar a las nuevas generaciones es un gran compromiso. Es la gran inversión que los aspirantes a mandatarios deben proyectar.
*
Candidatos: Hay que proponer además de criticar. Hay que llegarles a las comunidades con propuestas para el nuevo milenio.
*
Las palabras claves para pensar y hacer propuestas de gobierno tienen que girar en torno a la democracia, la paz y la justicia social.
*
Urge repensar conceptos como democracia, equidad, justicia social y paz, pero desde políticas pensadas en la escuela y las universidades, no desde los directorios políticos.
*
¿Qué es un futuro viable? Debemos sentarnos a pensar en ello, pero igual trabajar en ello en las aulas escolares y universitarias.
*
Democracia sin educación en ella no existe. Justicia sin cultura no es viable, y paz sin gente educada es difícil. Urge educación para la paz.
*
La idea no es conectarse con el mundo, el punto es cómo y con quien nos conectamos. Educar para manejos informáticos.
*
El futuro es viable, pero la vida no entrega ese futuro gratis. Tenemos que trabajarlo, educar a los niños y jóvenes en nuevas tendencias.
*
Cada día que llega, es una oportunidad para transformarnos, para conocer y educarnos en la posibilidad de ser felices.
*
El futuro debe ser de esperanzas, pero las esperanzas se construyen con hábitos y costumbres que se necesitan para el nuevo siglo.
*
El futuro debe ser de esperanzas, pero las esperanzas se construyen con hábitos y costumbres que se necesitan para el nuevo siglo.
*
Estamos atropellando a los jóvenes y niños con nuestras taras del ayer, con una educación caduca que no conduce a la libertad.
*
Hay que escuchar a la juventud de hoy. No están cómodos, necesitan aprender del afecto y del entendimiento humano.
*
El mundo de hoy, es esencialmente diferente al de ayer. La educación del ayer al cajón. Urge construir y trabajar una educación para s, XXI
*
El futuro viene con incertidumbres, por lo tanto debemos transformar hábitos y costumbres: Urge una educación de y para el siglo XXI.
*
lunes, 20 de junio de 2011
LOS MONÓLOGOS DE LA VAGINA
UNO: En Popayán se ven los mejores atardeceres del mundo, Popayán es la ciudad blanca de Colombia, Popayán la ciudad convención, el mejor clima del mundo es el de Popayán, la ciudad más tranquila del mundo es Popayán, en Popayán todo el mundo es abogado, Popayán tiene los mejores amantes del planeta, Popayán es la ciudad más barata del país, Popayán es una ciudad para el estudio, el que no estudia en Popayán es porque no quiere, Popayán tiene la Semana Santa mas bella de América, en Popayán todos son poetas, Popayán es una ciudad de novela sin novelistas, Popayán es la ciudad con más iglesias en Colombia, Popayán es la Suiza da América, Popayán es la ciudad con más bancos y corporaciones del país, la gente de Popayán es la que más ahorra en comparación a otras ciudades, los mejores ingenieros del país salen de la universidad del Cauca de Popayán...
DOS: Popayán es la primera ciudad en consumo de marihuana y la segunda en consumo de bazuco, Popayán es la primera ciudad en prostitución infantil y tiene el más alto porcentaje de casos de SIDA entre las ciudades intermedias, en Popayán no hay industria, Popayán es la ciudad más pobre de país, Popayán es la capital mundial del satanismo, para llegar a Popayán hay que cruzar el túnel del tiempo, Popayán es la ciudad donde más se suicidan los niños y los jóvenes, Popayán es una ciudad blanca de conciencias negras, la ciudad con más altos índices de abortos es Popayán, en Popayán todos son morrongos, Popayán es una ciudad de roscas y cofradías, Popayán es el primer productor internacional de pobreza, Popayán es la capital mundial de la envidia, Popayán tiene el peor clima del mundo, en Popayán todos son empleados del gobierno, en Popayán todos tienen doble moral, en Popayán no se invierte en publicidad, los patojos quieren siempre todo gratis, a Popayán la habitan cuatro patojos y doscientos mil desplazados-arrimados... los popayanejos se fueron.
TRES: El Cauca es el departamento más pobre del país, El Cauca es del departamento más abandonado de Colombia, en el Cauca la clase dirigente no sirve para nada, el Cauca es el único departamento que tiene todos los climas y todas las razas, en el cauca no hay clases sociales hay elites sociales, el Cauca es el departamento que más presidentes le ha dado a Colombia, es el departamento donde en política hay más “caciques que indios”, el único departamento en el mundo que tiene un gobernante indio...
CUATRO: Tengo tres páginas más de “expresiones terroristas”, frases mesiánicas, desaciertos, patojadas de jubilado, entuertos de bochincheras, vanidades chichas, envidias de extraños, calumnias mamertas, exageraciones de pipían, diagnósticos chimbos y palabrería barata recogida por ahí, en cócteles y supermercados, o en esos buses de servicio públicos como si fueran frases sacadas de la obra de Eve Ensler “los monólogos de la vagina”, montada por el Teatro Nacional de Bogotá bajo la dirección de Fanny Mickey.
CINCO: Entuertos de seres que (como los personajes de Ensler) se alimentan de la “mala leche” del vulgo. Comentarios que divierten a unos, pero les saca la piedra a otros que piensan que ante tanto desacierto mejor sería quedarse con la vagina cerrada, perdón, con la boca cerrada, para no darle vida a tanta “paja” junta... y aunque “echar paja” no es malo, según el doctor Hannibal Lecter, debilita mucho y nos hace quedar muy mal a los popayanejos y caucanos, a la hora de las verdades...
DOS: Popayán es la primera ciudad en consumo de marihuana y la segunda en consumo de bazuco, Popayán es la primera ciudad en prostitución infantil y tiene el más alto porcentaje de casos de SIDA entre las ciudades intermedias, en Popayán no hay industria, Popayán es la ciudad más pobre de país, Popayán es la capital mundial del satanismo, para llegar a Popayán hay que cruzar el túnel del tiempo, Popayán es la ciudad donde más se suicidan los niños y los jóvenes, Popayán es una ciudad blanca de conciencias negras, la ciudad con más altos índices de abortos es Popayán, en Popayán todos son morrongos, Popayán es una ciudad de roscas y cofradías, Popayán es el primer productor internacional de pobreza, Popayán es la capital mundial de la envidia, Popayán tiene el peor clima del mundo, en Popayán todos son empleados del gobierno, en Popayán todos tienen doble moral, en Popayán no se invierte en publicidad, los patojos quieren siempre todo gratis, a Popayán la habitan cuatro patojos y doscientos mil desplazados-arrimados... los popayanejos se fueron.
TRES: El Cauca es el departamento más pobre del país, El Cauca es del departamento más abandonado de Colombia, en el Cauca la clase dirigente no sirve para nada, el Cauca es el único departamento que tiene todos los climas y todas las razas, en el cauca no hay clases sociales hay elites sociales, el Cauca es el departamento que más presidentes le ha dado a Colombia, es el departamento donde en política hay más “caciques que indios”, el único departamento en el mundo que tiene un gobernante indio...
CUATRO: Tengo tres páginas más de “expresiones terroristas”, frases mesiánicas, desaciertos, patojadas de jubilado, entuertos de bochincheras, vanidades chichas, envidias de extraños, calumnias mamertas, exageraciones de pipían, diagnósticos chimbos y palabrería barata recogida por ahí, en cócteles y supermercados, o en esos buses de servicio públicos como si fueran frases sacadas de la obra de Eve Ensler “los monólogos de la vagina”, montada por el Teatro Nacional de Bogotá bajo la dirección de Fanny Mickey.
CINCO: Entuertos de seres que (como los personajes de Ensler) se alimentan de la “mala leche” del vulgo. Comentarios que divierten a unos, pero les saca la piedra a otros que piensan que ante tanto desacierto mejor sería quedarse con la vagina cerrada, perdón, con la boca cerrada, para no darle vida a tanta “paja” junta... y aunque “echar paja” no es malo, según el doctor Hannibal Lecter, debilita mucho y nos hace quedar muy mal a los popayanejos y caucanos, a la hora de las verdades...
jueves, 2 de junio de 2011
EL MISTERIOSO ENCANTO DE LAS PLAZAS DE MERCADO
Era un comprador promiscuo. A veces hacía mercado en las galerías, pero otras veces iba a los supermercados, donde todo “en apariencia” es más higiénico, más elegante, mas sano, más limpio, más seguro, más lindo, más cachetudo, más hidratado, más rico, más personal, más escogido, en fin, donde todo parece “más”, y es más caro.
Pero las plazas de mercado tienen su encanto y su misterio por donde se les mire, y volví a ellas. Allí uno puede darse el placer maravilloso de regatear los precios. Regatear permite (aprender) explorar tu capacidad de disuasión, de negociante. Regatear te exige saber defender tus ideas frente a la psicología del vendedor que tiene por principio nunca perder. Y si uno aprende (aunque-ilusamente) a ganarles a los vendedores de una plaza de mercado, quiere decir que es capaz de conseguir todo en la vida. A los niños de una escuela deberían mandarlos a comprar bananos para que aprendan a conseguir más por menos. Regatear es un juego tan placentero que a uno se la va la mañana comprando un aguacate, pero se regresa con una sonrisa de ganador en los labios para la casa; es tan placentero que muchas amas de casa mercan a diario, y obtienen tanta experiencia que cada día gastan menos. En cambio, los que no regatean, gastan más.
Ir a una plaza de mercado le permite a uno bajarse de la nube de profesional exitoso, elitista y medroso, para tratar con la gente sencilla y maravillosa del pueblo; gente que le habla a uno de las cosechas, los cultivos, las lluvias, las sequías; de la tierra y de la finca, de lugares que no hemos vuelto a visitar por miedo a la guerrilla y las minas quiebratas sembradas por El Ejército.
Comprar en una plaza de mercado es tratar con el colombiano real, sencillo y trabajador, que de manera eficiente y organizada nos vende con sus propias manos alimentos sanos, recién sacados del campo y vendidos a precios razonables. Es tratar con la gente responsable de que los alimentos naturales y buenos lleguen a nuestra mesa y podamos comer como Dios manda. Es verle la cara al colombiano que podría morir de hambre y sin empleo si el TLC es mal negociado, y los consumidores nos aconductamos a comprar bananos transgénicos (y cancerigenos) y ajos insaboros (entre otros) en los supermercados, en vez de consumir frutas, hortalizas y tubérculos de la tierra, cosechados a mano por nuestros campesinos, traslados a lomo de mula a la ciudad, vendidos con cariño en plazas de mercado, con sabor a Colombia, con olor a tierra.
Las plazas de mercado tienen otro misterioso encanto, allí puede uno conocer y ver a la gente como es, en realidad. Allí van hombres y mujeres a comprar sin maquillajes, sin fajas ni gafas, sin coloretes en la cara, sin peinados caros y perfumes de Chanel. Sin guardaespaldas, sin “chais” en la boca, sin tacones ni joyas que disimulan o camuflan la humanidad por vanidad. Los tipos se ponen sus bermudas y sus camisetas ajadas dejando ver sus panzas nobles y sus honrosas venas varices sin compliques; las señoras sin maquillaje ni moños en la cabeza, sin tacones ni prevenciones, salen a mercar en camisillas transparentes y sin brasieres, en pantalones bicicleteros y mostrando sus gorditos (o huesillos) sin complejos, y entonces uno se regocija con esos cuerpazos de “mamasotas” que tienen las amas de casa. Y comprar así, es un placer más que erótico, de verdad. Por eso, como puede ser un sitio para visitar y comprar en familia, puede ser un lugar para encuentros amorosos entre solas y solos, no lo duden.
Me encanta mercar, y cuando lo hago aprovecho para mecatear delicias asombrosas o desayunar en “mesas largas” donde tienen una sazón espectacular que nunca en ninguna otra parte del mundo podrías saborear. Te lo juro.
Pero las plazas de mercado tienen su encanto y su misterio por donde se les mire, y volví a ellas. Allí uno puede darse el placer maravilloso de regatear los precios. Regatear permite (aprender) explorar tu capacidad de disuasión, de negociante. Regatear te exige saber defender tus ideas frente a la psicología del vendedor que tiene por principio nunca perder. Y si uno aprende (aunque-ilusamente) a ganarles a los vendedores de una plaza de mercado, quiere decir que es capaz de conseguir todo en la vida. A los niños de una escuela deberían mandarlos a comprar bananos para que aprendan a conseguir más por menos. Regatear es un juego tan placentero que a uno se la va la mañana comprando un aguacate, pero se regresa con una sonrisa de ganador en los labios para la casa; es tan placentero que muchas amas de casa mercan a diario, y obtienen tanta experiencia que cada día gastan menos. En cambio, los que no regatean, gastan más.
Ir a una plaza de mercado le permite a uno bajarse de la nube de profesional exitoso, elitista y medroso, para tratar con la gente sencilla y maravillosa del pueblo; gente que le habla a uno de las cosechas, los cultivos, las lluvias, las sequías; de la tierra y de la finca, de lugares que no hemos vuelto a visitar por miedo a la guerrilla y las minas quiebratas sembradas por El Ejército.
Comprar en una plaza de mercado es tratar con el colombiano real, sencillo y trabajador, que de manera eficiente y organizada nos vende con sus propias manos alimentos sanos, recién sacados del campo y vendidos a precios razonables. Es tratar con la gente responsable de que los alimentos naturales y buenos lleguen a nuestra mesa y podamos comer como Dios manda. Es verle la cara al colombiano que podría morir de hambre y sin empleo si el TLC es mal negociado, y los consumidores nos aconductamos a comprar bananos transgénicos (y cancerigenos) y ajos insaboros (entre otros) en los supermercados, en vez de consumir frutas, hortalizas y tubérculos de la tierra, cosechados a mano por nuestros campesinos, traslados a lomo de mula a la ciudad, vendidos con cariño en plazas de mercado, con sabor a Colombia, con olor a tierra.
Las plazas de mercado tienen otro misterioso encanto, allí puede uno conocer y ver a la gente como es, en realidad. Allí van hombres y mujeres a comprar sin maquillajes, sin fajas ni gafas, sin coloretes en la cara, sin peinados caros y perfumes de Chanel. Sin guardaespaldas, sin “chais” en la boca, sin tacones ni joyas que disimulan o camuflan la humanidad por vanidad. Los tipos se ponen sus bermudas y sus camisetas ajadas dejando ver sus panzas nobles y sus honrosas venas varices sin compliques; las señoras sin maquillaje ni moños en la cabeza, sin tacones ni prevenciones, salen a mercar en camisillas transparentes y sin brasieres, en pantalones bicicleteros y mostrando sus gorditos (o huesillos) sin complejos, y entonces uno se regocija con esos cuerpazos de “mamasotas” que tienen las amas de casa. Y comprar así, es un placer más que erótico, de verdad. Por eso, como puede ser un sitio para visitar y comprar en familia, puede ser un lugar para encuentros amorosos entre solas y solos, no lo duden.
Me encanta mercar, y cuando lo hago aprovecho para mecatear delicias asombrosas o desayunar en “mesas largas” donde tienen una sazón espectacular que nunca en ninguna otra parte del mundo podrías saborear. Te lo juro.
sábado, 21 de mayo de 2011
Perefecto?
No puedo ser perfecto, tengo miles de defectos, pero dame tiempo para ver si puedo andar- A.Plazas
El 13 de junio, hace un año
10. EN LA MUERTE DE MI ABUELO
El Ángel de la Muerte visitó a mi familia el pasado fin de semana. Vino por mi abuelo Germán Calle Giraldo, y aunque todos estábamos advertidos de su presencia merodeando alrededor de su cama, que uno de los nuestros fallezca no deja de ser un impacto sobrecogedor, y la tristeza ha corrido como lluvia por los ojos de allegados y herederos.
Muere a los 90 años por voluntad propia, digo yo, pues hace quince días dejó de comer y no hubo razón médica ni consejo humano que lo hiciera cambiar de opinión. Decía que desde joven la muerte siempre lo acechaba vigilante: “Pero no se atreve a tocarme porque en mi boca tengo el Salmo 91”. En su inveterada historia de trotamundos refería los cientos de veces que peligró su vida en tantas más travesías por Colombia sin que nunca le hubiera pasado nada grave. Él mismo se aterraba por los años vividos, y cuando los dolores del cuerpo y del alma le quemaban el pecho preguntaba por la muerte, nunca por un médico. Muchas veces le escuché decir: “El secreto para vivir mucho es no tener miedo a morir y tener a la mano el Salmo 91”.
Pero su corazón de viajero no soportó estar postrado en una cama, y comenzó a soñar con las emociones del Viaje Eterno, y sin preguntarle a nadie, tal vez sin él mismo darse cuenta, se preparó para la nueva aventura. Se hizo cristiano practicante, se leyó La Biblia completa varias veces como si fuera un Manual de viajes, y se encerró en su cuarto a orar y meditar de rodillas como un santo hasta que se sintió liviano de espíritu. Cuando salió de sus meditaciones, nos pidió perdón a todos por los abandonos y desaciertos, y sentado en la sala comenzó a observar el comportamiento de la familia como tratando de adivinar los horizontes y avatares de su progenie, o quizá atesorando recuerdos para su nuevo viaje…Murió en su cama, rodeado de sus hijas, un enfermero y el Ángel de la buena Muerte contemplando cómo el viejo le renovó su amor a mi abuela Carola, mientras le agradecía y le pedía perdón –una y otra vez–, por tantas equivocaciones...
El viejo comprendió, después de tanto viajar, de tantos malabares y hazañas por ríos y carreteras en búsqueda de Dorados y fabulas de ilusiones, que el único lugar donde vale la pena vivir es en el corazón del ser amado, en la tierra donde están los hijos, en el regazo familiar.
Con la profunda ausencia que nos deja la muerte de un ser tan cercano, pienso en esta gran lección de amor y perdón que mis abuelos nos brindan.
“Germán y Carola”, después de 70 años de amores, 7 hijos, más de 20 nietos y una historia de incertidumbres, nos han enseñado que el amor “hasta que la muerte nos separe” es posible; que hay que luchar por el amor porque en el reino de los sentimientos nada es fácil; pero sobre todo, que hay que saber pedir perdón y perdonar a tiempo… antes que el Ángel de la Muerte fije sus ojos sobre nosotros… y no todos vamos a tener la suerte de vivir 90 años, a menos que lo del Salmo 91 sea verdad, y al leerlo todos los días estemos libres de todo mal y peligro.
Nota: Paz en tu tumba, abuelo. Gracias en nombre de la familia Calle Martínez por el acompañamiento y mensajes de condolencia. Gracias al enfermero Ever Salamanca, de la Fundación “Sabemos cuidar”, por su esmerada asistencia.
El Ángel de la Muerte visitó a mi familia el pasado fin de semana. Vino por mi abuelo Germán Calle Giraldo, y aunque todos estábamos advertidos de su presencia merodeando alrededor de su cama, que uno de los nuestros fallezca no deja de ser un impacto sobrecogedor, y la tristeza ha corrido como lluvia por los ojos de allegados y herederos.
Muere a los 90 años por voluntad propia, digo yo, pues hace quince días dejó de comer y no hubo razón médica ni consejo humano que lo hiciera cambiar de opinión. Decía que desde joven la muerte siempre lo acechaba vigilante: “Pero no se atreve a tocarme porque en mi boca tengo el Salmo 91”. En su inveterada historia de trotamundos refería los cientos de veces que peligró su vida en tantas más travesías por Colombia sin que nunca le hubiera pasado nada grave. Él mismo se aterraba por los años vividos, y cuando los dolores del cuerpo y del alma le quemaban el pecho preguntaba por la muerte, nunca por un médico. Muchas veces le escuché decir: “El secreto para vivir mucho es no tener miedo a morir y tener a la mano el Salmo 91”.
Pero su corazón de viajero no soportó estar postrado en una cama, y comenzó a soñar con las emociones del Viaje Eterno, y sin preguntarle a nadie, tal vez sin él mismo darse cuenta, se preparó para la nueva aventura. Se hizo cristiano practicante, se leyó La Biblia completa varias veces como si fuera un Manual de viajes, y se encerró en su cuarto a orar y meditar de rodillas como un santo hasta que se sintió liviano de espíritu. Cuando salió de sus meditaciones, nos pidió perdón a todos por los abandonos y desaciertos, y sentado en la sala comenzó a observar el comportamiento de la familia como tratando de adivinar los horizontes y avatares de su progenie, o quizá atesorando recuerdos para su nuevo viaje…Murió en su cama, rodeado de sus hijas, un enfermero y el Ángel de la buena Muerte contemplando cómo el viejo le renovó su amor a mi abuela Carola, mientras le agradecía y le pedía perdón –una y otra vez–, por tantas equivocaciones...
El viejo comprendió, después de tanto viajar, de tantos malabares y hazañas por ríos y carreteras en búsqueda de Dorados y fabulas de ilusiones, que el único lugar donde vale la pena vivir es en el corazón del ser amado, en la tierra donde están los hijos, en el regazo familiar.
Con la profunda ausencia que nos deja la muerte de un ser tan cercano, pienso en esta gran lección de amor y perdón que mis abuelos nos brindan.
“Germán y Carola”, después de 70 años de amores, 7 hijos, más de 20 nietos y una historia de incertidumbres, nos han enseñado que el amor “hasta que la muerte nos separe” es posible; que hay que luchar por el amor porque en el reino de los sentimientos nada es fácil; pero sobre todo, que hay que saber pedir perdón y perdonar a tiempo… antes que el Ángel de la Muerte fije sus ojos sobre nosotros… y no todos vamos a tener la suerte de vivir 90 años, a menos que lo del Salmo 91 sea verdad, y al leerlo todos los días estemos libres de todo mal y peligro.
Nota: Paz en tu tumba, abuelo. Gracias en nombre de la familia Calle Martínez por el acompañamiento y mensajes de condolencia. Gracias al enfermero Ever Salamanca, de la Fundación “Sabemos cuidar”, por su esmerada asistencia.
viernes, 20 de mayo de 2011
¡GRACIAS SEMANASANTEROS!
Felicitaciones. La magnificencia y el compromiso demostrado por los amantes de la tradición, la cultura y la historia, hicieron que tuviéramos una Semana Santa en Popayán bellísima y sin precedentes.
Nunca me sentí más orgullo de ser payanés que esta semana contemplando sus procesiones. Tanta pasión y entusiasmo de parte de los cargueros, como de las sahumadoras y toda esa multitud de semanasanteros(as) que trabajan para la excelencia manifiesta, motivan a vivir con solemnidad la tradición que más nos identifica y nos debe unir como habitantes de “la ciudad blanca”.
El mito que reza: “La Procesiones de Popayán son las más bellas del continente”, sigue vivo, es cierto y no cabe duda; el mundo entero pudo ser testigo de ello a través de las transmisiones de radio, televisión e interné que se hicieron tanto desde los medios locales, como desde la red de canales de televisión que reseñaron con lujo de referentes históricos cada una de las noches mágicas que extraños y payaneses pudimos vivir con la piel de gallina y nudos en la garganta.
Hay que destacar el trabajo de las mujeres, cada vez más denotativo y protagónico. Baluartes de belleza, compromiso y devoción que hacen de nuestra fiesta religiosa un asunto para la gracia de Dios, con un orgullo ajeno a la vanidad. Porque han sido, y son nuestras madres las que enseñan en casa el respeto y la necesidad de preservar un patrimonio que nos llena de orgullo.
Cada Procesión, al igual que cada acto litúrgico para el cual nuestros sacerdotes sacan a relucir toda la carga poética y significativa “de la pasión y muerte” del Cristo que nos identifica, permitieron seguir construyendo la ciudad amada y sin fronteras que año tras año, con devoción y admiración es visitada por miles de peregrinos.
Los foráneos, los emigrantes, la gente que ha llegado por azar para quedarse a vivir en Popayán, los turistas, los comerciantes y las nuevas generaciones han venido entendiendo que Las Procesiones son un asunto de cultura, pero también de profundas raíces religiosas que tenemos que apoyar y defender; y donde, si no se participa directamente, se respeta y admira sin vacilaciones. ¡Gracias semanasanteros!
Nunca me sentí más orgullo de ser payanés que esta semana contemplando sus procesiones. Tanta pasión y entusiasmo de parte de los cargueros, como de las sahumadoras y toda esa multitud de semanasanteros(as) que trabajan para la excelencia manifiesta, motivan a vivir con solemnidad la tradición que más nos identifica y nos debe unir como habitantes de “la ciudad blanca”.
El mito que reza: “La Procesiones de Popayán son las más bellas del continente”, sigue vivo, es cierto y no cabe duda; el mundo entero pudo ser testigo de ello a través de las transmisiones de radio, televisión e interné que se hicieron tanto desde los medios locales, como desde la red de canales de televisión que reseñaron con lujo de referentes históricos cada una de las noches mágicas que extraños y payaneses pudimos vivir con la piel de gallina y nudos en la garganta.
Hay que destacar el trabajo de las mujeres, cada vez más denotativo y protagónico. Baluartes de belleza, compromiso y devoción que hacen de nuestra fiesta religiosa un asunto para la gracia de Dios, con un orgullo ajeno a la vanidad. Porque han sido, y son nuestras madres las que enseñan en casa el respeto y la necesidad de preservar un patrimonio que nos llena de orgullo.
Cada Procesión, al igual que cada acto litúrgico para el cual nuestros sacerdotes sacan a relucir toda la carga poética y significativa “de la pasión y muerte” del Cristo que nos identifica, permitieron seguir construyendo la ciudad amada y sin fronteras que año tras año, con devoción y admiración es visitada por miles de peregrinos.
Los foráneos, los emigrantes, la gente que ha llegado por azar para quedarse a vivir en Popayán, los turistas, los comerciantes y las nuevas generaciones han venido entendiendo que Las Procesiones son un asunto de cultura, pero también de profundas raíces religiosas que tenemos que apoyar y defender; y donde, si no se participa directamente, se respeta y admira sin vacilaciones. ¡Gracias semanasanteros!
domingo, 8 de mayo de 2011
LOS TRINOS DE MARCO ANTONIO
LA MADRE PATRIA Y SUS DEFECTOS
MARCOANTONIOVALENCIA
En la La ciencia y el conocimiento. En La república de las letras tenemos las bases para uno modelo de Estado en paz. Urge la paz.
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MARCOANTONIOVALENCIA
Santos debe Resolver el problema de la violencia antes de entrar en procesos de prosperidad y Tratados de libre comercio. La paz urge.
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MARCOANTONIOVALENCIA
Maestros de escuela y del Estado deben ser y agentes reales de paz. La paz comienza en una educación propia para la paz.
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MARCOANTONIOVALENCIA
Discursos públicos, alfabetización, promoción de lectura, son elementos de la autoridad moral contra la violencia generalizada del país.
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MARCOANTONIOVALENCIA
Procesos de civilización y alfabetización antes que desarmes.
hace 33 minutos Favorito Responder Borrar
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MARCOANTONIOVALENCIA
Las mafias, las pandillas y los grupos armados del comercio ilicito como las farc, bacrin y paras deben someterse a procesos de civilización
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e MARCOANTONIOVALENCIA
Nuestros legisladores deben leer el Leviatan de Hobbes. El Estado es el único llamado a usar las armas y las fuerza para evitar los conflictos
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MARCOANTONIOVALENCIA
La violencia contra mujeres, niños, minorías étnicas y animales en Colombia no disminuye. Hace falta más que denuncias de prensa. Legislar
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MARCOANTONIOVALENCIA
La democracia, nos da la paz. La violencia colombiana nos indica que no tenemos democracia, o peor, que la estamos perdiendo.
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valenciacalle MARCOANTONIOVALENCIA
La estupidez colectiva mata tanta gente como as guerras civiles. Si en Colombia no hay guerra, hay estupidez con metralla por ahí...
MARCOANTONIOVALENCIA
Hay bibliotecas y ferias d libros, pero no se enseña hábitos d lectura ni compra de libros. Un hombre q lee no usa lenguaje d la violencia
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MARCOANTONIOVALENCIA
Estudios demuestran que la imprenta y el libro, han logrado rebajar el espíritu violento de los hombres. Pero en Colombia la gente no lee...
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MARCOANTONIOVALENCIA
La pena de muerte existe en USA por delitos de asesinato y conspiración. En el resto del mundo ya no existe pena capital. En Colombia existe?
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MARCOANTONIOVALENCIA
SE dan tantos crimines en Colombia como en la sociedad medieval Europea Es la civilización garantía d seguridad? ¿No somos civilizations?
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valenciacalle MARCOANTONIOVALENCIA
La gente en el mundo muere en guerras, genocidios y tiranías… En Colombia se da esa triada?
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MARCOANTONIOVALENCIA
La vida del hombre en estado natural es pobre y corta, según Hobbies, pues en Colombia...
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MARCOANTONIOVALENCIA
Pasamos del estado primitivo a Estados organizados. Pero la violencia sigue siendo salvaje ¿por qué?
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MARCOANTONIOVALENCIA
Con tanta violencia en qué acabará nuestra madre patria?
POR MARCO ANTONIO VALENCIA
La maldad es la intuición de aquello que pensamos que algo esta mal.
¡POR FAVOR, NO ME MATEN!
Tal como van las cosas, moriré de pánico antes de lo pronosticado por Ana, mi pitonisa de cabecera. Tantas historias de policías y ladrones, violentos y pendejos, atracos y secuestros, absurdos y dolores, me están matando de pena moral. Con cada día que pasa me estoy suicidando en una especie de eutanasia personal, un harakiri psicológico en medio de un insólito ataque de pánico colectivo. Ya ni el alcohol ni el Viagra me alegran las mañanas. A los treinta y cuatro años soy un pusilánime que comienza a temblar desde las cinco de la mañana y se encierra en el sanitario a escuchar las noticias y a morirse de miedo. Para los demás, tan solo soy un tipo de cantaleta aburridora y babosa al que nadie le para bolas. –¡Cucho quejetas!–me gritan.
Pero yo sé que no soy el único. Somos millones los que estamos atrapados por el pánico, lo que pasa es que los otros se quedan calladitos, por miedo, por cobardes, pero chisss...
Unos grupos armados me robaron la posibilidad de salir a respirar aire puro al campo, pasear o hacer turismo porque me causan pavor “las pescas milagrosas” y los asaltos de los piratas terrestres. Me quitaron la posibilidad de ir a burdeles, tener siete mujeres y un mocito, porque me da miedo contraer el SIDA. Me da pánico fumar Pielroja (como el hombre Malboro) por el cáncer, o fumarme un porrito de marihuana a lo Bod Dylan para escribir poesía, porque quién quita que me armen una operación Milenio y me extraditen. Me atemoriza ir donde el ortodoncista, no vaya y sea que me atraque prescribiéndome un frenillo de varios millones de pesos. Me asusta ir donde un optómetra: desde su Óptica, ya estoy necesitando gafas y eso cuesta un montón de plata y un par de lentes que me harían sentir como minusválido. Me da pánico ir donde un médico alternativo porque seguro necesita clavarme mil agujas o proporcionarme igual cantidad de pastillas, excelentes todas pero carísimas, que mi EPS no cubre. Me da miedo llevar a mi compañera donde el ginecólogo porque seguro le diagnostica una operación por complicaciones que sólo él ve, entiende y conoce. Me acojona comprar una casa porque no quiero empeñarle al Banco mi vida y la vida de mis hijos. Me atemoriza denunciar a un funcionario corrupto porque seguro que al otro día utiliza su “magia” para hacerme aparecer con la boca llena de moscas, a la orilla de cualquier cuneta. Me da pánico ir a bares o discotecas porque de pronto me abordan avivatos para robarme con escopolamina o venderme licor adulterado y me quedo ciego. Me da pánico ir a una iglesia a buscar a Dios porque mínimo tengo que darle un diezmo del diez por ciento de mi sueldo al pastor o al sacerdote. Me da pánico subirme a los buses destartalados de Popayán porque de pronto me bajo con chucha, enfisema, o sin billetera. Me aterroriza denunciar que en Popayán los buses urbanos están desbaratados porque de pronto un chofer se emberraca y me da un varillazo. Me da pánico comer carne o hamburguesas porque temo consumir carne de burro viejo o de perro enfermo molido y aliñado. Me da pánico ser político porque de pronto me hacen un atentado; o, como es el caso, no tengo vocación de mentiroso y me intimidan las calumnias de la oposición. Me da pánico hablar de política con extraños o en público porque de pronto hay infiltrados que quieren sacarme información quién sabe con qué fines.
¡Dios mío, tanto me han robado, tanto me han quitado, que ya casi sucumbo de pánico. Y tan grave estoy, que prefiero morirme solito y en casa, antes que estar en manos de un médico de los de veinte mil pesos la hora...
Por favor, no me maten: yo me mato solito de puro pánico. Y si me enfermo de improviso, por favor, no me lleven a ese hospital universitario de proletos que tenemos. Es horrible. Allí la desolación y la tristeza me matarían. Llévenme derechito al cielo, ¿Sí?
Se los agradezco. Amén.
Pero yo sé que no soy el único. Somos millones los que estamos atrapados por el pánico, lo que pasa es que los otros se quedan calladitos, por miedo, por cobardes, pero chisss...
Unos grupos armados me robaron la posibilidad de salir a respirar aire puro al campo, pasear o hacer turismo porque me causan pavor “las pescas milagrosas” y los asaltos de los piratas terrestres. Me quitaron la posibilidad de ir a burdeles, tener siete mujeres y un mocito, porque me da miedo contraer el SIDA. Me da pánico fumar Pielroja (como el hombre Malboro) por el cáncer, o fumarme un porrito de marihuana a lo Bod Dylan para escribir poesía, porque quién quita que me armen una operación Milenio y me extraditen. Me atemoriza ir donde el ortodoncista, no vaya y sea que me atraque prescribiéndome un frenillo de varios millones de pesos. Me asusta ir donde un optómetra: desde su Óptica, ya estoy necesitando gafas y eso cuesta un montón de plata y un par de lentes que me harían sentir como minusválido. Me da pánico ir donde un médico alternativo porque seguro necesita clavarme mil agujas o proporcionarme igual cantidad de pastillas, excelentes todas pero carísimas, que mi EPS no cubre. Me da miedo llevar a mi compañera donde el ginecólogo porque seguro le diagnostica una operación por complicaciones que sólo él ve, entiende y conoce. Me acojona comprar una casa porque no quiero empeñarle al Banco mi vida y la vida de mis hijos. Me atemoriza denunciar a un funcionario corrupto porque seguro que al otro día utiliza su “magia” para hacerme aparecer con la boca llena de moscas, a la orilla de cualquier cuneta. Me da pánico ir a bares o discotecas porque de pronto me abordan avivatos para robarme con escopolamina o venderme licor adulterado y me quedo ciego. Me da pánico ir a una iglesia a buscar a Dios porque mínimo tengo que darle un diezmo del diez por ciento de mi sueldo al pastor o al sacerdote. Me da pánico subirme a los buses destartalados de Popayán porque de pronto me bajo con chucha, enfisema, o sin billetera. Me aterroriza denunciar que en Popayán los buses urbanos están desbaratados porque de pronto un chofer se emberraca y me da un varillazo. Me da pánico comer carne o hamburguesas porque temo consumir carne de burro viejo o de perro enfermo molido y aliñado. Me da pánico ser político porque de pronto me hacen un atentado; o, como es el caso, no tengo vocación de mentiroso y me intimidan las calumnias de la oposición. Me da pánico hablar de política con extraños o en público porque de pronto hay infiltrados que quieren sacarme información quién sabe con qué fines.
¡Dios mío, tanto me han robado, tanto me han quitado, que ya casi sucumbo de pánico. Y tan grave estoy, que prefiero morirme solito y en casa, antes que estar en manos de un médico de los de veinte mil pesos la hora...
Por favor, no me maten: yo me mato solito de puro pánico. Y si me enfermo de improviso, por favor, no me lleven a ese hospital universitario de proletos que tenemos. Es horrible. Allí la desolación y la tristeza me matarían. Llévenme derechito al cielo, ¿Sí?
Se los agradezco. Amén.
sábado, 7 de mayo de 2011
EL DESENCANTADO
Son las tres de la mañana y una legión de serpientes me quiere devorar. Son las cinco cuando intento pegar el ojo por enésima vez, pero entresueños veo a una gallina negra que se acerca para sacarme los ojos (las mismas pesadillas de siempre). Me levanto y no encuentro alegrías a mi alrededor: otro díay otro sol sin que el milagro de la vida tenga gracia para mí. Me deslizo hasta el sanitario y el cuerpo me pesa como si arrastrara al mundo a cuestas (y así me sentiré el resto del día). Me miro al espejo y tampoco le encuentro gracia a mi rostro: está triste, macilento; hay un guayabo moral en mí: tal vez he bebido demasiada vida o demasiados sueños. El agua fría no me reanima; al contrario, me hiere como si fueran latigazos, cuchilladas. Salgo de la ducha adolorido. Me visto con lo primero que encuentro a mano, me peino y limpio mis zapatos como un autómata. El café me sabe a hiel, las noticias del diario y de la radio, que eran parte de mis rutinas, ahora me son indiferentes. No siento ánimos de nada; el desencanto es mi único desayuno.
No me atrevo a salir, tengo miedo, un mal presentimiento (hace días lo apaciento, semanas, tal vez meses). Alguien de la casa me saluda y me timbro. Me hablan, pero no sé escuchar. No entiendo lo que me dicen, sonrío con tristeza. Hago un esfuerzo, me valgo de mis mejores recursos y salgo a la calle medroso, en busca de amigos, pero sólo veo los mismos rostros de siempre. Caigo en la cuenta de que no tengo amigos.
Me empeño, busco aire, motivos de fortaleza y subo calle arriba-calle-abajo, pero nada me conforta; todo me atemoriza. Hablo con algunas personas, sonrío a la fuerza, pero nadie nota que estoy deprimido, triste, desolado. A tiro de pistola.
Me da tristeza y me avergüenzo de mí mismo. Me parece una traición personal y una estupidez estar así, y no poder superarlo. Está bien un ratito de tristeza, unas horas de melancolía o un día de malparidez, pero esto ya es crónico. Me da risa de mí mismo; una risa amarga, llena de espinas, de sal, que no puedo con ella. Me gana la malparidez.
No entiendo qué es lo que me pasa, ni los motivos. Se me fue el alma, es todo lo que puedo alegar en mi defensa. Me siento enfermo, pero no tengo ninguna dolencia física. Me da rabia y me autocastigo; me sobrepongo a la adversidad, pero al menor descuido, vuelvo a recaer.
Son las once, me tomo un tinto: nada (será el inicio de cinco jarras de café con la intención de reanimarme, en vano), un cigarrillito para... no sé (me dijeron que la tristeza se pasa mejor con un cigarillito: pura paja).
Y a las doce y media comienzo a comer y a comer y a comer como un desesperado. El pan es barato, y tiene buen sabor. Como pan a la lata. Me voy a engordar como un marrano, pienso, pero no me importa, llevo días comiendo y comiendo. No puedo dejar de hacerlo.
Todo comenzó con un día agitado, chévere: emociones, exámenes y muchos proyectos laborales por delante. Pero al caer la noche terminé tan cansado que me dormí en un sillón y de allí no quise levantarme nunca más. Al día siguiente amanecí hipersensible y las noticias del país me cayeron al hígado (el corazón estaba saturado, tal vez). Aunque cansado, seguí trabajando duro, con la ilusión de unas vacaciones que no me di. (Los maestros son tan ignorantes que no saben que la gente necesita descansar, y dejan mil tareas). Al terminar el año se me cruzaron los cables: el último día de clases me sentí como un zombi: caminaba por inercia. En las vacaciones no estudié, es cierto, pero la preocupación no me dejó descansar y sin darme cuenta caí en un abismo, en un vacío en el que nada tenía valor.
Me siento solo, profundamente solo. No sé qué hacer, ni a quién acudir. Comenzó un nuevo año, sin mí. Estoy en un limbo. ¿Alguien me puede ayudar?
S. O. S. Por favor...
martes, 3 de mayo de 2011
LIBERTAD DE PRENSA?
Día de la Libertad de prensa... pero si son los periodistas los que se amarran la soga al cuello suplicando contraticos de a peso en licoreras deptales.
lunes, 2 de mayo de 2011
LA CHIRIMIA SIN DIABLO
“La Chirimía sin Diablo” es el título de la novela que escribo. En ella intento un homenaje a los músicos que trajinan con la chirimía, y busco asomarme a la música de los negros caucanos, a sus instrumentos, a sus currulaos y alabaos… que nos identifican como gente del Pacífico.
Hay una historia de amor como hilo conductor de la novela. Tiene que ver con un Mestizo y músico timbiano y su relación con la reina del pueblo, una adolescente Indígena con ojitos pardos que sueña con vivir en París. Pero la Indígena, un día sin saber cómo… se enamora de otro y le pone los cuerpos al Mestizo con un Negro de Villarica, que sueña con ser declarado “el señor de la marimba” en el Festival del Petronio Álvarez.
El Mestizo además de su chirimía tiene su grupo musical de salsa, y acompañado de su novia Indígena como corista, peregrina por las fiestas y ferias de Silvia, Piendamó, Miranda, Suarez y Puerto Tejada. En una de esas, se atraviesa el Negro marimbero por la vida de estos enamorados. Y el negro con sus aires de “yo soy el señor de la música”, su movimiento de caderas y su entrega a la faena, conquista esa noche al público, el odio del Mestizo y el corazón de la Indígena.
Los lamentos y las lágrimas del despechado se mecen un tiempo en los violines de los patianos, a donde el Mestizo se va a matar la tusa de su amor sin fortuna. En esas andaba cuando en una caseta de feria bordeña, en medio de un ruido atronador, se le aparece al timbiano su nuevo amor, una mujer Zamba que lo hacen tocar el cielo y componer maravillosas canciones que luego interpretarán Mark Anthony, El Gran Combo y Frankie Ruiz.
Pero hay más. En una epifanía, en un instante de revelación y lucidez el Mestizo repara en el diablo que siempre lo ha acompañado en sus faenas de chirimía, actividad de la que nunca se ha desligado a pesar de la fama y de la salsa. Y cuando quiere saber quién es el diablo enmascarado, y disculparse por haberlo ignorado siempre, descubre que el diablo no es un vecino o un músico frustrado, o la loquita del pueblo que se viste de rojo para pedir monedas… El diablo que anda con ellos es de verdad, el que vive en el averno, el tentador de Eva. Y es allí cuando el diablo le propone el negocio de siempre: “tres deseos a cambio su alma”. A partir de la respuesta del Mestizo la trama de la novela cambia. El Mestizo, un cristiano de pueblo ¿aceptará? Yo no creo. Pero si acepta ¿se vengará del Negro marimbero y de la Indígena enamoradiza? Pero hay más, al Mestizo siempre le ha gustado la política y se acercan elecciones de alcaldes y gobernador. ¿Le sonará la flauta de la política al Mestizo? ¿Accederá el diablo a patrocinarle la campaña? ¿Será el mestizo el candidato del diablo?
Una novela de amor, de lujuria y de traiciones. Una novela que intenta tomar “la foto movida” del Cauca que somos a través de las razas, la música, la política y la cotidianidad folclórica de nuestros pueblos.
Hay una historia de amor como hilo conductor de la novela. Tiene que ver con un Mestizo y músico timbiano y su relación con la reina del pueblo, una adolescente Indígena con ojitos pardos que sueña con vivir en París. Pero la Indígena, un día sin saber cómo… se enamora de otro y le pone los cuerpos al Mestizo con un Negro de Villarica, que sueña con ser declarado “el señor de la marimba” en el Festival del Petronio Álvarez.
El Mestizo además de su chirimía tiene su grupo musical de salsa, y acompañado de su novia Indígena como corista, peregrina por las fiestas y ferias de Silvia, Piendamó, Miranda, Suarez y Puerto Tejada. En una de esas, se atraviesa el Negro marimbero por la vida de estos enamorados. Y el negro con sus aires de “yo soy el señor de la música”, su movimiento de caderas y su entrega a la faena, conquista esa noche al público, el odio del Mestizo y el corazón de la Indígena.
Los lamentos y las lágrimas del despechado se mecen un tiempo en los violines de los patianos, a donde el Mestizo se va a matar la tusa de su amor sin fortuna. En esas andaba cuando en una caseta de feria bordeña, en medio de un ruido atronador, se le aparece al timbiano su nuevo amor, una mujer Zamba que lo hacen tocar el cielo y componer maravillosas canciones que luego interpretarán Mark Anthony, El Gran Combo y Frankie Ruiz.
Pero hay más. En una epifanía, en un instante de revelación y lucidez el Mestizo repara en el diablo que siempre lo ha acompañado en sus faenas de chirimía, actividad de la que nunca se ha desligado a pesar de la fama y de la salsa. Y cuando quiere saber quién es el diablo enmascarado, y disculparse por haberlo ignorado siempre, descubre que el diablo no es un vecino o un músico frustrado, o la loquita del pueblo que se viste de rojo para pedir monedas… El diablo que anda con ellos es de verdad, el que vive en el averno, el tentador de Eva. Y es allí cuando el diablo le propone el negocio de siempre: “tres deseos a cambio su alma”. A partir de la respuesta del Mestizo la trama de la novela cambia. El Mestizo, un cristiano de pueblo ¿aceptará? Yo no creo. Pero si acepta ¿se vengará del Negro marimbero y de la Indígena enamoradiza? Pero hay más, al Mestizo siempre le ha gustado la política y se acercan elecciones de alcaldes y gobernador. ¿Le sonará la flauta de la política al Mestizo? ¿Accederá el diablo a patrocinarle la campaña? ¿Será el mestizo el candidato del diablo?
Una novela de amor, de lujuria y de traiciones. Una novela que intenta tomar “la foto movida” del Cauca que somos a través de las razas, la música, la política y la cotidianidad folclórica de nuestros pueblos.
domingo, 1 de mayo de 2011
LEYENDO
Leyendo: El juego de Archer de Adrian Pino Varón. Premio XII Bienal Nal de Novela José Eustasio Rivera.
FERIA DEL LIBRO
Todavía no me llega la vejez necesaria para encontrarle gusto a lectura del Quijote, ni repetir como oveja que es el mejor libro de todos los tiempos. MAV
MARCHA 1 MAYO
Marcha para dar testimonio y dejar constancia: El TLC nos quitará el trabajo y nos dará hambre.
IMPUGNIDAD
Se murió Sábato, el autor de "Sobre heroes y tumbas"... En Colombia a los héroes los tenemos en las tumbas y a los autores de sus muertes en la impugnidad.
jueves, 28 de abril de 2011
LAS PROCESIONES
Esta noche inician las procesiones en Popayán. La procesión de Nuestra Señora La Virgen de los Dolores sale hoy de la iglesia de San Agustín, y los catorce Pasos que la acompañan estarán con flores blancas para simbolizar la pureza de Jesucristo.
Jesucristo es el hijo de Dios. El man que dio la vida para el perdón de todos los pecados del hombre. El man que crucificaron los judíos. El man que predicó enseñanzas tan fuertes, que gracias a ellas se han creado religiones sólidas alrededor de todo el mundo. El man que le ha dado esperanza a esta humanidad llena de envidiosos, pecadores, egoístas, infelices y desadaptados. El man al que le rezan todos, incluyendo policías, soldados, guerrilleros, traquetos, sicarios y paramilitares por igual. El man al que se encomiendan y le oran las mujeres más buenas y santas de la tierra, así como las viejas más perversas y morrongas del planeta.
Esta noche los cargueros más pecadores sentirán el peso del mundo sobre sus hombres, y aquellos que pueden mirar de frente por estar libre de pecado, sentirán que llevan una pluma en vez de barrote. Pero al final, todos ellos levitarán redimidos, limpios, llenos de fe y con la emoción del deber cumplido. Gracias a los cargueros de Popayán, Jesucristo cada año puede volver a cargar sus cruz, y los católicos del mundo pueden sentirse libre de pecado para morir tranquilos y volver al paraíso, a un cielo donde no hay esposas, ni vejez, ni muerte, tres de las tragedias más lamentables de esta vida (dicen algunos)
Esa noche la “mujeres de Jesucristo” caminaran por las calles de Popayán, bajo la luna llena y acompañadas de miles de alumbrantes venidos desde todos los rincones del país, alumbrantes que, como dos serpientes de fuego se deslizarán al compás de las bandas de guerra de la Policía, la Academia Militar y el Ejército, así como de una coral y una orquesta de música sacra (con música de y para ángeles que solo disfrutaran los privilegiados que salen alumbrar, o a ver desde un anden o un balcón, el transitar de una de las procesiones más antiguas del continente y más hermosas del mundo).
Hoy martes, la Dolorosa, una de las imágenes de la Virgen más veneradas en Popayán, estará acompañada en su salida de Iglesia de La Magdalena y La Verónica, y de un grupo importante de Sahumadoras, que pebetero en mano y vestidas de Ñapangas, quemaran esencias aromáticas. Quema que irá dejando un rastro imborrable en la memoria olfativa de los asistentes a una tradición viva que inició en el año de 1556.
Este olor de esencias aromáticas que las ñapangas payanesas van dejando a su paso, junto a la música sacra, al silencio, al crujir de los pasos, al sonar de la matraca y las campanillas de los sacristanes hacen de nuestras procesiones un evento único y solemne, que pone la carne de gallina cada noche que tenemos la oportunidad y el privilegio de estar presentes; porque la gente culta toda, en masa, y a una, salimos, igual que cientos de turistas, a alumbrar en las procesiones (o mínimo a verlas en vivo)
Es falso que las procesiones sean iguales cada año. Que con verlas una vez ya se han visto todas. Esa es una mentira que ofende. Con el correr de los años nuestra sensibilidad y entendimiento de esta noble tradición va creciendo, afinándose. Cada año, como ciudadanos que alumbramos o vemos pasar la procesión, vamos descubriendo nuevos elementos, olores y perspectivas que nos llena de experiencias nuevas inexplicables, significativas. Mejor dicho, cada año que alumbramos, vamos entendiendo mejor la religión, acrecentando nuestra fe y resignificando nuestras creencias. ¡En semana Santo, todos a alumbrar!
Jesucristo es el hijo de Dios. El man que dio la vida para el perdón de todos los pecados del hombre. El man que crucificaron los judíos. El man que predicó enseñanzas tan fuertes, que gracias a ellas se han creado religiones sólidas alrededor de todo el mundo. El man que le ha dado esperanza a esta humanidad llena de envidiosos, pecadores, egoístas, infelices y desadaptados. El man al que le rezan todos, incluyendo policías, soldados, guerrilleros, traquetos, sicarios y paramilitares por igual. El man al que se encomiendan y le oran las mujeres más buenas y santas de la tierra, así como las viejas más perversas y morrongas del planeta.
Esta noche los cargueros más pecadores sentirán el peso del mundo sobre sus hombres, y aquellos que pueden mirar de frente por estar libre de pecado, sentirán que llevan una pluma en vez de barrote. Pero al final, todos ellos levitarán redimidos, limpios, llenos de fe y con la emoción del deber cumplido. Gracias a los cargueros de Popayán, Jesucristo cada año puede volver a cargar sus cruz, y los católicos del mundo pueden sentirse libre de pecado para morir tranquilos y volver al paraíso, a un cielo donde no hay esposas, ni vejez, ni muerte, tres de las tragedias más lamentables de esta vida (dicen algunos)
Esa noche la “mujeres de Jesucristo” caminaran por las calles de Popayán, bajo la luna llena y acompañadas de miles de alumbrantes venidos desde todos los rincones del país, alumbrantes que, como dos serpientes de fuego se deslizarán al compás de las bandas de guerra de la Policía, la Academia Militar y el Ejército, así como de una coral y una orquesta de música sacra (con música de y para ángeles que solo disfrutaran los privilegiados que salen alumbrar, o a ver desde un anden o un balcón, el transitar de una de las procesiones más antiguas del continente y más hermosas del mundo).
Hoy martes, la Dolorosa, una de las imágenes de la Virgen más veneradas en Popayán, estará acompañada en su salida de Iglesia de La Magdalena y La Verónica, y de un grupo importante de Sahumadoras, que pebetero en mano y vestidas de Ñapangas, quemaran esencias aromáticas. Quema que irá dejando un rastro imborrable en la memoria olfativa de los asistentes a una tradición viva que inició en el año de 1556.
Este olor de esencias aromáticas que las ñapangas payanesas van dejando a su paso, junto a la música sacra, al silencio, al crujir de los pasos, al sonar de la matraca y las campanillas de los sacristanes hacen de nuestras procesiones un evento único y solemne, que pone la carne de gallina cada noche que tenemos la oportunidad y el privilegio de estar presentes; porque la gente culta toda, en masa, y a una, salimos, igual que cientos de turistas, a alumbrar en las procesiones (o mínimo a verlas en vivo)
Es falso que las procesiones sean iguales cada año. Que con verlas una vez ya se han visto todas. Esa es una mentira que ofende. Con el correr de los años nuestra sensibilidad y entendimiento de esta noble tradición va creciendo, afinándose. Cada año, como ciudadanos que alumbramos o vemos pasar la procesión, vamos descubriendo nuevos elementos, olores y perspectivas que nos llena de experiencias nuevas inexplicables, significativas. Mejor dicho, cada año que alumbramos, vamos entendiendo mejor la religión, acrecentando nuestra fe y resignificando nuestras creencias. ¡En semana Santo, todos a alumbrar!
miércoles, 20 de abril de 2011
A TODO MARRANO LE LLEGA SU DÍA
Marcial abre el periódico y se encuentra con la notica: “El mundo alarmado por pandemia de gripe porcina”. Y sonríe, por fin una noticia distinta para mitigar el miedo a la crisis económica y los despidos laborales que le ponían la carne de gallina y las tripas sueltas.
–Nos han cambiando un miedo por otro- se dice, y vuelve a sonreír. Pero este miedo es mejor, al fin y al cabo están hablando de una ventana hacia la muerte, y no de los desgarramientos que produce la falta de dinero, el hambre o las necesidades insatisfechas. En el baño medita mirando el papel higiénico: prefiero morir de una “cochina gripa”, que por las pesadillas que dan las deudas. Abre la página editorial (¡es otro de los que lee en el sanitario!) lee y comenta: ya nadie acusa a los políticos por tránsfugas, los columnistas se han dedicado a escupir sus miedos porcinos y vaticinan malévolos y “con sospecha”, que los sistemas de salud preferirían tener millones de muertos a sacar dos monedas de la alcancías tipo cochinito que han de tener, para comprar vacunas. El caricaturista ha dibujado un globo terráqueo y ha puesto una cola de cerdo apuntando hacia Marte, un mundo más despejado, virgen y saludable. En la radio del apartamento vecino, que se escucha bien en la casa de Marcial (una apartamento de interés social con paredes de papelillo y cero intimidad), un pastor bullicioso de iglesia desconocida, vocifera holocaustico el comienzo del fin del mundo, de las profecías de los iluminados, de las epidemias como el sida, los malditos secuestradores, las plagas humanas, la pobreza con hambre, la gonorrea, los políticos inmorales, el tifus, el miedo, los pesticidas, la influenza, etc, etc
Camino al trabajo en una buseta de servicio público, una mujer estornuda y la gente comienza a insultarla. La mujer, una matrona cincuentona, jorobada y chal rojo, apenada por su alergia, se baja del vehículo pálida de la vergüenza deseando haber muerto en ese fatídico accidente que la dejó viuda, antes de haber asistido a semejante escarnio y señalamiento público.
En el trabajo, a la hora del tinto, que es cuando en la empresa de Marcial comienzan a rodar las noticias, las bromas y los chismes del día, pasan de enterarse que a la mujer del subdirector de Estadística la vieron salir de un motel con su marrano de turno; a las cifras de “sospechosos portadores de la gripe”, y bromean deseando estar enfermos para irse a casa, a dormir a lo cerdo, con salario completo, celular activado, peluche marital y piyama de rayitas.
Ya no hablan de las pirámides o captadoras ilegales que “los cogió a todos de marranitos”, y les tumbó los ahorros dejando las economías familiares temblando; ni de la crisis económica mundial que dicen que se avecina como el Quinto Jinete del apocalipsis para dejarlos a todos sin empleo; ni de los presidentes latinoamericanos que pasaron de las elecciones democráticas a las dictaduras populistas por culpa de esa franja de indiferentes y “caribajitos” que no votan ni dicen nada…
De regreso a casa, rememorando a Barba Jacob, trata de armar una parodia para aliviarle el susto de tocineta que seguro tendrá temblando a su mujer: “Hay días que somos tan marranos, pero tan marranos, como leve gallinas asustadas por la gripe aviar, y tal vez bajo esta epidemia la dicha nos sonría, porque la vida es cara, manipulable y las puercas noticias “sospechosas” como el mar”.
–Nos han cambiando un miedo por otro- se dice, y vuelve a sonreír. Pero este miedo es mejor, al fin y al cabo están hablando de una ventana hacia la muerte, y no de los desgarramientos que produce la falta de dinero, el hambre o las necesidades insatisfechas. En el baño medita mirando el papel higiénico: prefiero morir de una “cochina gripa”, que por las pesadillas que dan las deudas. Abre la página editorial (¡es otro de los que lee en el sanitario!) lee y comenta: ya nadie acusa a los políticos por tránsfugas, los columnistas se han dedicado a escupir sus miedos porcinos y vaticinan malévolos y “con sospecha”, que los sistemas de salud preferirían tener millones de muertos a sacar dos monedas de la alcancías tipo cochinito que han de tener, para comprar vacunas. El caricaturista ha dibujado un globo terráqueo y ha puesto una cola de cerdo apuntando hacia Marte, un mundo más despejado, virgen y saludable. En la radio del apartamento vecino, que se escucha bien en la casa de Marcial (una apartamento de interés social con paredes de papelillo y cero intimidad), un pastor bullicioso de iglesia desconocida, vocifera holocaustico el comienzo del fin del mundo, de las profecías de los iluminados, de las epidemias como el sida, los malditos secuestradores, las plagas humanas, la pobreza con hambre, la gonorrea, los políticos inmorales, el tifus, el miedo, los pesticidas, la influenza, etc, etc
Camino al trabajo en una buseta de servicio público, una mujer estornuda y la gente comienza a insultarla. La mujer, una matrona cincuentona, jorobada y chal rojo, apenada por su alergia, se baja del vehículo pálida de la vergüenza deseando haber muerto en ese fatídico accidente que la dejó viuda, antes de haber asistido a semejante escarnio y señalamiento público.
En el trabajo, a la hora del tinto, que es cuando en la empresa de Marcial comienzan a rodar las noticias, las bromas y los chismes del día, pasan de enterarse que a la mujer del subdirector de Estadística la vieron salir de un motel con su marrano de turno; a las cifras de “sospechosos portadores de la gripe”, y bromean deseando estar enfermos para irse a casa, a dormir a lo cerdo, con salario completo, celular activado, peluche marital y piyama de rayitas.
Ya no hablan de las pirámides o captadoras ilegales que “los cogió a todos de marranitos”, y les tumbó los ahorros dejando las economías familiares temblando; ni de la crisis económica mundial que dicen que se avecina como el Quinto Jinete del apocalipsis para dejarlos a todos sin empleo; ni de los presidentes latinoamericanos que pasaron de las elecciones democráticas a las dictaduras populistas por culpa de esa franja de indiferentes y “caribajitos” que no votan ni dicen nada…
De regreso a casa, rememorando a Barba Jacob, trata de armar una parodia para aliviarle el susto de tocineta que seguro tendrá temblando a su mujer: “Hay días que somos tan marranos, pero tan marranos, como leve gallinas asustadas por la gripe aviar, y tal vez bajo esta epidemia la dicha nos sonría, porque la vida es cara, manipulable y las puercas noticias “sospechosas” como el mar”.
96. ¡FELICITACIONES, SEMANASANTEROS!
Las procesiones de Semana Santa ofrecen a los habitantes de esta ciudad un tema común para identificarnos como colectividad frente a los ciudadanos del mundo. Reflexionar sobre alguno de sus tópicos es un principio de identidad, interés y sentido de pertenencia. Entonces me pregunto ¿cómo lograr que las Procesiones sea un tema de “vocación y participación” para todos? Y la respuesta me llega de manera simple: educación enfocada y dirigida.
En esa medida es vital que la “Cátedra Popayán” siga trabajándose en las instituciones educativas públicas y privadas, liderada desde el Estado y como lo vienen haciendo, pero con más recursos y amplitud de perspectiva, en pro de formar ciudadanos sintonizados con la tradición y el espíritu del ser popayanejo y semanasantero. La Cátedra es un excelente aliado para fortalecer “la Cultura Ciudadana” que nuestros gobernantes quieren impulsar, que la ciudad demanda, y que nuestros niños y jóvenes necesitan para pensar y entender, entre muchos otros temas, la historia, incluyendo las procesiones de Semana Santa.
Es importante que desde la casa y desde la “elemental instrucción escolar hasta la universitaria” cada habitante, nacido aquí o no, reconozca, perciba, se involucre y entienda, una tradición noble que nos fundamenta en una herencia común. Estar bien informado sobre los aspectos elementales de la Semana Santa es clave, tanto para el ciudadano que disfruta de las procesiones como espectador, como para el que vive y participa asistiendo con fe a los actos litúrgicos. En ambos casos se contribuye a cimentar la tradición de un patrimonio a los ojos de toda la humanidad y nos hace parte de una historia común.
El sentido de pertenencia lo da el pensarse así mismo, y pensarnos a sí mismos nos da identidad. Por eso, los payaneses por nacimiento o migración, es decir, todos los que hacemos parte del panorama de la ciudad tenemos “el derecho y el deber” de pensar, hablar y entender de manera positiva las procesiones de la Semana Santa. Ello implica estar atentos a participar en los llamados de la iglesia y la Junta pro Semana Santa, sin desdeñar la dinámica de la industria cultural, turística y gastronómica que gira a su alrededor en beneficio de todos.
Las Procesiones tienen que seguir siendo un bien histórico común con la participación de todos y no solo de algunos. En esa medida, es de agradecer profundamente a quienes sensibilizan y educan durante todo el año a las nuevas generaciones; pues no faltan los enemigos gratuitos que atentan contra su imagen y pervivencia, como son las distracciones que ofrece la modernidad, el comercio desordenado, la ignorancia religiosa, la patanería de los extranjeros y el vacío existencial de muchos jóvenes, frente al profundo significado que nos da vivir una experiencia solemne, y de allí la necesidad de educarnos y educar frente al tema, sin auto- exclusiones.
PARA DESTACAR: Felicitación especial a todos a los medios de comunicación. En sus cubrimientos hicieron gala de compromiso y responsabilidad social con la historia y las tradiciones de Popayán. Pero además, se notó esfuerzo “por educar a propios y extraños” sobre lo sagrado y lo humano que tiene el vivir una procesión de Semana Santa en Popayán. ¡Se fajaron!
Las procesiones de Semana Santa ofrecen a los habitantes de esta ciudad un tema común para identificarnos como colectividad frente a los ciudadanos del mundo. Reflexionar sobre alguno de sus tópicos es un principio de identidad, interés y sentido de pertenencia. Entonces me pregunto ¿cómo lograr que las Procesiones sea un tema de “vocación y participación” para todos? Y la respuesta me llega de manera simple: educación enfocada y dirigida.
En esa medida es vital que la “Cátedra Popayán” siga trabajándose en las instituciones educativas públicas y privadas, liderada desde el Estado y como lo vienen haciendo, pero con más recursos y amplitud de perspectiva, en pro de formar ciudadanos sintonizados con la tradición y el espíritu del ser popayanejo y semanasantero. La Cátedra es un excelente aliado para fortalecer “la Cultura Ciudadana” que nuestros gobernantes quieren impulsar, que la ciudad demanda, y que nuestros niños y jóvenes necesitan para pensar y entender, entre muchos otros temas, la historia, incluyendo las procesiones de Semana Santa.
Es importante que desde la casa y desde la “elemental instrucción escolar hasta la universitaria” cada habitante, nacido aquí o no, reconozca, perciba, se involucre y entienda, una tradición noble que nos fundamenta en una herencia común. Estar bien informado sobre los aspectos elementales de la Semana Santa es clave, tanto para el ciudadano que disfruta de las procesiones como espectador, como para el que vive y participa asistiendo con fe a los actos litúrgicos. En ambos casos se contribuye a cimentar la tradición de un patrimonio a los ojos de toda la humanidad y nos hace parte de una historia común.
El sentido de pertenencia lo da el pensarse así mismo, y pensarnos a sí mismos nos da identidad. Por eso, los payaneses por nacimiento o migración, es decir, todos los que hacemos parte del panorama de la ciudad tenemos “el derecho y el deber” de pensar, hablar y entender de manera positiva las procesiones de la Semana Santa. Ello implica estar atentos a participar en los llamados de la iglesia y la Junta pro Semana Santa, sin desdeñar la dinámica de la industria cultural, turística y gastronómica que gira a su alrededor en beneficio de todos.
Las Procesiones tienen que seguir siendo un bien histórico común con la participación de todos y no solo de algunos. En esa medida, es de agradecer profundamente a quienes sensibilizan y educan durante todo el año a las nuevas generaciones; pues no faltan los enemigos gratuitos que atentan contra su imagen y pervivencia, como son las distracciones que ofrece la modernidad, el comercio desordenado, la ignorancia religiosa, la patanería de los extranjeros y el vacío existencial de muchos jóvenes, frente al profundo significado que nos da vivir una experiencia solemne, y de allí la necesidad de educarnos y educar frente al tema, sin auto- exclusiones.
PARA DESTACAR: Felicitación especial a todos a los medios de comunicación. En sus cubrimientos hicieron gala de compromiso y responsabilidad social con la historia y las tradiciones de Popayán. Pero además, se notó esfuerzo “por educar a propios y extraños” sobre lo sagrado y lo humano que tiene el vivir una procesión de Semana Santa en Popayán. ¡Se fajaron!
viernes, 15 de abril de 2011
SEMANA SANTA POPAYAN: ENTRE CARGUEROS: “EL QUE ARMA, CARGA”
Para Los Cargueros, su disposición de sacrificio es todo un acontecimiento espiritual y social que va de la mano con sus creencias y su fe. Por eso, no importa el lugar del mundo donde residan, siempre aparecen los días que tienen el compromiso de “acotejarse” y ayudar en la armada de los pasos.
Vienen o aparecen por la Junta Pro Semana Santa inspirados en la tradición de su pueblo, en el deseo vehemente de hacer parte de la historia de su patria chica, en el compromiso místico, poético y sagrado de participar en uno de los cultos más sobrecogedores del mundo católico: reavivar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
En los últimos meses algunos Cargueros ya han hecho el ejercicio de participar en procesiones como la subida y bajada del Ecce Homo (el patrono de Popayán), de la iglesia de Belén a la Catedral; o incluso, han participado en las procesiones de la fiesta de los desposorios de la Virgen, que se realizan en noviembre y diciembre.
Los Cargueros más comprometidos y dispuestos, se pondrán su túnico, su capirote y sus alpargatas para salir a las calles (urna en mano), el tradicional día La Alcayata, a poner pegatinas en la solapa de los vestidos de los transeúntes que suelen donar monedas para restaurar algunos pasos afectados por la humedad, el moho, el comegen, la polilla o el tiempo.
De seguro, y como siempre, todos los cargueros participarán con devoción a la invitación que les hace el Arzobispo, para hacer parte de Los ejercicios Espirituales de los hombre de fe; que entre otras, les pide a cada uno, confesión y comunión, para que cuando ejerzan su carguío, con sacrificio y dolor, sean ante los ojos de Dios, hombres libres y limpios de pecado.
Ya muchos Cargueros fantasean con los días del ajetreo (desde El Viernes de Dolores hasta el Lunes Santo) para colaborar con los Síndicos en la sacada de los enseres de los pasos guardados en sus casas, en las sacristías y las piezas de los judíos que hay en las iglesias. Allí estarán Los Cargueros trapito de dulceabrigo en mano, con palitas madera para raspar la cera que quedó del año pasado, o con brochas de pelo de Martha para limpiar el rostro de las imágenes, hasta que llegue el momento de “acotejar” y mirar si todos los hombros son iguales y sirven para el mismo paso.
Algunos opinan que los Cargueros deberían ser patojos de pura sangre, pero la historia nos dice que muchos hombres foráneos casados con mujeres de esta tierra, por el milagro de la parentela, han alcanzado la dignidad de Cargueros con todas las de la ley. Igualmente, que muchos Cargueros han delegado su barrote a parientes o amigos de otras regiones, e incluso, se habla con admiración de un hombre Belga que de tanto viajar de su país para asistir a las procesiones, ya tiene barrote propio.
Las anécdotas de los cargueros son ricas, picantes y variadas. Se habla por ejemplo, de un hombre llamado Otón Sánchez, que cargó hasta la edad de los 75 años (otros dicen que hasta los 85), y que por eso, cuando le impusieron la Orden de la Alcayata en grado de diamante, todos sabían que no habría otro igual. El ingreso a la Orden de la Alcayata es un privilegio solo dado a los que cargan durante 35 años y hayan cumplido 60 años de vida. Y todos sueñan con ello.
Hay cargueros que heredan barrote de sus ancestros, otros que inician desde la infancia en las procesiones chiquitas, y otros que a fuerza de perseverancia y de tanto “pichonear”, logran barrote y hoy exhiben su huevo (fibroma muscular) con orgullo, porque gracias a él, sostienen la tradición cultural e inmaterial que a este pueblo hace grande a los ojos del mundo.
Vienen o aparecen por la Junta Pro Semana Santa inspirados en la tradición de su pueblo, en el deseo vehemente de hacer parte de la historia de su patria chica, en el compromiso místico, poético y sagrado de participar en uno de los cultos más sobrecogedores del mundo católico: reavivar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
En los últimos meses algunos Cargueros ya han hecho el ejercicio de participar en procesiones como la subida y bajada del Ecce Homo (el patrono de Popayán), de la iglesia de Belén a la Catedral; o incluso, han participado en las procesiones de la fiesta de los desposorios de la Virgen, que se realizan en noviembre y diciembre.
Los Cargueros más comprometidos y dispuestos, se pondrán su túnico, su capirote y sus alpargatas para salir a las calles (urna en mano), el tradicional día La Alcayata, a poner pegatinas en la solapa de los vestidos de los transeúntes que suelen donar monedas para restaurar algunos pasos afectados por la humedad, el moho, el comegen, la polilla o el tiempo.
De seguro, y como siempre, todos los cargueros participarán con devoción a la invitación que les hace el Arzobispo, para hacer parte de Los ejercicios Espirituales de los hombre de fe; que entre otras, les pide a cada uno, confesión y comunión, para que cuando ejerzan su carguío, con sacrificio y dolor, sean ante los ojos de Dios, hombres libres y limpios de pecado.
Ya muchos Cargueros fantasean con los días del ajetreo (desde El Viernes de Dolores hasta el Lunes Santo) para colaborar con los Síndicos en la sacada de los enseres de los pasos guardados en sus casas, en las sacristías y las piezas de los judíos que hay en las iglesias. Allí estarán Los Cargueros trapito de dulceabrigo en mano, con palitas madera para raspar la cera que quedó del año pasado, o con brochas de pelo de Martha para limpiar el rostro de las imágenes, hasta que llegue el momento de “acotejar” y mirar si todos los hombros son iguales y sirven para el mismo paso.
Algunos opinan que los Cargueros deberían ser patojos de pura sangre, pero la historia nos dice que muchos hombres foráneos casados con mujeres de esta tierra, por el milagro de la parentela, han alcanzado la dignidad de Cargueros con todas las de la ley. Igualmente, que muchos Cargueros han delegado su barrote a parientes o amigos de otras regiones, e incluso, se habla con admiración de un hombre Belga que de tanto viajar de su país para asistir a las procesiones, ya tiene barrote propio.
Las anécdotas de los cargueros son ricas, picantes y variadas. Se habla por ejemplo, de un hombre llamado Otón Sánchez, que cargó hasta la edad de los 75 años (otros dicen que hasta los 85), y que por eso, cuando le impusieron la Orden de la Alcayata en grado de diamante, todos sabían que no habría otro igual. El ingreso a la Orden de la Alcayata es un privilegio solo dado a los que cargan durante 35 años y hayan cumplido 60 años de vida. Y todos sueñan con ello.
Hay cargueros que heredan barrote de sus ancestros, otros que inician desde la infancia en las procesiones chiquitas, y otros que a fuerza de perseverancia y de tanto “pichonear”, logran barrote y hoy exhiben su huevo (fibroma muscular) con orgullo, porque gracias a él, sostienen la tradición cultural e inmaterial que a este pueblo hace grande a los ojos del mundo.
sábado, 2 de abril de 2011
SEMANASANTERO, PAYANÉS Y CARGUERO
Los Cargueros de Semana Santa “están que se cargan”. Desde diciembre andan alborotados asistiendo a gimnasios, trotando, comiendo bien y haciendo dietas, para que las barrigas de prominentes hombres de familia, de negocios o de políticos, no se les note tanto, a la hora de colocarse el túnico y ponerse bajo los barrotes del paso que les corresponde; sobre todo, sabiendo que la mayoría de alumbrantes pertenecen al género femenino, y que la televisión regional y nacional trasmitirá las procesiones en vivo y en directo, y que tanto las feminas como la tele, a la hora de apreciar la estética y el heroísmo de cada uno de estos hombres que hacen las veces de Simón Cirineo, mirarán desde su actitud de devotos, hasta la frescura de las flores que habrá comprado el Síndico para su paso.
Los que debían la cuota económica anual que deben pagar por pertenecer a la Junta Pro Semana Santa (que se gasta en el funcionamiento de sus oficinas y les da derecho a tener un puesto en el privilegiado Mausoleo de Los Cargueros en el Cementerio Central cuando mueran), ya se han puesto al día.
Los que buscan barrote para este año, es decir, lo que no tienen puesto seguro en ningún paso o nunca han cargado, -pero quieren iniciarse en esta noble e hidalga tradición del carguío-, ya andan atentos y serviciales, visitando las oficinas de la Junta y a los Síndicos para ofrecer sus servicios y colaborar en lo que sea. Incluso, mirando que Carguero anda enfermo, se ha muerto o va a morirse en los próximos días, para que les herede el barrote; pero lo que no saben los neófitos, es que desde El Miércoles de Ceniza para acá, por acto de dispensa milagrosa y merecida, Los Cargueros tradicionales se vienen curando de sus males, la muerte deja de estar entre sus planes cercanos, y unas fuerzas extrañas y sin precedentes los acompañan. En sus rostros no hay más que felicidad, alegría y sonrisas para todo el mundo. Saber que pronto van a cargar los redime, los cura, los pone en sintonía con el mundo, el universo y Dios mismo. Si alguien quiere pedirle un favor a un Carguero, que aproveche estos días, pues andan de generosos, vivarachos, solidarios, amplios, gastadores y sonrientes.
Los Cargueros están que se cargan. Ya se andan reuniendo entre ellos en casas solariegas y haciendas cercanas para “las enforzadas”, que consiste en amenos ritos de alegría, oración y compadrazgo; llenos de anécdotas, buenas viandas y uno que otro aguardientito, para ir cogiéndole el calor y la excitación al hecho de pertenecer a este exclusivo club de Los Cargueros de Semanasanta en Popayán; que no es cualquier cosa, porque es un honor tan grande, como lo puede ser el pertenecer a la Guardia Suiza del Vaticano, ser Samurái japonés, o hacer parte de una elite aristocrática religiosa o militar de raza, tradición y pureza.
Algunos olvidan que El Carguero que expone su salud y su vida bajo un barrote, es el hombre que ayuda, como el Simón Cirineo, a transportar la Cruz que Jesucristo carga para obtener el perdón de los pecados de esta humanidad tan dolida y doliente a la que pertenecemos todos los católicos. Y frente a estos hombres, de gran fortaleza y sacrificio, no queda más que quitarse el sombrero y en nombre del pueblo avivarlos y decirles, ¡Adelante mis valientes! ¡Que vivan las enforzadas! Y en Semana Santa nos vemos, para escucharles decir con orgullo ese lema que enerva y pone la piel de gallina entre quienes saben de sacrificios y dolores: “Mucho gusto, (fulano de tal), semanasantero, payanés y carguero, para servirles”.
Los que debían la cuota económica anual que deben pagar por pertenecer a la Junta Pro Semana Santa (que se gasta en el funcionamiento de sus oficinas y les da derecho a tener un puesto en el privilegiado Mausoleo de Los Cargueros en el Cementerio Central cuando mueran), ya se han puesto al día.
Los que buscan barrote para este año, es decir, lo que no tienen puesto seguro en ningún paso o nunca han cargado, -pero quieren iniciarse en esta noble e hidalga tradición del carguío-, ya andan atentos y serviciales, visitando las oficinas de la Junta y a los Síndicos para ofrecer sus servicios y colaborar en lo que sea. Incluso, mirando que Carguero anda enfermo, se ha muerto o va a morirse en los próximos días, para que les herede el barrote; pero lo que no saben los neófitos, es que desde El Miércoles de Ceniza para acá, por acto de dispensa milagrosa y merecida, Los Cargueros tradicionales se vienen curando de sus males, la muerte deja de estar entre sus planes cercanos, y unas fuerzas extrañas y sin precedentes los acompañan. En sus rostros no hay más que felicidad, alegría y sonrisas para todo el mundo. Saber que pronto van a cargar los redime, los cura, los pone en sintonía con el mundo, el universo y Dios mismo. Si alguien quiere pedirle un favor a un Carguero, que aproveche estos días, pues andan de generosos, vivarachos, solidarios, amplios, gastadores y sonrientes.
Los Cargueros están que se cargan. Ya se andan reuniendo entre ellos en casas solariegas y haciendas cercanas para “las enforzadas”, que consiste en amenos ritos de alegría, oración y compadrazgo; llenos de anécdotas, buenas viandas y uno que otro aguardientito, para ir cogiéndole el calor y la excitación al hecho de pertenecer a este exclusivo club de Los Cargueros de Semanasanta en Popayán; que no es cualquier cosa, porque es un honor tan grande, como lo puede ser el pertenecer a la Guardia Suiza del Vaticano, ser Samurái japonés, o hacer parte de una elite aristocrática religiosa o militar de raza, tradición y pureza.
Algunos olvidan que El Carguero que expone su salud y su vida bajo un barrote, es el hombre que ayuda, como el Simón Cirineo, a transportar la Cruz que Jesucristo carga para obtener el perdón de los pecados de esta humanidad tan dolida y doliente a la que pertenecemos todos los católicos. Y frente a estos hombres, de gran fortaleza y sacrificio, no queda más que quitarse el sombrero y en nombre del pueblo avivarlos y decirles, ¡Adelante mis valientes! ¡Que vivan las enforzadas! Y en Semana Santa nos vemos, para escucharles decir con orgullo ese lema que enerva y pone la piel de gallina entre quienes saben de sacrificios y dolores: “Mucho gusto, (fulano de tal), semanasantero, payanés y carguero, para servirles”.
domingo, 20 de marzo de 2011
UN CABALLO EN SANTIAGO
En el barrio Bellavista de Santiago de Chile, queda La Chascona, la casa de Pablo Neruda. Allí sentado en la terraza de la cafetería vi el esplendor de una tarde amarrilla negándose a morir sobre los tejados de un barrio tradicional salpicado de turistas. En la tienda compré suvenires, camisetas y postales con la imagen del poeta convertido en ícono de baratijas tan vendidas como las del Ché Guevara.
Luego de las compras, los poetas y los versos del premio Nobel de 1971, nada mejor que buscar un lugar para cenar y deleitarnos con vino y alguna sabrosura de mar, que me pareció la especialidad de la mayoría de sus restaurantes. Optamos por Sommelier, donde elegí un risotto de azufre con moluscos (elegido al azar con el dedo del ciego)
Los bares y restaurante del barrio Bellavista son como los de La Candelaria de Bogotá. Están repletos de bohemia, historia y buen gusto. Pequeños museos con fotos de músicos, poetas o visitantes ilustres (en este último me tomé una foto, para mandársela a su dueño por si un día alcanzo el alias de “personaje ilustre”. Ya saben: la vanidad como la prostitución, son dos de los pecados más viejos y lucrativos del mundo).
Los chilenos tienen fama de ser tan alcohólicos como los rusos. Dicen que levantar codo no está mal visto, y por lo tanto fui sometido a una competencia inocua para intentar demostrar quién tomaba más: si un colombiano hablando de García Márquez y Oscar Collazos, o cinco chilenos hablando de Neruda, Huidobro, Gabriela Mistral y Roberto Bolaño (el último grito de la moda, por cuenta de la babeante necrofilia literaria)
Un vino chileno, tomado en Chile, sabe más rico que tomárselo en el parque Caldas de Popayán de una caja de cartón (el vino es elixir del verbo eterno, que alimenta la inteligencia y el buen gusto, o remoja bien las nostalgias de una buena soledad- he dicho.)
El vino es tradición de herencia española, y el país ocupa el noveno lugar en el mundo en producción de tintos. Aprendí que el mejor, por su color y cuerpo, es el cabernet sauvignon, que siendo de origen francés, se da bien porque el clima favorece los viñedos chilenos. Y que si pido un “tinto” en Chile, nunca me servirán un café sino un vino.
En los “cafés con piernas” me ilusioné. Al entrar en Macumba Café y luego al mítico Barón Rojo, se me alborotó el judío que hay en mí (y me mentí diciéndome que al llegar a Colombia iba a montar un negocio similar). Estos cafés situados en Centros comerciales y calles del centro de la ciudad, abren todo el día y son atendidos por mujeres en tangas brasileras y tetas al aire… que sirven capuchinos o expresos adobados con sonrisas y temblores corporales… temblores que hacen estremecer al más puritano.
Luego, claro que sí, anduve como caballo desbocado por el Palacio de la Moneda de facha-da neoclásica-italiana, me tomé fotos en La Plaza de la Constitución, las portadas de La Catedral Metropolitana, el Club Hípico, la Universidad de Chile, El Cementerio Central. Y oh, sorpresa en El parque Forestal, sobre la avenida Cardenal Caro, me encontré de frente con un caballo que me puso feliz: una escultura regordeta donada por el maestro Botero con una tribu de punks bailando a su alrededor. El realismo mágico también existe por aquí.
Luego de las compras, los poetas y los versos del premio Nobel de 1971, nada mejor que buscar un lugar para cenar y deleitarnos con vino y alguna sabrosura de mar, que me pareció la especialidad de la mayoría de sus restaurantes. Optamos por Sommelier, donde elegí un risotto de azufre con moluscos (elegido al azar con el dedo del ciego)
Los bares y restaurante del barrio Bellavista son como los de La Candelaria de Bogotá. Están repletos de bohemia, historia y buen gusto. Pequeños museos con fotos de músicos, poetas o visitantes ilustres (en este último me tomé una foto, para mandársela a su dueño por si un día alcanzo el alias de “personaje ilustre”. Ya saben: la vanidad como la prostitución, son dos de los pecados más viejos y lucrativos del mundo).
Los chilenos tienen fama de ser tan alcohólicos como los rusos. Dicen que levantar codo no está mal visto, y por lo tanto fui sometido a una competencia inocua para intentar demostrar quién tomaba más: si un colombiano hablando de García Márquez y Oscar Collazos, o cinco chilenos hablando de Neruda, Huidobro, Gabriela Mistral y Roberto Bolaño (el último grito de la moda, por cuenta de la babeante necrofilia literaria)
Un vino chileno, tomado en Chile, sabe más rico que tomárselo en el parque Caldas de Popayán de una caja de cartón (el vino es elixir del verbo eterno, que alimenta la inteligencia y el buen gusto, o remoja bien las nostalgias de una buena soledad- he dicho.)
El vino es tradición de herencia española, y el país ocupa el noveno lugar en el mundo en producción de tintos. Aprendí que el mejor, por su color y cuerpo, es el cabernet sauvignon, que siendo de origen francés, se da bien porque el clima favorece los viñedos chilenos. Y que si pido un “tinto” en Chile, nunca me servirán un café sino un vino.
En los “cafés con piernas” me ilusioné. Al entrar en Macumba Café y luego al mítico Barón Rojo, se me alborotó el judío que hay en mí (y me mentí diciéndome que al llegar a Colombia iba a montar un negocio similar). Estos cafés situados en Centros comerciales y calles del centro de la ciudad, abren todo el día y son atendidos por mujeres en tangas brasileras y tetas al aire… que sirven capuchinos o expresos adobados con sonrisas y temblores corporales… temblores que hacen estremecer al más puritano.
Luego, claro que sí, anduve como caballo desbocado por el Palacio de la Moneda de facha-da neoclásica-italiana, me tomé fotos en La Plaza de la Constitución, las portadas de La Catedral Metropolitana, el Club Hípico, la Universidad de Chile, El Cementerio Central. Y oh, sorpresa en El parque Forestal, sobre la avenida Cardenal Caro, me encontré de frente con un caballo que me puso feliz: una escultura regordeta donada por el maestro Botero con una tribu de punks bailando a su alrededor. El realismo mágico también existe por aquí.
SEMANA SANTA EN POPAYAN: CARA EN ALTO, PECHO FIRME Y ALCAYATA A PLOMO
Los viejos cargueros dicen que por culpa de la humedad de Popayán se aumenta el peso de los pasos. Que si se pusieran capirote, por esa misma humedad de ahogarían. Que muchos no sudan, que es la transpiración y la humedad la que les moja el túnico. Dicen que los mejores días para una procesión son aquellos de luna llena, y los peores son aquellos que por culpa de la lluvia no pueden sacar la procesión.
A los cargueros les gusta mostrar “su huevo” para chicanear frente a sus amigos y familiares, es decir, ese tumor que se les forma con los años de carguío. Les gusta que se les inflame, se les haga ampolla y se reviente en plena procesión para sentir el dolor y luego un gran descanso cuando un líquido transparente, de agua sangre, les corra por el pecho, y así poder contarlo con orgullo a nietos y novias. Los médicos le llaman al huevo fibroma clavicular. Los viejos cargueros, los de antes, se ortigaban con hierbas de pringamoza para desinflamarse los hombros, ahora dicen que esa practica la tienen prohibida. Pero las abuelas en casa los mandan a la procesión curados con bebedizos, pomadas y fajas para que no se revienten o se hernien en su actividad. Los cargueros viejos se preparaban un bebedizo con brandy, miel de abejas y cola granulada pero alguna vez a un carguero le dio churrias en plena procesión y el bebedizo cogió mala fama. Para evitar la hernia se fajan el pecho o usan suspensorios. La mayoría de cargueros han sufrido por culpa de su devoción de hernias inglinales o umbilicales. Dicen que todos los que cargan el paso del Cachorro, uno de los más pesados, tienen el ombligo brotado. Cuando un paso esta mal acotejado, el más alto siente como se le encogen las costillas y lo peor que puede hacer es agacharse, por el contrario, lo que tiene que hacer es “tirar para arriba”. Los buenos cargueros son aquellos que saben manejar los dos hombros, “es decir los que tienen dos huevos”. Y los cargueros más hombres son los que son capaces y tienen la osadía (y la locura) de cargar dos o tres días a la semana. Dicen que ahora, por salud, esta prohibido cargar más de dos noches. Las leyes del carguero son claras: hay que tener la cara en alto, el pecho firme y la alcayata a plomo. Al carguero, la devoción le ayuda a cargar. Saberse un Simón Cirineo le inspira, le da fuerza y lo llena de orgullo.
A los cargueros, desde hace treinta años se les prohibió mascar chicle y beber en la procesión, pero a veces no se aguantan abstenerse ni de lo uno ni de lo otro. No faltan las anécdotas de cargueros que se caían de borrachos al terminar la procesión. Se sabe que hoy en día, algunos como truco de buen carguero llevan dulces para evitar la resequedad en la garganta o las babas en la comisura de los labios.
Cuando se coge barrote, la respiración se hace difícil, y es cuando empiezan a pujar, y luego a soplar para inflar los pulmones. Cuando ponen la alcayata bajo el barrote para descansar tienen la sensación de desarrugar las costillas como si fuera un acordeón. El sudor es frío, y al terminar la noche es como si se les hubiera vaciado un balde de agua encima. A veces la cara o las piernas les comienza a temblar de manera involuntaria, a veces se les va las luces y sienten que se van a desmayar y es cuando se acuerdan de Dios y por su dignidad, honra y buen nombre comienzan a pedirle a Dios (que no a pedirla) que les de valor para poder terminar la procesión.
Los cargueros les tienen miedo “a los críticos” que son sus propios compañeros, es decir los cargueros de otros días. Los críticos se hacen casi al final de las procesiones para verle la cara a los que van llegando; entonces hay que templarse, sacar pecho y hacerse los fuertes aunque por dentro se esté a punto de morir. Como sea, al final de la noche, el Síndico de su paso los invitará a su casa a comentar los pormenores, a unas merecidas empanaditas de pipían, tamales, carantanta y mucha aloja.
A los cargueros les gusta mostrar “su huevo” para chicanear frente a sus amigos y familiares, es decir, ese tumor que se les forma con los años de carguío. Les gusta que se les inflame, se les haga ampolla y se reviente en plena procesión para sentir el dolor y luego un gran descanso cuando un líquido transparente, de agua sangre, les corra por el pecho, y así poder contarlo con orgullo a nietos y novias. Los médicos le llaman al huevo fibroma clavicular. Los viejos cargueros, los de antes, se ortigaban con hierbas de pringamoza para desinflamarse los hombros, ahora dicen que esa practica la tienen prohibida. Pero las abuelas en casa los mandan a la procesión curados con bebedizos, pomadas y fajas para que no se revienten o se hernien en su actividad. Los cargueros viejos se preparaban un bebedizo con brandy, miel de abejas y cola granulada pero alguna vez a un carguero le dio churrias en plena procesión y el bebedizo cogió mala fama. Para evitar la hernia se fajan el pecho o usan suspensorios. La mayoría de cargueros han sufrido por culpa de su devoción de hernias inglinales o umbilicales. Dicen que todos los que cargan el paso del Cachorro, uno de los más pesados, tienen el ombligo brotado. Cuando un paso esta mal acotejado, el más alto siente como se le encogen las costillas y lo peor que puede hacer es agacharse, por el contrario, lo que tiene que hacer es “tirar para arriba”. Los buenos cargueros son aquellos que saben manejar los dos hombros, “es decir los que tienen dos huevos”. Y los cargueros más hombres son los que son capaces y tienen la osadía (y la locura) de cargar dos o tres días a la semana. Dicen que ahora, por salud, esta prohibido cargar más de dos noches. Las leyes del carguero son claras: hay que tener la cara en alto, el pecho firme y la alcayata a plomo. Al carguero, la devoción le ayuda a cargar. Saberse un Simón Cirineo le inspira, le da fuerza y lo llena de orgullo.
A los cargueros, desde hace treinta años se les prohibió mascar chicle y beber en la procesión, pero a veces no se aguantan abstenerse ni de lo uno ni de lo otro. No faltan las anécdotas de cargueros que se caían de borrachos al terminar la procesión. Se sabe que hoy en día, algunos como truco de buen carguero llevan dulces para evitar la resequedad en la garganta o las babas en la comisura de los labios.
Cuando se coge barrote, la respiración se hace difícil, y es cuando empiezan a pujar, y luego a soplar para inflar los pulmones. Cuando ponen la alcayata bajo el barrote para descansar tienen la sensación de desarrugar las costillas como si fuera un acordeón. El sudor es frío, y al terminar la noche es como si se les hubiera vaciado un balde de agua encima. A veces la cara o las piernas les comienza a temblar de manera involuntaria, a veces se les va las luces y sienten que se van a desmayar y es cuando se acuerdan de Dios y por su dignidad, honra y buen nombre comienzan a pedirle a Dios (que no a pedirla) que les de valor para poder terminar la procesión.
Los cargueros les tienen miedo “a los críticos” que son sus propios compañeros, es decir los cargueros de otros días. Los críticos se hacen casi al final de las procesiones para verle la cara a los que van llegando; entonces hay que templarse, sacar pecho y hacerse los fuertes aunque por dentro se esté a punto de morir. Como sea, al final de la noche, el Síndico de su paso los invitará a su casa a comentar los pormenores, a unas merecidas empanaditas de pipían, tamales, carantanta y mucha aloja.
miércoles, 2 de marzo de 2011
¡QUE PEREZA!
Que pereza volver al trabajo después de tantas delicias, de tantas vacaciones. Que pereza tener que cubrirse el rostro de la felicidad para ponerse las caretas del combate frente a la grosería de los necios. Que pereza ser otra vez lo que dejé de ser hace unos días: un funcionario gris de uniforme gris de vida gris de pensamientos grises e hipocresías tontas. Que pereza volver a bordar cotidianidades en medio de la inseguridad de este pueblo de calles blancas por donde rondan niños con baleros y vicios humeantes. Que pereza volver a escuchar las promesas con rostros de mentira en este paraíso de pulgas, en este infierno chiquito, en esta laguna de peces tontos. Que pereza volver a encontrarse en el mercado de los chismes a la intriga con faldas y a esos comentarios callejeros para hacer sopa con la honra de los necios. Que pereza tener que toparse con esos encantadores de sapos y serpientes que comercian con las necesidades de la gente y de los otros. Que pereza regresar para tener que armarle promesas, pasiones, intrigas y amores a los jefes, patrones, clientes y meretrices de ocasión. Que pereza volver a escuchar los lamentos de tanto pobrecito enredado en las ganzúas de sus propios problemas. Que pereza llegar al trabajo después de unas vacaciones largas, victoriosas, regocijantes, crujientes, dulces, alicoradas, desconectadas, vibrantes, musicales, poéticas, opíparas, libidinosas, amorosas, regodeantes, fáciles, felices, cómodas, hogareñas, tranquilas... Que pereza volver al collage de los afanes de la calle, al nudo gordiano de las deudas, al florecimiento milagroso de las pesadillas que nos provocan los maricas de turno. Que pereza tener que volver a pintarle pajaritos en el cuaderno a la profesora del colegio. Que pereza, si, tener que volver a madrugar para sacar los cariños hipócritas, los afectos políticos, las heridas familiares en los pasillos de la vida. Que pereza volver a leer en la prensa que hay otro muerto en la esquina de mi casa, y otro en la cuadra del barrio, y otro en la avenida de mi ciudad porque la autoridad anda besándole los pies a la reina popular en el circo acuífero de los bellacos. Que pereza ver otra vez con mis ojos de envidioso este sol alumbrando el hambre ardiente de esos que se besan en la calle sin miedos ni vergüenzas. Que pereza volver a la vida normal y tener que darle gracias a Dios por eso; pero así es la vida. Hay que volver, hay que volver, hay que volver. ¡Imposible, todavía no puedo despertar! No quiero despertar. Hay que despertar. Hay que despertar…
martes, 22 de febrero de 2011
15 PERIODISTAS OPINAN SOBRE LAS COLUMNAS DE MARCO ANTONIO VALENCIA

“Irreverente podrían decir muchos, pero el significado se queda corto. Mejor dicho, no es suficiente ni preciso para describirlo. Marco piensa, analiza y opina con mente aguda y pluma precisa. Con criterio y hasta con crudeza y, sin embargo, con la sensibilidad que sólo puede tener el poeta que sueña con un mundo mejor” (Ariadne Villota Ospina, Presidenta Corporación Caucana de Periodistas, CCP.)
“Las reflexiones de Marco Valencia emergen del mismo punto donde los demás apenas logramos intuirlas. No afloran tímidas ni vacilantes, sino descarnadas, punzantes e impetuosas; pero, lo mejor de todo, lo hacen vestidas de literatura, de buena literatura”. (Andrés Mauricio Muñoz. Escritor)
“Me gustan las columnas de Marco Antonio Valencia cuando exploran estructuras distintas a las del texto de opinión tradicional y asumen un tono más narrativo para recrear alguna escena donde lo importante es lo cotidiano, aquello en lo que los lectores pueden reconocerse con facilidad”. (Juan Carlos Pino Correa. Escritor, columnista)
“Las columnas de Marco Antonio Valencia son una amalgama de ciudad, poesía y literatura que siempre ponen a pensar a quienes las leen. Sus mensajes, escritos de forma amena y muchas veces haciendo uso de un humor fino, se convierten en centro de discusión y análisis en diferentes puntos de nuestra capital. (Laurentino Tello, Jefe de Redacción El Liberal)
“El enfoque que hace Marco Antonio de las diversas situaciones de la comarca son motivo de reflexión por su lenguaje crítica constructivo, por eso y otras razones vale la pena esperar el feliz nacimiento de cada una de sus columnas. (Oscar García López. Director Proyección del Cauca)
“Cada vez que Marco Antonio decide emplear su verbo para una columna dice verdades. Unta su dedo en la llaga, pone a los ojos de los lectores situaciones nuevas, prevé soluciones. Como un caballero usa en la mano el guante del humor y deja que la reflexión ponga mano a la obra”. (Leopoldo Quevedo. Escritor y Columnista)
“Asumir el reto de escribir para ser entendido no es fácil, pero tener la satisfacción de ser comprendido es mucho más difícil en un medio como el nuestro y creo que Marco Antonio hace esfuerzos notables en ese sentido. Hoy en día Popayán y el Cauca necesitan de sus sabios comentarios”. (Ovidio Reynaldo Hoyos. Director de Súper Noticias del Cauca)
"Marco Antonio Valencia Calle es sobre todo un analista y crítico social que combina de manera interesante lo cotidiano y lo urbano. La capacidad narrativa, la fluidez verbal y el lenguaje sencillo, transportan a los lectores a los mismos escenarios y acontecimientos; virtud que sólo los grandes escritores pueden lograr". (Luis E. Cañar Sarria. Columnista)
"La producción de Valencia Calle, tanto en sus editoriales, como en su poesía, reflejan una recia personalidad y un férreo compromiso con su entorno, con esa dignidad majestuosa que traslucen quienes nada han recibido del destino en forma gratuita." (José López Hurtado, Columnista)
“Sus comentarios denotan, a todas las luces, la claridad que tiene sobre la ciudad y la región. A veces mordaz, a veces con diplomacia dice lo que muchos no se atreven. (Rubén Darío Zúñiga Guevara. Editor Jefe Diario Q΄hubo Cauca
a) “Marco Antonio como escritor es una circunstancia excepcional: en sus columnas de prensa ha logrado fundir el periodismo con la literatura en un trabajo artístico y de creación que realiza con la mayor honradez y objetividad. Con su estilo, le presta dignidad literaria al periodismo”. (Alfonso Luna Geller. Director Proclama, Norte del Cauca)
“Reconozco en las columnas de Marco Antonio su capacidad para plasmar en el papel situaciones de todo orden, con un estilo versátil y agradable que fluyen del alma de un escritor crítico y sincero”. Luis Aurelio Arévalo Cerón. Presidente del Colegio Nacional de Periodistas del Cauca - CNP Cauca)
“Marco Antonio Valencia Calle es de aquellos escritores que le roban vida a la muerte en una pasión sostenida del lenguaje”. (Luís Alberto Barrera Moreno. Columnista. Editor Proclama)
“La inquieta mente de Marco Antonio no deja que pase un hecho de la cotidianidad sin su minuciosa descripción, para despertar en cada uno de nosotros la curiosidad y el sentir, que sin su llamado nos sería indiferente” (Gisela Delgado. Siquiatra. Columnista)
“15 años tenía Marco Antonio Valencia Calle cuando concluía el 8º grado en el INEM "Francisco José de Caldas" de Popayán. En junio de 1983, fin del año lectivo, lideró la empresa de crear un periódico escolar, acompañado de entusiastas compañeros y del profesor del área de español. A ese periódico el sino mismo le dio un nombre: Reconstrucción. Y fue también el bautizo de otro destino: el de PERIODISTA. Desde entonces Marco no ha dejado de escribir un solo día. Este libro es la evidencia.”(Donaldo Mendoza. Director Periódico Reconstrucción)
lunes, 21 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
“Todo valió mucho, y el resto mucho más”
Ha terminado una semana más de mi vida. Con ella me gasté un polvo, cincuenta mil pesos y dos horas hablando por teléfono. He defecado y orinado cada día sin falta lo inservible, he tenido dos disgustos por la estupidez ajena, he soltado cuatro risotadas por la gracia de mis amigos y he pasado una noche entera sin dormir diseñando el Blog para el Colegio Nacional de Periodistas. (www.cnpcauca.blospot.com) Ha terminado una semana más de mi existencia y seguro me queda una semana menos de vida. Una semana en la que no me han faltado los alimentos, el tintico en ayunas, la buena salud, las flores en la sala, la emoción de la telenovela, los chismecitos familiares, los besos de mi mujer, los corrillos con los compañeros del trabajo sobre las noticias de la tele, ver la emoción de mi hijo prepararse para su primer campamento Scout, que es a su vez el campamento regional por motivo de los 100 años en el mundo de este movimiento juvenil; así como el asombro en el rostro de mi hija de siete años cuando hablamos sobre la reproducción humana y sus interminables “pero porqué…”
De la semana que pasó me queda la mirada triste de un mendigo que no pude auxiliar porque esa tarde tenia los bolsillos tan vaciados como los de él, el cuerpo de guitarra de una señorita con su ombligo al aire, el madrazo público que regurgité en un momento de flaqueza y contradicción, las lágrimas que derramé viendo en la tele al profesor Moncayo, así como el Factor XS; y a pesar de esas banalidades, las oraciones sinceras que hice por la salud de algunas personas que conozco y están enfermas.
Esta semana volví a ver amigos importantes que se me habían perdido del panorama de los días por alguna razón y recibí una llamada y una visita de otros dos que están en el exterior y las noticias de todos ellos me alegraron la vida.
Esta semana que pasó no fue mejor ni peor que la anterior, pero valió la pena vivirla. Me pongo a revisarla como si fueran los bolsillos de una camisa sucia antes de lavarla y descubro que estreché la mano de mucha gente (a veces soy tan saludable como un alkaselzert), escribí más e-mails de los que me había propuesto y subí un kilo de peso. Y ve, que casualidad, en una de esas entradas al sanitario (con libro en mano) leí un poema de León de Greiff que titula “balada de la fórmula definitiva y paradojal” donde el único verso que me gustó y memoricé dice “!todo no vale nada, si el resto vale menos!... pero yo, parafraseándolo quiero decir que “todo valió mucho, y el resto mucho más”.
Feliz semana para todos ustedes.
(valenciacalle@yahoo)
sábado, 19 de febrero de 2011
Marco Valencia lanzó su libro

www.elliberal.com.co/index.php?...
Primera
viernes, 11 de febrero de 2011
El escritor y columnista de El Liberal, Marco Antonio Valencia presentó su nueva obra literaria titulada ‘La Noche del Trapecista’.
Dairo Ortega / EL LIBERAL
Con auditorio lleno, el escritor y columnista de El Liberal, Marco Antonio Valencia presentó en la noche del miércoles, su nueva obra literaria titulada ‘La Noche del Trapecista’. La agradable velada que cerró el festejo del Día del Periodista y se complementó con las di-sertaciones de Ruth y Gloria Cepeda al igual que de Eduardo Gómez, sobre el papel de la columna de opinión, tanto en el género literario como en las sociedades actuales en donde se convierten en el mejor espejo para quienes las escriben en los medios escritos.
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domingo, 6 de febrero de 2011
“PERSONAJES CON HISTORIA”
por: Marco Antonio Valencia Calle
Nace en la radio del Cauca un programa dedicado a conversar con la gente que hace la historia de nuestro tiempo. Personajes que se han superado a puro pulso, y con su esfuerzo cotidiano han logrado armar empresas, fortalecer instituciones o desarrollar proyectos interesantes para su bienestar personal y el beneficio colectivo.
En “Personajes con historia”, se busca mostrar el talante y el espíritu de los hombres y mujeres de la región que marcan la diferencia por su forma de actuar y de pensar. Personajes que luchan toda la vida por sus sueños, y que gracias a su perseverancia, han atesorado los conocimientos y las fortalezas necesarias para conocer el rostro del éxito, así como la forma de superar las dificultades.
Un programa de radio donde se valora el trabajo, el tesón y la pasión de quienes contribuyen al desarrollo del país, porque el ser humano necesita de los reconocimientos sociales que los demás podemos expresarle en vida, y en agradecimiento por su labor bien hecha.
Superarse como persona, lograr el éxito económico o sacar adelante una familia en medio de la adversidad nunca será fácil, pero los testimonios de mucha gente nos dice que si es posible. Que con fe, con pasión, de manera honrada, transparente, y con el deseo absoluto de triunfar, si se puede.
En el departamento del Cauca tenemos una serie de personajes con historias ejemplares y desconocidas que valen la pena ser escuchadas para inspirar a nuestros jóvenes. Historias de personajes diversos, ya sean poderosos o humildes, pero todos con algo para enseñarnos. Historias que nos demuestran que triunfar no es fácil, porque todo en la vida necesita un esfuerzo y una dedicación.
Los colombianos de por sí, nos preciamos de ser emprendedores y recursivos. De saber aprovechar las oportunidades, de ser excelentes trabajadores y de hacer todo lo necesario para obtener el bienestar que se merecen nuestras familias. Es así como en el panorama encontramos grandes empresarios o gente de gran reconocimiento social con orígenes humildes que han logrado el éxito, la fama o el dinero. Y con ellos, queremos hablar.
“Personajes con historia” es un proyecto periodístico de Radio Súper Popayán, para hablar con lenguaje positivo sobre los valores humanos que nos identifican. Para conocer la personalidad, el carácter y las costumbres de quienes trabajan por un país mejor.
Un programa radial para inspirar a nuestros jóvenes, para aprender a soñar y conocer las claves de la superación que muchas personas ya manejan, y a las que todos podemos acceder. Un oportunidad para que empresarios, educadores, líderes y personajes de la región compartan con la gente del común su historia de vida, sus fracasos y éxitos.
“Personajes con historia”, pueden escucharlo sintonizando todos los domingos después de las 11:00 AM en Radio Súper (1.070 AM) o través de internet en: http://www.radiosuperpopayan.com/emisora/
NOTA: Agradezco el Apoyo de El Liberal, Licorera del Cauca, Cámara de Comercio del Cauca, Popayán Positiva y el Colegio Nacional de periodistas, por sus aportes para el lanzamiento del libro LA NOCHE DEL TRAPECISTA, mañana miércoles 9 de febrero, 7:00pm, en el Auditorio de la Cámara de Comercio. Invitación cordial para mis lectores, amigos y familiares.
Nace en la radio del Cauca un programa dedicado a conversar con la gente que hace la historia de nuestro tiempo. Personajes que se han superado a puro pulso, y con su esfuerzo cotidiano han logrado armar empresas, fortalecer instituciones o desarrollar proyectos interesantes para su bienestar personal y el beneficio colectivo.
En “Personajes con historia”, se busca mostrar el talante y el espíritu de los hombres y mujeres de la región que marcan la diferencia por su forma de actuar y de pensar. Personajes que luchan toda la vida por sus sueños, y que gracias a su perseverancia, han atesorado los conocimientos y las fortalezas necesarias para conocer el rostro del éxito, así como la forma de superar las dificultades.
Un programa de radio donde se valora el trabajo, el tesón y la pasión de quienes contribuyen al desarrollo del país, porque el ser humano necesita de los reconocimientos sociales que los demás podemos expresarle en vida, y en agradecimiento por su labor bien hecha.
Superarse como persona, lograr el éxito económico o sacar adelante una familia en medio de la adversidad nunca será fácil, pero los testimonios de mucha gente nos dice que si es posible. Que con fe, con pasión, de manera honrada, transparente, y con el deseo absoluto de triunfar, si se puede.
En el departamento del Cauca tenemos una serie de personajes con historias ejemplares y desconocidas que valen la pena ser escuchadas para inspirar a nuestros jóvenes. Historias de personajes diversos, ya sean poderosos o humildes, pero todos con algo para enseñarnos. Historias que nos demuestran que triunfar no es fácil, porque todo en la vida necesita un esfuerzo y una dedicación.
Los colombianos de por sí, nos preciamos de ser emprendedores y recursivos. De saber aprovechar las oportunidades, de ser excelentes trabajadores y de hacer todo lo necesario para obtener el bienestar que se merecen nuestras familias. Es así como en el panorama encontramos grandes empresarios o gente de gran reconocimiento social con orígenes humildes que han logrado el éxito, la fama o el dinero. Y con ellos, queremos hablar.
“Personajes con historia” es un proyecto periodístico de Radio Súper Popayán, para hablar con lenguaje positivo sobre los valores humanos que nos identifican. Para conocer la personalidad, el carácter y las costumbres de quienes trabajan por un país mejor.
Un programa radial para inspirar a nuestros jóvenes, para aprender a soñar y conocer las claves de la superación que muchas personas ya manejan, y a las que todos podemos acceder. Un oportunidad para que empresarios, educadores, líderes y personajes de la región compartan con la gente del común su historia de vida, sus fracasos y éxitos.
“Personajes con historia”, pueden escucharlo sintonizando todos los domingos después de las 11:00 AM en Radio Súper (1.070 AM) o través de internet en: http://www.radiosuperpopayan.com/emisora/
NOTA: Agradezco el Apoyo de El Liberal, Licorera del Cauca, Cámara de Comercio del Cauca, Popayán Positiva y el Colegio Nacional de periodistas, por sus aportes para el lanzamiento del libro LA NOCHE DEL TRAPECISTA, mañana miércoles 9 de febrero, 7:00pm, en el Auditorio de la Cámara de Comercio. Invitación cordial para mis lectores, amigos y familiares.
sábado, 5 de febrero de 2011
LOS PICAROS INDIOS
La fama de holgazanes, borrachines y amigos de lo ajeno que tienen los indios mapuches es parte del estigma y la confrontación que tienen los indígenas con los “blancos” de Santiago de Chile y centros urbanos. En la IX región de la Araucanía, esta la ciudad de Temuco donde conviven mapuches y blancos, pero cada uno por su lado, como ocurre en la comunidad de Silvia Cauca, donde los pobladores nada o poco quieren saber de los guámbianos, y unos a otros se descalifican.
Los conquistadores europeos al invadir y someter a los pueblos indígenas latinoamericanos nunca pudieron con los mapuches, pues no vivían en grupos, eran nómadas y carecían de un líder común que les diera una organización política como la que tenían los incas, chibchas o mayas. El escritor Alonso de Ercilla, escribió “La Araucana” donde da cuenta de las bárbaras guerras entre españoles y mapuches, texto que hace parte de las valiosas crónicas, testimonios y narraciones de la conquista. Hoy en día, en los parques de la ciudad están las estatuas de Lautaro y Caupolicán, los héroes de la novela de Ercilla, que siguen alimentando el mito del indígena guerrero e indomable. Pero los guerreros de ahora ya no usan caballos, lanzas y flechas; ahora sus formas de lucha y resistencia frente a la cultura del hombre blanco están en el internet, los periódicos escritos, los partidos políticos y las emisoras de radio, que les permiten orientar reivindicaciones varias, algunas referidas a la obtención de mejores condiciones de vida, más presupuesto del Estado y el respeto por la madre Tierra. Actos y acciones que son apoyados económicamente por “oenegés” europeas. Nada distinto al actuar de los indígenas paeces y coconucos del Cauca.
A pesar del smog, Temuco es una ciudad atractiva por lo limpia y ordenada. Y en sus grandes centros comerciales se pueden apreciar los nefatos efectos del tratado libre comercio (TLC) de Chile con Estados Unidos, en la medida que la mayoría de productos de alimentos y aseo son enlatados gringos con etiquetas en inglés, además de las tiendas de ropa usada “made en USA” de precios bajos y tallas extra-grandes. Pero sin duda, el mejor sitio para ir de compras es el Mercado Municipal donde se pueden ver lo más típico de la cultura mapuche. Objetos elaborados en madera como los “indios picaros”, bisutería de plata, vistosos ropajes confeccionados a mano, y “el merquén”, una especie de ají seco, ahumado y molido que hace parte de los secretos culinarios de la región. Con suerte, se podrán conocer los “huevos azules” de gallinas silvestres (únicos en el mundo) y que por su curiosidad y mito se venden a precio de oro. Eso sí, no hay que olvidar pasar por la “la mesa larga” del mercado a degustar unas buenas otras, y otras delicias del mar Pacífico.
Dicen que en Temuco nació Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, más conocido como Pablo Neruda, pero los de Parral lo discuten. Lo cierto es que el poeta vivió allí su niñez, y hoy, el Museo Nacional Ferroviario lleva el nombre del poeta en la medida que fue el lugar donde trabajó su padre. Para terminar mi crónica de viaje, recomiendo visitar el Estadio Municipal, darse un paseo por la Avenida Alemania y entrar al Museo Araucano, para tener una idea más completa de Temuco, su historia y sus gentes.
Los conquistadores europeos al invadir y someter a los pueblos indígenas latinoamericanos nunca pudieron con los mapuches, pues no vivían en grupos, eran nómadas y carecían de un líder común que les diera una organización política como la que tenían los incas, chibchas o mayas. El escritor Alonso de Ercilla, escribió “La Araucana” donde da cuenta de las bárbaras guerras entre españoles y mapuches, texto que hace parte de las valiosas crónicas, testimonios y narraciones de la conquista. Hoy en día, en los parques de la ciudad están las estatuas de Lautaro y Caupolicán, los héroes de la novela de Ercilla, que siguen alimentando el mito del indígena guerrero e indomable. Pero los guerreros de ahora ya no usan caballos, lanzas y flechas; ahora sus formas de lucha y resistencia frente a la cultura del hombre blanco están en el internet, los periódicos escritos, los partidos políticos y las emisoras de radio, que les permiten orientar reivindicaciones varias, algunas referidas a la obtención de mejores condiciones de vida, más presupuesto del Estado y el respeto por la madre Tierra. Actos y acciones que son apoyados económicamente por “oenegés” europeas. Nada distinto al actuar de los indígenas paeces y coconucos del Cauca.
A pesar del smog, Temuco es una ciudad atractiva por lo limpia y ordenada. Y en sus grandes centros comerciales se pueden apreciar los nefatos efectos del tratado libre comercio (TLC) de Chile con Estados Unidos, en la medida que la mayoría de productos de alimentos y aseo son enlatados gringos con etiquetas en inglés, además de las tiendas de ropa usada “made en USA” de precios bajos y tallas extra-grandes. Pero sin duda, el mejor sitio para ir de compras es el Mercado Municipal donde se pueden ver lo más típico de la cultura mapuche. Objetos elaborados en madera como los “indios picaros”, bisutería de plata, vistosos ropajes confeccionados a mano, y “el merquén”, una especie de ají seco, ahumado y molido que hace parte de los secretos culinarios de la región. Con suerte, se podrán conocer los “huevos azules” de gallinas silvestres (únicos en el mundo) y que por su curiosidad y mito se venden a precio de oro. Eso sí, no hay que olvidar pasar por la “la mesa larga” del mercado a degustar unas buenas otras, y otras delicias del mar Pacífico.
Dicen que en Temuco nació Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, más conocido como Pablo Neruda, pero los de Parral lo discuten. Lo cierto es que el poeta vivió allí su niñez, y hoy, el Museo Nacional Ferroviario lleva el nombre del poeta en la medida que fue el lugar donde trabajó su padre. Para terminar mi crónica de viaje, recomiendo visitar el Estadio Municipal, darse un paseo por la Avenida Alemania y entrar al Museo Araucano, para tener una idea más completa de Temuco, su historia y sus gentes.
martes, 1 de febrero de 2011
LA NOCHE DEL TRAPECISTA

El ‘trapecio’ de la inspiración
Sociales
EL LIBERAL
Escrito por Katherine Castañeda Romero
martes, 01 de febrero de 2011
Columnas publicadas en El Liberal hacen parte del libro de Marco Antonio Valencia Calle
Por sus 10 años de disciplina y ejercicio como columnista, el escritor Marco Antonio Valencia Calle presenta su libro ‘La noche del trapecista’.
FOTO: Dairo Ortega / EL LIBERAL
‘La noche del trapecista’ del escritor Marco Antonio Valencia Calle recoge una selección de 100 textos publicados en el transcurso de diez años de trabajo, y que han sido fundamentales en la estructuración del estilo de su autor.
“Ser columnista es como estar en un trapecio, un día hay que reconocer que hay cosas buenas en la ciudad, pero otro día hay que puntualizar en las actitudes que molestan, un día hay inspiración y otro no tanto. Y como seres humanos en el día somos unos y en la noche a la hora de escribir somos otros”.
De esta manera, el escritor Marco Antonio Valencia Calle explica la esencia de lo que contiene su más reciente libro ‘La noche del trapecista’, que lanzará en homenaje a los periodistas, el próximo 9 de febrero, en su fecha nacional.
Allí, Valencia Calle recopila 100 columnas, de más de 400 publicadas en los últimos 10 años en este medio de comunicación, como testimonio de ciudad.
“He recogido las columnas más llamativas, que tienen más humor, que se pueden leer en cualquier tiempo y circunstancia, una visión de la ciudad, mis preocupaciones más fundamentales”, agrega el autor.
Y asegura que esto le sirvió para hacer un balance y revisar su trabajo, “me di cuenta que tengo preocupaciones constantes, en especial con los temas de salud y educación, hay muchos artículos al respecto, pero también hay textos filosóficos que me han ayudado a hilvanar cómo son los patojos, los caucanos y los colombianos”, añade.
Las columnas tienen un tinte y un matiz literario y no están sujetas a fecha de publicación, para que, según Valencia, el texto que las comprende sea leído en cualquier momento y circunstancia.
Una de las características del ‘La noche del trapecista’ es que su prólogo fue escrito por 15 personas, quienes dieron su concepto sobre el trabajo del escritor.
Directores de medios de comunicación, escritores y miembros del gremio periodístico de la región aportaron su opinión.
Lo más satisfactorio
A lo largo de esta década de escritura, Marco Antonio Valencia Calle ha tenido muchas alegrías. La más importante, la reacción de la gente, “pues como dice Gabriel García Márquez, uno escribe para tener amigos y escribir en el periódico me ha permitido ganar muchos amigos, aunque también personas que no les gustan mis columnas, pero cuando manejo un tema espinoso, he logrado ver la tolerancia de los políticos y que mis inquietudes se convierten en proyectos banderas”, confiesa Valencia Calle.
Y gracias a esta aceptación, en 2011, para Semana Santa, el escritor presentará nuevos libros, además de la cuarta edición de ‘El profesor espantapájaros’ que ya es material pedagógico para los colegios.
El lanzamiento de la nueva publicación cambió de lugar. Ahora será en la Cámara de Comercio del Cauca, el 9 de febrero a las 7:00 p.m.
Dato curioso
Marco Antonio Valencia Calle se declara admirador de la pluma del escritor José Saramago (q.e.p.d.) y Abad Faciolince
Más en la web
www.manvalencia.blosgpot.com
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