MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com
Mientras que Francia y España, ganan puntos ante el mundo por acompañar y trabajar para resolver los conflictos de violencia que padecemos los colombianos; los presidentes de Nicaragua, Venezuela y Ecuador, como si fueran los tres chiflados de Latinoamérica, de manera torpe y desagradable, pretenden ganar espacios mediáticos haciendo shows de micrófono con ataques verbales, desafíos y descalificaciones al gobierno colombiano.
Las palabras desobligantes de estos tres metidos en “sopa ajena”, haciendo cortinas de humo a sus problemas internos, buscando pantallazos internacionales, ya hacen parte de la pesadilla del colombiano común, al igual que el narcotráfico, los paramilitares, la guerrilla, la delincuencia, la corrupción, la pobreza, la politiquería y la ley 100.
Pues bien señores, el pasado 20 de julio, el pueblo colombiano salió a marchar en todo el territorio, y muchas ciudades del mundo, para pedir a gritos por la paz, la no violencia y la libertad para todos en Colombia. Y esos gritos también iban destinados a los oídos de estos tres chiflados.
Ya por favor. ¡No más! No generen más odios, enfrentamientos y enemistad entre los pueblos con sus comentarios lenguaraces. Busquen otros motivos para sus shows, y sus chismes de verduleras y televisivas… y hablen, por ejemplo de soluciones al calentamiento global, la pobreza latinoamericana, ect, etc… pero dejen de ensañarse con un pueblo que lleva 50 años sometido a una guerra idiota que a dejado miles de muertos y desaparecidos, odios absurdos, huérfanos, venganzas y descrédito mundial.
Estos presidentes, con sus indiscreciones internacionales, con sus lenguas viperinas, con sus desconocimientos históricos sobre la absurda realidad de este país, le hacen tanto daño a nuestra población como la misma violencia del terrorismo; y, con esas payasadas que les parecen tan divertidas a los caricaturistas, además de echarle leña al fuego, se desacreditan a sí mismos. No más, por favor…
El tipo al que las mujeres latinas llaman “triple-papito de Correa”, encontró en la enemistad con Colombia, una excusa para salir en la televisión internacional. Y a todos, nos ha dado la oportunidad de saber que es un caribonito oportunista y corazón monstruoso, orgulloso y mal educado. En sus desplantes a Uribe, el único que pierde es él mismo porque la oportunidad de Uribe sube como espuma.
Y Ortega, el de la pinta de borrachito… (Oye, que vergüenza de presidente tiene Nicaragua). Debe saber este señor, que la mayoría de los colombianos, estamos cansados de la guerra, y que sus comentarios son dignos de un terrorista internacional disfrazado de presidente. Mientras que el mundo censura a las FARC, este señor las defiende . Nada aprendió del dolor que significa un país en guerra. ¡Pobrecito!
Y Chávez, bueno, al menos ya todo el mundo sabía que esta chiflado, y que su desprestigio internacional comenzó el día que se metió con Colombia; y que la oposición vive contenta porque entre más haga shows contra Uribe, más descuida su país sumido en la carestía, la violencia y la polarización entre sus ciudadanos.
Zapateros a tus zapatos, reza el adagio popular. Señores presidentes, desarmen sus lenguas, dejen que los colombianos resolvamos nuestros conflictos. Sus ironías mordaces y sus desplantes, son tan bárbaras y perversas como las mismas minas quiebrapatas y los cilindros de gas lanzadas a la población inerme y desolada. El grito de 40 millones de Colombianos diciendo “No Más”, también era contra ustedes. Entiéndalo.
domingo, 20 de julio de 2008
miércoles, 16 de julio de 2008
DIARIO DEL SUR
MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com
Un periódico es la voz moral de un pueblo, un espejo inmenso que permite reflejar el rostro de los que no tienen voz, como la de aquellos que hacen de su vida un instante para la historia. Por lo tanto, la hazaña de publicarlo es un asunto de empresa, pero también de héroes, de gente con visión, de pensamientos, criterios y riesgos.
Cada día que se edita un periódico como DIARIO DEL SUR, se escribe un pedazo de historia en la ruta que la gente de aquí transitamos y proyectamos para el resto de la humanidad. En cada página de este diario, están todas las hecatombes y todos los problemas del mundo, pero también en él, se da cuenta de los hechos que nos dan orgullo y alegrías, y nos identifica como un pueblo pujante y capaz.
En el DIARIO DEL SUR, late la pluma de los intelectuales de nuestra región, como se exponen las fotos de aquellos que presiden la angustia de la delincuencia. Aquí se escribe lo indispensable para estar informado; pero igual, se juega con los límites que ofrece y deja el poder de los políticos, se tira los dados para pronosticar los asuntos que nos alejan del miedo, y hasta se bombean las crisis que nos ofrecen otras oportunidades.
En un periódico como este no solo se le rinde culto al hombre y a la mujer de nuestros tiempos, sino que se trabaja para dibujar los mapas que hacen de la vida, un mundo mejor y una experiencia sentida.
Hernando Suárez, su director, ya tiene un puesto en la historia por su capacidad de crear y hacer navegar este barco; pero son sus grumetes, es decir, lo periodistas, las hormiguitas administrativas, los articulistas, Don Gruñón y hasta los voceadores, los que hacen navegar este inmensa alucinación, esta versión de la vida con rostro de noticias y avisos. Y claro, son sus lectores y las empresas que pautan, las aguas que hacen posible la buena mar y el buen viento, para hacer de la constancia una grandeza.
Con un periódico como DIARIO DEL SUR, se tiene la oportunidad de instruir y sacar de ignorancia a muchos o nadie, porque cuando se publica nunca se sabe que ojos nos leerán, que horizontes se abren, o qué cosas se vuelven importantes y claves para las personas; pero eso sí, cada día de todos los días, desde que se fundó, este periódico debe estar allí, en la calle, en las manos de un lector para iluminarlo; y usted, mi querido lector (a) también se merece entonces, ser exaltado por los 25 años de esta grandeza editorial.
valenciacalle@yahoo.com
Un periódico es la voz moral de un pueblo, un espejo inmenso que permite reflejar el rostro de los que no tienen voz, como la de aquellos que hacen de su vida un instante para la historia. Por lo tanto, la hazaña de publicarlo es un asunto de empresa, pero también de héroes, de gente con visión, de pensamientos, criterios y riesgos.
Cada día que se edita un periódico como DIARIO DEL SUR, se escribe un pedazo de historia en la ruta que la gente de aquí transitamos y proyectamos para el resto de la humanidad. En cada página de este diario, están todas las hecatombes y todos los problemas del mundo, pero también en él, se da cuenta de los hechos que nos dan orgullo y alegrías, y nos identifica como un pueblo pujante y capaz.
En el DIARIO DEL SUR, late la pluma de los intelectuales de nuestra región, como se exponen las fotos de aquellos que presiden la angustia de la delincuencia. Aquí se escribe lo indispensable para estar informado; pero igual, se juega con los límites que ofrece y deja el poder de los políticos, se tira los dados para pronosticar los asuntos que nos alejan del miedo, y hasta se bombean las crisis que nos ofrecen otras oportunidades.
En un periódico como este no solo se le rinde culto al hombre y a la mujer de nuestros tiempos, sino que se trabaja para dibujar los mapas que hacen de la vida, un mundo mejor y una experiencia sentida.
Hernando Suárez, su director, ya tiene un puesto en la historia por su capacidad de crear y hacer navegar este barco; pero son sus grumetes, es decir, lo periodistas, las hormiguitas administrativas, los articulistas, Don Gruñón y hasta los voceadores, los que hacen navegar este inmensa alucinación, esta versión de la vida con rostro de noticias y avisos. Y claro, son sus lectores y las empresas que pautan, las aguas que hacen posible la buena mar y el buen viento, para hacer de la constancia una grandeza.
Con un periódico como DIARIO DEL SUR, se tiene la oportunidad de instruir y sacar de ignorancia a muchos o nadie, porque cuando se publica nunca se sabe que ojos nos leerán, que horizontes se abren, o qué cosas se vuelven importantes y claves para las personas; pero eso sí, cada día de todos los días, desde que se fundó, este periódico debe estar allí, en la calle, en las manos de un lector para iluminarlo; y usted, mi querido lector (a) también se merece entonces, ser exaltado por los 25 años de esta grandeza editorial.
domingo, 6 de julio de 2008
VIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESIA DE CALI
Jueves 10**
Encuentro con la palabra poética: Recital y conversatorio en las comunas---
POETAS: Juano Villafañe, Marco A. Valencia, Gloria Medina y Alex Contreras
Biblioteca El Dorado. Calle 13C No 36A-31 Tels: 335 0908 – 326 9139
. Hora: 3:30 pm - 5:30 pm..
DIA 11
Encuentro con la palabra poética:
La fiesta de la palabra: Recital Internacional---
PARTICIPAN: Cristina Valcke, Alfredo Vanín, Marco A. Valencia, Ashraf Amer, Victor Manuel Pinto y el ganador del Concurso Municipal de Poesía.
Centro Cultural de Cali - Casa Proartes.
Carrera 5 Calle 7 esquina. Hora: 7:00 pm - 9:30 pm
Algo de "Memorias":VI FESTIVAL (2006) : Revista CLAVE No. 7-8:
http://www.revistadepoesiaclave.com/no%207_8/contenido.htm yhttp://ntcblog.blogspot.com/2006/10/vi-festival-internacional-de-poesa-de.html
VII FESTIVAL (2007) : Revista CLAVE No. 11
http://www.revistadepoesiaclave.com/no%2011/contenido.htm yhttp://ntc-documentos.blogspot.com/2007/10/vii-festival-internacional-de-poesa-de.html
lunes, 30 de junio de 2008
Valiosas producciones literarias
COMENTARIO LIBRO: EL PROFESOR ESPANTAPAJAROS
Escrito por Álvaro Grijalba Gómez
Friday, 27 de June de 2008
periodico EL LIBERAL
Una importante producción a nivel literario se viene dando en nuestro medio y un destacado grupo de poetas y escritores payaneses y caucanos, han lanzado a la opinión pública sus obras literarias, con un gran contenido poético y una exquisita narrativa.
Constituyen incuestionable aporte a las letras caucanas, payanesas y colombianas, pues condensan un trabajo limpio y franco de experiencias espirituales o vivencias reales, que buscan llegar al lector enmarcadas en lenguaje fluido, limpio y abierto.
Hace algunos días el reconocido y brillante escritor payanés Marco Antonio Valencia Calle, Licenciado en Literatura, Magíster en Filología Hispánica, Especialista en Pedagogía de la Lectura y la Escritura, Columnista de este Diario y Director de la Fundación Diario Amanecer, dio a la luz pública su obra “El Profesor Espantapájaros”, un bello relato que convoca a todos, especialmente a los niños y a las nuevas generaciones, a defender la naturaleza de esos inconsecuentes depredadores del medio ambiente.“
El Profesor Espantapájaros” saluda a sus alumnos y les dice…“yo creo que es importante que ustedes además de conocer aspectos de la fauna silvestre como sus características físicas, hábitos y comportamientos, conozcan el ecosistema que les permite vivir…”, y se trenza en unos diálogos amenos y elementales con sus discípulos para enseñarles el amor por la naturaleza, las aves, los animales, la flora y la fauna silvestre que los rodea.
Es toda una lección de ecología en un lenguaje sencillo y despojado de los formalismos de la alta literatura a la que nos tiene acostumbrados el autor, para que los niños asimilen el mensaje que éste pretende con su obra hacer llegar a las conciencias infantiles de nuestra sociedad.
Nos sumamos a los miles de aplausos recibidos por nuestro queridísimo amigo y colega Marco Antonio Valencia por su nueva salida intelectual, que refleja una vez más la virtuosidad de su espíritu literario.
Escrito por Álvaro Grijalba Gómez
Friday, 27 de June de 2008
periodico EL LIBERAL
Una importante producción a nivel literario se viene dando en nuestro medio y un destacado grupo de poetas y escritores payaneses y caucanos, han lanzado a la opinión pública sus obras literarias, con un gran contenido poético y una exquisita narrativa.
Constituyen incuestionable aporte a las letras caucanas, payanesas y colombianas, pues condensan un trabajo limpio y franco de experiencias espirituales o vivencias reales, que buscan llegar al lector enmarcadas en lenguaje fluido, limpio y abierto.
Hace algunos días el reconocido y brillante escritor payanés Marco Antonio Valencia Calle, Licenciado en Literatura, Magíster en Filología Hispánica, Especialista en Pedagogía de la Lectura y la Escritura, Columnista de este Diario y Director de la Fundación Diario Amanecer, dio a la luz pública su obra “El Profesor Espantapájaros”, un bello relato que convoca a todos, especialmente a los niños y a las nuevas generaciones, a defender la naturaleza de esos inconsecuentes depredadores del medio ambiente.“
El Profesor Espantapájaros” saluda a sus alumnos y les dice…“yo creo que es importante que ustedes además de conocer aspectos de la fauna silvestre como sus características físicas, hábitos y comportamientos, conozcan el ecosistema que les permite vivir…”, y se trenza en unos diálogos amenos y elementales con sus discípulos para enseñarles el amor por la naturaleza, las aves, los animales, la flora y la fauna silvestre que los rodea.
Es toda una lección de ecología en un lenguaje sencillo y despojado de los formalismos de la alta literatura a la que nos tiene acostumbrados el autor, para que los niños asimilen el mensaje que éste pretende con su obra hacer llegar a las conciencias infantiles de nuestra sociedad.
Nos sumamos a los miles de aplausos recibidos por nuestro queridísimo amigo y colega Marco Antonio Valencia por su nueva salida intelectual, que refleja una vez más la virtuosidad de su espíritu literario.
domingo, 29 de junio de 2008
¿Y LAS VACACIONES PARA QUÉ?
por: MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com
Las vacaciones son para perder la virginidad. Para darle una vuelta al corazón, visitar a Dios, confesarse, auto-perdonarse y comulgar, si es que somos católicos.
Son para reír y para escribir poemas contra algo, en un cuaderno viejo en medio del desencanto o la felicidad, las tardes amarillas y el olor de las flores en los jardines del vecindario. Las vacaciones de medio año son para calentar el alma en alguna playa, una piscina de patio, en los potreros de la finca, en el calor del hogar, en compañía de los seres que amamos, en el regazo del ser que envejece a nuestro lado.
Las vacaciones son para descansar el cuerpo, la mente, el espíritu, las manos de los desafueros sociales y profesionales… y por supuesto, para escapar de las jaulas donde laboramos, estudiamos o simplemente estamos gran parte del año. En vacaciones hay que dejarse consentir de las personas que nos quieren; y amar y regalar ternuritas a quienes amamos. Incluso hay que aprovechar para perdonar a los jefes idiotas, los profesores imbéciles y los padres aburridos. Hay que dormir hasta tarde, olvidarse de las madrugadas, las agendas, las tareas… hacer locha y pereza…
Hay que elevar cometas, hacer muñecos en plastilina, jugar ajedrez, ordenar el cuarto, salir de casa, llamar y saludar a los viejos amigos, leer esos libros que nos aguardan, salir a caminar por los nuevos barrios de la ciudad.
Es posible quedarse en casa sentados haciendo nada, mirando un atardecer mientras escuchamos música; o asaltar la cocina y explorar el gusto y la imaginación con los ingredientes. O también dedicarse a ver las películas o la tele sin tregua. A veces cantar, disfrazarse y bailar brinda felicidad y oxigena el cuerpo.
Si quisieras recuperar algo perdido, las vacaciones sirven también para hacer deporte, e incluso se puede ir a un gimnasio, inscribirse a un club de montañismo o ir de vacaciones recreativas.
En vacaciones hay que visitar obligatoriamente a los abuelos, hablar con ellos, escuchar sus historias. En vacaciones hay que buscar novia, salir a pasear con el perro, darle una vuelta a la finca, ir al río… viajar a otras ciudades para conocer la vida y la ciudad donde habitan esos familiares que casi nunca vemos.
En vacaciones mira el cielo, respira despacio y haz lo que te de la real gana… siempre y cuando no te hagas daño, ni le hagas mal a nadie. El tiempo, las ideas y la felicidad son tuyos.
Disfruta.
.
valenciacalle@yahoo.com
Las vacaciones son para perder la virginidad. Para darle una vuelta al corazón, visitar a Dios, confesarse, auto-perdonarse y comulgar, si es que somos católicos.
Son para reír y para escribir poemas contra algo, en un cuaderno viejo en medio del desencanto o la felicidad, las tardes amarillas y el olor de las flores en los jardines del vecindario. Las vacaciones de medio año son para calentar el alma en alguna playa, una piscina de patio, en los potreros de la finca, en el calor del hogar, en compañía de los seres que amamos, en el regazo del ser que envejece a nuestro lado.
Las vacaciones son para descansar el cuerpo, la mente, el espíritu, las manos de los desafueros sociales y profesionales… y por supuesto, para escapar de las jaulas donde laboramos, estudiamos o simplemente estamos gran parte del año. En vacaciones hay que dejarse consentir de las personas que nos quieren; y amar y regalar ternuritas a quienes amamos. Incluso hay que aprovechar para perdonar a los jefes idiotas, los profesores imbéciles y los padres aburridos. Hay que dormir hasta tarde, olvidarse de las madrugadas, las agendas, las tareas… hacer locha y pereza…
Hay que elevar cometas, hacer muñecos en plastilina, jugar ajedrez, ordenar el cuarto, salir de casa, llamar y saludar a los viejos amigos, leer esos libros que nos aguardan, salir a caminar por los nuevos barrios de la ciudad.
Es posible quedarse en casa sentados haciendo nada, mirando un atardecer mientras escuchamos música; o asaltar la cocina y explorar el gusto y la imaginación con los ingredientes. O también dedicarse a ver las películas o la tele sin tregua. A veces cantar, disfrazarse y bailar brinda felicidad y oxigena el cuerpo.
Si quisieras recuperar algo perdido, las vacaciones sirven también para hacer deporte, e incluso se puede ir a un gimnasio, inscribirse a un club de montañismo o ir de vacaciones recreativas.
En vacaciones hay que visitar obligatoriamente a los abuelos, hablar con ellos, escuchar sus historias. En vacaciones hay que buscar novia, salir a pasear con el perro, darle una vuelta a la finca, ir al río… viajar a otras ciudades para conocer la vida y la ciudad donde habitan esos familiares que casi nunca vemos.
En vacaciones mira el cielo, respira despacio y haz lo que te de la real gana… siempre y cuando no te hagas daño, ni le hagas mal a nadie. El tiempo, las ideas y la felicidad son tuyos.
Disfruta.
.
miércoles, 25 de junio de 2008
LA TRAMPA
MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com
Un computador y los enredos virtuales que me ofrece interné son parte de mi cotidianidad. Y aunque me parece una maravilla vivir en estos tiempos para poder disfrutar los milagros tecnológicos, de igual manera reconozco que la red es una trampa, una adicción con nombres como: Chat, blog, web, o de comunidades virtuales como el H5, Myspace y Facebook.
Son miles las horas, que sin querer queriendo, se pierden frente a un computador en las relaciones virtuales. Por mayor esfuerzo que se haga para realizar actividades pro-activas y benéficas, por tener referencias interesantes, páginas seguras y amistades valiosas, y hasta cero tolerancia con iniciativas degenerantes al ser humano como la pornografía, la delincuencia, las cadenas de mensajes para ilusos y la mercadotecnia barata; la red, insisto, es un vicio que me ha robado no solo la identidad, sino el tiempo, las imaginación y la mente.
Es una maravilla conocer gente de todo el mundo a través del interné, charlar con ellos y tener acceso de manera personalizada con personajes de importancia internacional a través de Facebook; como lo es también, el poder crear de manera fácil, sin pagos adicionales un medio de comunicación tan poderoso (en la medida que tiene lectores a nivel mundial), un blog, una emisora o un periódico virtual, para decir, publicar y hacer lo que me da la gana sin someternos a la voluntad de empresarios tradicionales.
Es un prodigio saber que teniendo un computador puedo grabar un cedé de música, hacer y difundir una película, publicar un libro y vender mis productos artesanales a clientes del orbe; pero el costo, insisto si económicamente no es alto, es preocupante porque el tiempo se me va volando enganchado al sistema y la tecnología. Y ya sabemos que el tiempo es oro.
La experiencia con el blog www.popayancity.blogspot,com (un espacio en negro para opinar desde la ciudad blanca) me tiene feliz y asombrado. Es increíble que en cinco meses (marzo-junio) se tengan más de trece mil visitas. Y la experiencia en Facebook me tiene descrestado, pues a través de ella me escribo todos los días con oenegés, personajes, líderes, escritores y periodistas del mundo en búsqueda de relaciones en beneficio de mi trabajo.
Y desde Yahoo, puedo enviarle mensajes a casi tres mil personas de manera instantánea… pero a pesar de todo ello, me sigue “rayando la cabeza” el demasiado tiempo que debo invertir en estos menesteres, la adicción virtual, la perdida de mi privacidad y las trampas de ínter nauta en las que he caído. ¿quién podrá ayudarme?
valenciacalle@yahoo.com
Un computador y los enredos virtuales que me ofrece interné son parte de mi cotidianidad. Y aunque me parece una maravilla vivir en estos tiempos para poder disfrutar los milagros tecnológicos, de igual manera reconozco que la red es una trampa, una adicción con nombres como: Chat, blog, web, o de comunidades virtuales como el H5, Myspace y Facebook.
Son miles las horas, que sin querer queriendo, se pierden frente a un computador en las relaciones virtuales. Por mayor esfuerzo que se haga para realizar actividades pro-activas y benéficas, por tener referencias interesantes, páginas seguras y amistades valiosas, y hasta cero tolerancia con iniciativas degenerantes al ser humano como la pornografía, la delincuencia, las cadenas de mensajes para ilusos y la mercadotecnia barata; la red, insisto, es un vicio que me ha robado no solo la identidad, sino el tiempo, las imaginación y la mente.
Es una maravilla conocer gente de todo el mundo a través del interné, charlar con ellos y tener acceso de manera personalizada con personajes de importancia internacional a través de Facebook; como lo es también, el poder crear de manera fácil, sin pagos adicionales un medio de comunicación tan poderoso (en la medida que tiene lectores a nivel mundial), un blog, una emisora o un periódico virtual, para decir, publicar y hacer lo que me da la gana sin someternos a la voluntad de empresarios tradicionales.
Es un prodigio saber que teniendo un computador puedo grabar un cedé de música, hacer y difundir una película, publicar un libro y vender mis productos artesanales a clientes del orbe; pero el costo, insisto si económicamente no es alto, es preocupante porque el tiempo se me va volando enganchado al sistema y la tecnología. Y ya sabemos que el tiempo es oro.
La experiencia con el blog www.popayancity.blogspot,com (un espacio en negro para opinar desde la ciudad blanca) me tiene feliz y asombrado. Es increíble que en cinco meses (marzo-junio) se tengan más de trece mil visitas. Y la experiencia en Facebook me tiene descrestado, pues a través de ella me escribo todos los días con oenegés, personajes, líderes, escritores y periodistas del mundo en búsqueda de relaciones en beneficio de mi trabajo.
Y desde Yahoo, puedo enviarle mensajes a casi tres mil personas de manera instantánea… pero a pesar de todo ello, me sigue “rayando la cabeza” el demasiado tiempo que debo invertir en estos menesteres, la adicción virtual, la perdida de mi privacidad y las trampas de ínter nauta en las que he caído. ¿quién podrá ayudarme?
lunes, 16 de junio de 2008
COMENTARIO AL LIBRO EL PROFESOR ESPANTAPÁJAROS

Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos
que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal,
es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.
Friedrich Nietzsche
Sólo obedeciéndola se doblega a la naturaleza.
Francis Bacon
que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal,
es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.
Friedrich Nietzsche
Sólo obedeciéndola se doblega a la naturaleza.
Francis Bacon
El Profesor Espantapájaros
Marco Antonio, nos sorprende en cada momento que toma un lápiz y escribe. Sus poemas que le cantan a lo cotidiano que no lo es. Sus novelas que escriben al imaginario de su amada Popayán y de las personas en la valentía de ser, humano. Las columnas en lo justo de su ciudad, colocándolas las cosas en su dimensión para tomar correctivos, aún haciéndonos reír.
Ahora el escritor nos trae un cuento de niños que es y no lo es como en la historia de Momo, un cuento que le canta a la vez a la gloria de ser maestro, a la eternidad de la tierra como madre del hijo hombre, que se porta como un mal hijo, no cuidándola, pero por sobre todo a los lazos indescriptibles de la amistad. Es a su vez un canto a la felicidad rutinaria de la vida escolar con los amigos de la niñez, que al final son los mejores de la vida.
El Libro de Marco Antonio Valencia “El Profesor espantapájaros”, viene a ser todos y ninguno de los siguientes prodigios:
Es un cuento de aventuras, ya que cada intervención del protagonista es una lección de ingenio con viajes imaginarios.
Es un libro curioso, en que cada alusión a una característica inigualable o especial de un ser vivo despierta hambre de conocimiento.
Es una historia mágica porque la historia en sí relaciona otros mundos diferentes y únicos.
Es una lección poética de naturaleza, amándola a través del conocimiento.
Es un libro sencillo, corto, lo corto y bueno, doblemente bueno, pero también habla de los amigos, de la infancia, de los extraños y maravillosos seres que la providencia escogió para ser profesores, que se convierten en tus amigos
El poeta ha entendido como pocos que nuestra existencia misma depende del equilibrio delicado con el resto del planeta, que lo sacro junto con lo práctico está íntimamente relacionado, un visionario igual a los maestros de la Atlántida que hablaron antes que cayera el todopoderoso continente, de lo peligroso del manejo inapropiado de los poderes naturales. Y esto en su especialidad que solo se consigue educando, no como han enseñado que la educación son miles de tareas, lecciones de memoria, sino con risas, historias, el ejemplo personal, la fantasía. Un espejo del personaje del libro.
Lic. Gustavo Adolfo Constaín R.
Santiago de Cali, junio 12 de 2008 año de nuestro señor
moldergc@yahoo.com
sábado, 14 de junio de 2008
IMAGENES LANZAMIENTO LIBRO
El escritor ilustró al público sobre lo difícil
que es hacer una carreta de literato y divirtió a los
asistentes con anécdotas sobre su oficio.
El grupo Musical del Sena, dirigido por Clara Ocampo
acompañó al autor de El Profesor Espantapájaros, con un soberbio concierto que incluyo entre su repertorio canciones como: razón de vivir, de Mercedos Sosa; usted, de Diego Torres; gotas de agua de Juanes, y te quiero tanto.
El poeta de la calle, Elvio Cáceres, le brindó un homenaje a Marco Antonio Valencia, declamando poemas dedicados a la defensa del Medio Ambiente, y en su generosidad, dijo que gracias al escritor Valencia, se había iniciado en la escrituras de poemas con esta temática
fotos 13 junio lanzamiento del libro EL PROFESOR ESPANTAPAJAROS
En la presentación del libro, acompañaron al escritor Marco Antonio Valencia
el filósofo Omar Lasso, la ambientalista Lucy Amparo Bastidas
y el escritor Gustavo Adolfo Constain, quienes hicieron las valoraciones
respectivas sobre el libro desde varios puntos de vista, que orientaron a los lectores
sobre los puntos más sobresalientes de la obra.
LLeno en su totalidad estuvo el auditorio de la Agencia Cultural del
Banco de la República de Popayán, en la presentación de esta obra que
busca cultiva en los niños y adolescentes la emoción por el conocimiento de la naturaleza
la fauna y la flora.
El pianista Henry Cubillos, presentó dos pienzas musicales de su propia autoria, para celebrar el lanzamiento del libro y acompañar al escritor, en su propuesta literaria en favor de la naturaleza en su denuncia contra los depredadores.
Momento esperado: la lectura del primer capítulo del libro por parte del autor. Quien estuvo acompñado de importantes personalidades de la cultura, la educación, los medioambientalistas, las autoridades, los amigos y familiares quienes recibieron la gratitud del autor por su asistencia a un evento mágico y especial en la vida de un escritor.
"Este libro es un llamado para ayudar a salvar el mundo, una invitación a convertirnos en los héreos de los ciudadanos del futuro, una oportunidad de conocer lo bello y lo sorprendente de nuestra naturaleza a través de la literatura, la cuenteria y la emoción de libros que narran y cuentan sobre el entorno de nuestra realidad".
domingo, 8 de junio de 2008
el 13 de junio lanzamiento libro


INVITACIÓN
LA FUNDACIÓN
DIARIO AMANECER
INVITA
A LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO
"EL PROFESOR
ESPANTAPÁJAROS"
DEL ESCRITOR
MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
viernes 13 DE JUNIO
6:30 PM
AUDITORIO BAN-REPÚBLICA -POPAYÁN
"una enérgica denuncia contra los depredadores de la naturaleza
“Un libro maravilloso para los niños y jóvenes de Colombia”
“Una enérgica denuncia contra los depredadores del medio ambiente”
“Un paseo por los santuarios naturales más bellos e impresionantes del país”
jueves, 5 de junio de 2008
DECLARACION DE AMOR POR EL ROCK
por MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Hace falta estar en un concierto de rock, o al menos en una taberna de buen sonido y excelente repertorio, para enamorarse del rock.
Aquí sí, como dijo Santo Tomas: viendo creo, o mejor: escuchando me convenzo. Y ojo, el que escucha rock de primera mano, jamás dejará de hacerlo. Porque el rock de inmediato se convierte en su religión. Es una experiencia que entra por los oídos, pero como si entrara por la sangre. Es como un virus sin vacuna que se instala en uno, y se queda para siempre.
La música rock es impresionante: te llena de energías, de ganas de vivir, te infla el corazón y te invade una sensación de libertad sin nombre. No en vano los verdaderos rockeros son los mejores exponentes de la sencillez y la inteligencia humana.
Un rockero ama los sonidos, las voces y el movimiento, y sabe que no hay límites entre el cielo, sus esperanzas y su música.
Yo no he sentido la mano de Dios sobre mi corazón, ni su voz, ni sus mensajes, a pesar de mis ruegos, pero si he sentido el milagro de su música hecha carne, atravesar mi espíritu, lacerar mi corazón y transformar todos mis paradigmas. Y si la música es la voz de Dios. Los ángeles son cantantes de rock; y si la felicidad se da mejor bailando, entonces a Dios se alaba danzando rock. A través de la música he conocido los milagros de Dios y su amor. Y no es una blasfemia.
Uno no puede pasar indiferente por la vida después de escuchar un buen concierto de rock. La vida te cambia, la perspectiva de mundo es otra, la música te llama, y el espíritu del rock te ilumina. Es una experiencia única y sin precedentes.
Una buena canción de rock te abre la imaginación, te vuelve creativo, te arranca lágrimas, gritos, sudor, escalofríos; y por supuesto, todos los males que habitan el cuerpo se van. El rock sana: sana el cuerpo y sana el alma.
Hay quienes prefieren usar drogas y alcohol para escuchar rock: mala cosa, no hace falta. Los verdaderos rockeros no necesitan de adictivos, de drogas alucinógenas, de alcohol o tabaco, su adicción es la música. El rock abre tanto la mente, el espíritu, y la inteligencia, que a partir de la primera comunión con él, los gustos, el pensamiento, el estilo y las ideas de una persona pueden comenzar a transformarse. Ya la vanidad se extingue, la soberbia se va, la violencia lo abandona…
El rock es increíble. Y su poder curativo energizante y catártico no tiene explicación. El rock, es un llamado individual, una comunión personal, una religión para elegidos porque no todas las personas tienen el modo, el oído, el gusto, el valor y la sensibilidad necesaria para escucharlo.
Alimentarse con rock es otra cosa, es como alimentarse con supervitaminas y convertirse en superhéroe. Las alegrías de un rockero en un concierto no tienen nombre, no se pueden describir; igual sus tristezas, que pueden ser infinitas, inexplicables.
Los sonidos del rock no rompen los oídos, te ponen la carne de gallina y te estremecen hasta el alma, te arrastran la vida y te acorralan el corazón. El que escucha rock no puede ser, y no es mala gente. El que escucha rock debe y necesita ser un ángel bueno, porque es un elegido. Los rockeros no aman cualquier cosa, viven el amor y se desgarran por un sentimiento profundo: la música; y por supuesto, la poesía.
Nota: Gracias a José Antonio de la Estella por su invitación de tres días para escuchar rock en los mejores “metederos de Cali”, donde pude sentir, escuchar y vivir el rock en todo su esplendor. Fue una experiencia chévere, y muy bacana.
Hace falta estar en un concierto de rock, o al menos en una taberna de buen sonido y excelente repertorio, para enamorarse del rock.
Aquí sí, como dijo Santo Tomas: viendo creo, o mejor: escuchando me convenzo. Y ojo, el que escucha rock de primera mano, jamás dejará de hacerlo. Porque el rock de inmediato se convierte en su religión. Es una experiencia que entra por los oídos, pero como si entrara por la sangre. Es como un virus sin vacuna que se instala en uno, y se queda para siempre.
La música rock es impresionante: te llena de energías, de ganas de vivir, te infla el corazón y te invade una sensación de libertad sin nombre. No en vano los verdaderos rockeros son los mejores exponentes de la sencillez y la inteligencia humana.
Un rockero ama los sonidos, las voces y el movimiento, y sabe que no hay límites entre el cielo, sus esperanzas y su música.
Yo no he sentido la mano de Dios sobre mi corazón, ni su voz, ni sus mensajes, a pesar de mis ruegos, pero si he sentido el milagro de su música hecha carne, atravesar mi espíritu, lacerar mi corazón y transformar todos mis paradigmas. Y si la música es la voz de Dios. Los ángeles son cantantes de rock; y si la felicidad se da mejor bailando, entonces a Dios se alaba danzando rock. A través de la música he conocido los milagros de Dios y su amor. Y no es una blasfemia.
Uno no puede pasar indiferente por la vida después de escuchar un buen concierto de rock. La vida te cambia, la perspectiva de mundo es otra, la música te llama, y el espíritu del rock te ilumina. Es una experiencia única y sin precedentes.
Una buena canción de rock te abre la imaginación, te vuelve creativo, te arranca lágrimas, gritos, sudor, escalofríos; y por supuesto, todos los males que habitan el cuerpo se van. El rock sana: sana el cuerpo y sana el alma.
Hay quienes prefieren usar drogas y alcohol para escuchar rock: mala cosa, no hace falta. Los verdaderos rockeros no necesitan de adictivos, de drogas alucinógenas, de alcohol o tabaco, su adicción es la música. El rock abre tanto la mente, el espíritu, y la inteligencia, que a partir de la primera comunión con él, los gustos, el pensamiento, el estilo y las ideas de una persona pueden comenzar a transformarse. Ya la vanidad se extingue, la soberbia se va, la violencia lo abandona…
El rock es increíble. Y su poder curativo energizante y catártico no tiene explicación. El rock, es un llamado individual, una comunión personal, una religión para elegidos porque no todas las personas tienen el modo, el oído, el gusto, el valor y la sensibilidad necesaria para escucharlo.
Alimentarse con rock es otra cosa, es como alimentarse con supervitaminas y convertirse en superhéroe. Las alegrías de un rockero en un concierto no tienen nombre, no se pueden describir; igual sus tristezas, que pueden ser infinitas, inexplicables.
Los sonidos del rock no rompen los oídos, te ponen la carne de gallina y te estremecen hasta el alma, te arrastran la vida y te acorralan el corazón. El que escucha rock no puede ser, y no es mala gente. El que escucha rock debe y necesita ser un ángel bueno, porque es un elegido. Los rockeros no aman cualquier cosa, viven el amor y se desgarran por un sentimiento profundo: la música; y por supuesto, la poesía.
Nota: Gracias a José Antonio de la Estella por su invitación de tres días para escuchar rock en los mejores “metederos de Cali”, donde pude sentir, escuchar y vivir el rock en todo su esplendor. Fue una experiencia chévere, y muy bacana.
DECLARACION DE AMOR POR EL ROCK
por MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Hace falta estar en un concierto de rock, o al menos en una taberna de buen sonido y excelente repertorio, para enamorarse del rock.
Aquí sí, como dijo Santo Tomas: viendo creo, o mejor: escuchando me convenzo. Y ojo, el que escucha rock de primera mano, jamás dejará de hacerlo. Porque el rock de inmediato se convierte en su religión. Es una experiencia que entra por los oídos, pero como si entrara por la sangre. Es como un virus sin vacuna que se instala en uno, y se queda para siempre.
La música rock es impresionante: te llena de energías, de ganas de vivir, te infla el corazón y te invade una sensación de libertad sin nombre. No en vano los verdaderos rockeros son los mejores exponentes de la sencillez y la inteligencia humana.
Un rockero ama los sonidos, las voces y el movimiento, y sabe que no hay límites entre el cielo, sus esperanzas y su música.
Yo no he sentido la mano de Dios sobre mi corazón, ni su voz, ni sus mensajes, a pesar de mis ruegos, pero si he sentido el milagro de su música hecha carne, atravesar mi espíritu, lacerar mi corazón y transformar todos mis paradigmas. Y si la música es la voz de Dios. Los ángeles son cantantes de rock; y si la felicidad se da mejor bailando, entonces a Dios se alaba danzando rock. A través de la música he conocido los milagros de Dios y su amor. Y no es una blasfemia.
Uno no puede pasar indiferente por la vida después de escuchar un buen concierto de rock. La vida te cambia, la perspectiva de mundo es otra, la música te llama, y el espíritu del rock te ilumina. Es una experiencia única y sin precedentes.
Una buena canción de rock te abre la imaginación, te vuelve creativo, te arranca lágrimas, gritos, sudor, escalofríos; y por supuesto, todos los males que habitan el cuerpo se van. El rock sana: sana el cuerpo y sana el alma.
Hay quienes prefieren usar drogas y alcohol para escuchar rock: mala cosa, no hace falta. Los verdaderos rockeros no necesitan de adictivos, de drogas alucinógenas, de alcohol o tabaco, su adicción es la música. El rock abre tanto la mente, el espíritu, y la inteligencia, que a partir de la primera comunión con él, los gustos, el pensamiento, el estilo y las ideas de una persona pueden comenzar a transformarse. Ya la vanidad se extingue, la soberbia se va, la violencia lo abandona…
El rock es increíble. Y su poder curativo energizante y catártico no tiene explicación. El rock, es un llamado individual, una comunión personal, una religión para elegidos porque no todas las personas tienen el modo, el oído, el gusto, el valor y la sensibilidad necesaria para escucharlo.
Alimentarse con rock es otra cosa, es como alimentarse con supervitaminas y convertirse en superhéroe. Las alegrías de un rockero en un concierto no tienen nombre, no se pueden describir; igual sus tristezas, que pueden ser infinitas, inexplicables.
Los sonidos del rock no rompen los oídos, te ponen la carne de gallina y te estremecen hasta el alma, te arrastran la vida y te acorralan el corazón. El que escucha rock no puede ser, y no es mala gente. El que escucha rock debe y necesita ser un ángel bueno, porque es un elegido. Los rockeros no aman cualquier cosa, viven el amor y se desgarran por un sentimiento profundo: la música; y por supuesto, la poesía.
Nota: Gracias a José Antonio de la Estella por su invitación de tres días para escuchar rock en los mejores “metederos de Cali”, donde pude sentir, escuchar y vivir el rock en todo su esplendor. Fue una experiencia chévere, y muy bacana.
Hace falta estar en un concierto de rock, o al menos en una taberna de buen sonido y excelente repertorio, para enamorarse del rock.
Aquí sí, como dijo Santo Tomas: viendo creo, o mejor: escuchando me convenzo. Y ojo, el que escucha rock de primera mano, jamás dejará de hacerlo. Porque el rock de inmediato se convierte en su religión. Es una experiencia que entra por los oídos, pero como si entrara por la sangre. Es como un virus sin vacuna que se instala en uno, y se queda para siempre.
La música rock es impresionante: te llena de energías, de ganas de vivir, te infla el corazón y te invade una sensación de libertad sin nombre. No en vano los verdaderos rockeros son los mejores exponentes de la sencillez y la inteligencia humana.
Un rockero ama los sonidos, las voces y el movimiento, y sabe que no hay límites entre el cielo, sus esperanzas y su música.
Yo no he sentido la mano de Dios sobre mi corazón, ni su voz, ni sus mensajes, a pesar de mis ruegos, pero si he sentido el milagro de su música hecha carne, atravesar mi espíritu, lacerar mi corazón y transformar todos mis paradigmas. Y si la música es la voz de Dios. Los ángeles son cantantes de rock; y si la felicidad se da mejor bailando, entonces a Dios se alaba danzando rock. A través de la música he conocido los milagros de Dios y su amor. Y no es una blasfemia.
Uno no puede pasar indiferente por la vida después de escuchar un buen concierto de rock. La vida te cambia, la perspectiva de mundo es otra, la música te llama, y el espíritu del rock te ilumina. Es una experiencia única y sin precedentes.
Una buena canción de rock te abre la imaginación, te vuelve creativo, te arranca lágrimas, gritos, sudor, escalofríos; y por supuesto, todos los males que habitan el cuerpo se van. El rock sana: sana el cuerpo y sana el alma.
Hay quienes prefieren usar drogas y alcohol para escuchar rock: mala cosa, no hace falta. Los verdaderos rockeros no necesitan de adictivos, de drogas alucinógenas, de alcohol o tabaco, su adicción es la música. El rock abre tanto la mente, el espíritu, y la inteligencia, que a partir de la primera comunión con él, los gustos, el pensamiento, el estilo y las ideas de una persona pueden comenzar a transformarse. Ya la vanidad se extingue, la soberbia se va, la violencia lo abandona…
El rock es increíble. Y su poder curativo energizante y catártico no tiene explicación. El rock, es un llamado individual, una comunión personal, una religión para elegidos porque no todas las personas tienen el modo, el oído, el gusto, el valor y la sensibilidad necesaria para escucharlo.
Alimentarse con rock es otra cosa, es como alimentarse con supervitaminas y convertirse en superhéroe. Las alegrías de un rockero en un concierto no tienen nombre, no se pueden describir; igual sus tristezas, que pueden ser infinitas, inexplicables.
Los sonidos del rock no rompen los oídos, te ponen la carne de gallina y te estremecen hasta el alma, te arrastran la vida y te acorralan el corazón. El que escucha rock no puede ser, y no es mala gente. El que escucha rock debe y necesita ser un ángel bueno, porque es un elegido. Los rockeros no aman cualquier cosa, viven el amor y se desgarran por un sentimiento profundo: la música; y por supuesto, la poesía.
Nota: Gracias a José Antonio de la Estella por su invitación de tres días para escuchar rock en los mejores “metederos de Cali”, donde pude sentir, escuchar y vivir el rock en todo su esplendor. Fue una experiencia chévere, y muy bacana.
viernes, 23 de mayo de 2008
EL BAZAR DE LOS HIPÓCRITAS
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com
Me levanto dispuesto a crear un mundo distinto. Cualquier día es perfecto para inventar, me asomo a la ventana, y recuerdo que en la biblioteca hay un libro que no he leído, una especie de novia abandonada que añora mis caricias.
El mundo tiene que ser inmaculado, transparente, casi blanco. Un pueblo con familias numerosas y perfectas, sin mongólicos, ni homosexuales, ni discapacitados, ni meretrices, ni abogados, ni fanáticos, ni comerciantes, ni torcidos, ni políticos, ni estafadores, ni uniformados, ni esquizofrénicos, ni poetastros, ni tarados, ni desplazados, ni extranjeros, ni negros, ni indios, ni comunistas, ni pobres, ni ancianos, ni apellidos rancios, ni… un reino perfecto, lleno de luz, riquezas e hipócritas por montón.
En este mundo, cuando la gente hable sus palabras serán de alabanzas, mimos y mentiras. Reinará la sutileza y las palabras disimuladas, se educará para la hipocresía, se idolatrará sin méritos a cualquiera, y se tirarán flores a los cerdos. Se estrechará la mano, se abrazará, se le sonreirá y se negará al otro antes de venderlo, negarlo y traicionarlo.
En mi mundo, el que diga la verdad, el que se atreva a criticar o cuestionar, el que pronuncie a destono una realidad, el que evidencie el dolor, la podredumbre, la pobreza, la incapacidad, la inseguridad, o el mal funcionamiento de las cosas, las instituciones o la gente, será desterrado, descalificado y silenciado.
En mi mundo se enseñará a hablar a espaldas, sin sostenerle a nadie; la universidad de la vida diplomará de chismosos, insinceros, embusteros, falsos, lambones, sapos y morrongos, al que quiera. Las mujeres controlaran la sinceridad de sus maridos a cantaleta limpia; los patrones tendrán controlada la lengua de sus empleados con amenazas; las iglesias y los medios de comunicación formarán la mentalidad de los falsos, de los judas, de los fariseos y fingidores. La ley y las autoridades será el terror de los que hablen con franqueza.
Seremos felices en las mentiras, porque todo será bueno, bello, seguro, feliz, excelente, de mermelada con rosas. Los periodistas serán lambones a morir, y las mentiras de los políticos que prometen y le dicen a todo “si”, no avergonzarán a sus hijos, ni siquiera a sus conciencias.
Me tomo un sorbo de café, me desperezo, me digo que ese mundo es imposible. Que ni siquiera cabe en la imaginación, que no vale la pena. Porque una sociedad sin críticos, sin debates, sin puntos de vista diferentes, sin verdades… es demasiada pobreza mental.
valenciacalle@yahoo.com
Me levanto dispuesto a crear un mundo distinto. Cualquier día es perfecto para inventar, me asomo a la ventana, y recuerdo que en la biblioteca hay un libro que no he leído, una especie de novia abandonada que añora mis caricias.
El mundo tiene que ser inmaculado, transparente, casi blanco. Un pueblo con familias numerosas y perfectas, sin mongólicos, ni homosexuales, ni discapacitados, ni meretrices, ni abogados, ni fanáticos, ni comerciantes, ni torcidos, ni políticos, ni estafadores, ni uniformados, ni esquizofrénicos, ni poetastros, ni tarados, ni desplazados, ni extranjeros, ni negros, ni indios, ni comunistas, ni pobres, ni ancianos, ni apellidos rancios, ni… un reino perfecto, lleno de luz, riquezas e hipócritas por montón.
En este mundo, cuando la gente hable sus palabras serán de alabanzas, mimos y mentiras. Reinará la sutileza y las palabras disimuladas, se educará para la hipocresía, se idolatrará sin méritos a cualquiera, y se tirarán flores a los cerdos. Se estrechará la mano, se abrazará, se le sonreirá y se negará al otro antes de venderlo, negarlo y traicionarlo.
En mi mundo, el que diga la verdad, el que se atreva a criticar o cuestionar, el que pronuncie a destono una realidad, el que evidencie el dolor, la podredumbre, la pobreza, la incapacidad, la inseguridad, o el mal funcionamiento de las cosas, las instituciones o la gente, será desterrado, descalificado y silenciado.
En mi mundo se enseñará a hablar a espaldas, sin sostenerle a nadie; la universidad de la vida diplomará de chismosos, insinceros, embusteros, falsos, lambones, sapos y morrongos, al que quiera. Las mujeres controlaran la sinceridad de sus maridos a cantaleta limpia; los patrones tendrán controlada la lengua de sus empleados con amenazas; las iglesias y los medios de comunicación formarán la mentalidad de los falsos, de los judas, de los fariseos y fingidores. La ley y las autoridades será el terror de los que hablen con franqueza.
Seremos felices en las mentiras, porque todo será bueno, bello, seguro, feliz, excelente, de mermelada con rosas. Los periodistas serán lambones a morir, y las mentiras de los políticos que prometen y le dicen a todo “si”, no avergonzarán a sus hijos, ni siquiera a sus conciencias.
Me tomo un sorbo de café, me desperezo, me digo que ese mundo es imposible. Que ni siquiera cabe en la imaginación, que no vale la pena. Porque una sociedad sin críticos, sin debates, sin puntos de vista diferentes, sin verdades… es demasiada pobreza mental.
sábado, 10 de mayo de 2008
NO TODAS LAS MADRES SON BUENAS
No todas las madres son bonitas ni todas son buenas. Hay madres malas, deficientes, descarriadas, descaradas, deschavetadas, putongas, delincuentes y hasta perversas. Mujeres que son un fiasco como progenitoras y en vez de dar alegría a un hogar dan vergüenza o lástima. Por ejemplo:
Hay mamás tan manipuladoras y torturantes que no dejan actuar ni pensar a sus hijos(as) por sí mismos, y son ellas las que deciden desde quien debe ser su novia o esposa, pasando por la carrera profesional a elegir, hasta la forma de vestir y el comportamiento de su hijo en cada acto de la vida, entre otras.
Hay mamás alcahuetas que permiten que sus hijos hagan y deshagan en este mundo como les dé la real gana. Les patrocinan las pataletas, las peleas, los vicios, los comportamientos estúpidos y delincuenciales por “puro amor” y terminan criando desadaptados sociales que todos rechazan y nadie quiere.
Hay mamás sobreprotectoras que no dejan hacer nada al pobre hijo. Si por ella fuera masticaban su comida y defecaban por él a la hora del estreñimiento. No consienten nada con su vástago, y todo le hacen y todo le dan. Y después no se preguntan porqué tienen hijos tan tontos e incapaces.
Hay madres de hogar que no respetan a sus hijos y sin importar la imagen de mujer sagrada pura e intocable (para sus hijos y marido), se dedican a gozar sus vidas de viejas libertinas y putongas delante de ellos o simulando dignidades que no poseen pero todos conocen. Viejas que no merecen respeto, consideración ni regalos porque han matado en sus hijos la ilusión y la imagen de una madre buena.
Hay mamás descuidadas que dejan tirados a sus hijos al cuidado de sirvientas o abuelitos desvalidos y ciegos, o se los tiran al papá y se olvidan de ellos para irse detrás de sus propias ilusiones o de cualquier tipo que les pinta pajaritos en el aire.
Hay mamás irresponsables e ignorantes que cuando no están embarazadas están fornicando para volver a quedar embarazadas. Mujeres que se dedican a parir y a parir sin atajos en medio de pobrezas escalofriantes sin pensar en el No futuro que tendrán sus hijos. O peor, que tienen hijos e hijos sin importarles saber quién es el padre.
Hay mamás analfabetas que descargan todas sus iras y culpas, traumas, sinsabores y tropiezos de la vida en sus hijos, y por eso todo el día les dan garrote como a violín prestado. Madres que no quieren a sus hijos, sino que los odian ya porque les dañó el cuerpo, las convirtió en madre soltera, las hizo renunciar a una carrera, o fue el motivo para tener que casarse.
Hay madres tan perversas que se hacen preñar solamente para agarrar marido, y luego, el pobre hijo se les convierte en estorbo, y peor si el tipo no cae en sus garras de vieja descocada, entonces se dedican a criarlos con sentimientos de venganzas para que un día maten a su padre.
Y así, hay mil madres más que no merecieron un saludo en el día de las madres. Y más les hubiera valido quedarse sin hijos como dice Nechi: “para andar felices por el mundo y emprender el oficio de parirse a sí mismas”.
Hay mamás tan manipuladoras y torturantes que no dejan actuar ni pensar a sus hijos(as) por sí mismos, y son ellas las que deciden desde quien debe ser su novia o esposa, pasando por la carrera profesional a elegir, hasta la forma de vestir y el comportamiento de su hijo en cada acto de la vida, entre otras.
Hay mamás alcahuetas que permiten que sus hijos hagan y deshagan en este mundo como les dé la real gana. Les patrocinan las pataletas, las peleas, los vicios, los comportamientos estúpidos y delincuenciales por “puro amor” y terminan criando desadaptados sociales que todos rechazan y nadie quiere.
Hay mamás sobreprotectoras que no dejan hacer nada al pobre hijo. Si por ella fuera masticaban su comida y defecaban por él a la hora del estreñimiento. No consienten nada con su vástago, y todo le hacen y todo le dan. Y después no se preguntan porqué tienen hijos tan tontos e incapaces.
Hay madres de hogar que no respetan a sus hijos y sin importar la imagen de mujer sagrada pura e intocable (para sus hijos y marido), se dedican a gozar sus vidas de viejas libertinas y putongas delante de ellos o simulando dignidades que no poseen pero todos conocen. Viejas que no merecen respeto, consideración ni regalos porque han matado en sus hijos la ilusión y la imagen de una madre buena.
Hay mamás descuidadas que dejan tirados a sus hijos al cuidado de sirvientas o abuelitos desvalidos y ciegos, o se los tiran al papá y se olvidan de ellos para irse detrás de sus propias ilusiones o de cualquier tipo que les pinta pajaritos en el aire.
Hay mamás irresponsables e ignorantes que cuando no están embarazadas están fornicando para volver a quedar embarazadas. Mujeres que se dedican a parir y a parir sin atajos en medio de pobrezas escalofriantes sin pensar en el No futuro que tendrán sus hijos. O peor, que tienen hijos e hijos sin importarles saber quién es el padre.
Hay mamás analfabetas que descargan todas sus iras y culpas, traumas, sinsabores y tropiezos de la vida en sus hijos, y por eso todo el día les dan garrote como a violín prestado. Madres que no quieren a sus hijos, sino que los odian ya porque les dañó el cuerpo, las convirtió en madre soltera, las hizo renunciar a una carrera, o fue el motivo para tener que casarse.
Hay madres tan perversas que se hacen preñar solamente para agarrar marido, y luego, el pobre hijo se les convierte en estorbo, y peor si el tipo no cae en sus garras de vieja descocada, entonces se dedican a criarlos con sentimientos de venganzas para que un día maten a su padre.
Y así, hay mil madres más que no merecieron un saludo en el día de las madres. Y más les hubiera valido quedarse sin hijos como dice Nechi: “para andar felices por el mundo y emprender el oficio de parirse a sí mismas”.
sábado, 26 de abril de 2008
EN MAYO DEL 2008: GRAN LANZAMIENTO
es la nueva novela del escritor
Marco Antonio Valencia, (Mayo 2008)
Una fuerte denuncia contra los depredadores de la naturaleza, un bello mensaje que nos invita a comprometernos con los nuevos retos y causas ambientales.
Un libro para niños y jóvenes de todas las edades.
Una aventura por todos los parques naturales colombianos.
Un homenaje a los docentes y guardaparques de Colombia que luchan para que tengamos un país mejor cada día de nuestras vidas.
Interesados pedidos al tel. 313-665 8538
E-mail: valenciacalle@yahoo.es
OSCURO POR CLARITAS
por DONALDO MENDOZA
Reseñas de literatura caucana:
AUTOR: VALENCIA CALLE, Marco Antonio.
OBRA: Oscuro por claritas,
EDITORIAL: Trueque,
FECHA PUBLICACIÓN LIBRO: Popayán,2003
Marco Antonio Valencia C. (1967) es uno de los escritores jóvenes más reconocidos del Cauca. Los premios que ha recibido como poeta han echado un velo sobre el fabulador. En efecto, quienes lo conocemos desde su edad de escolar sabemos que su utopía más anhelada es el reconocimiento como narrador. “He sido un narrador desde mi niñez. La poesía llegó como un ejercicio de relajación después de largas jornadas de fabulación. Con algún desgano fui juntando líneas, y cuando tuve suficientes para un librito, las mandé a concurso, y me sonó la lira”.
Entre la ficción y la poesía está el Marco periodista. Antes de novelista y poeta Marco escribió cuentos y crónicas. La primera novela llegó con la madurez, a los 35 años, en 2002: Oscuro por claritas. ¿Por qué tan tarde? “Me atreví a escribirla cuando me sentí seguro de haber hallado la voz que buscaba. Fue providencial un precepto borgeano: ‘Para escribir es preciso olvidar todo lo leído’. Revelación que me salvó.”
El origen de lo narrado en Oscuro por claritas está señalado por la noticia del asesinato de Mauricio: “¡Anoche mataron a Mauricio!…” Enseguida advierte el lector que la narración no será lineal, el punto de vista está determinado por la técnica del flash back. En cuanto al tiempo de la narración, transcurre de prisa, como la vida de los jóvenes personajes que se agitan en la novela: dos de la mañana / a las siete / 4 de la tarde / un día después / por esos días…El tiempo de la historia sitúa el relato en lo qué pasó después del terremoto en 1983.
El tiempo gramatical es el pretérito imperfecto, matizado por el presente de los diálogos. A propósito, uno de los factores estilísticos que hacen de esta novela un ejercicio entretenido de lectura es el diálogo. El tiempo que aporta elementos para el tono de la narración es el ambiental, y qué mejor ambiente para esta historia de galopante tensión que la impenitente lluvia. Nos sitúa en un espacio que no puede ser otro que las calles, para unos personajes cuyas vidas no conocen otro sentido que el desenfreno: “las calles de aquí son para transitarlas…”.
El eje narrativo de la novela es el escrutinio a fin de descubrir quién mató a Mauricio. Sobre esa trama el noctámbulo narrador nos muestra las vidas privadas y secretas de los habitantes de la ciudad, cumpliéndose una paráfrasis de Paul Jonhson en Intelectuales (1998), sobre una idea de Rousseau: “Muy pocos llevamos vidas que soportarían sin mengua un escrutinio minucioso”. Lea la novela de Marco Valencia desde esa perspectiva, y hallará su pedacito de biografía.
Publicado por
Reseñas de literatura caucana:
AUTOR: VALENCIA CALLE, Marco Antonio.
OBRA: Oscuro por claritas,
EDITORIAL: Trueque,
FECHA PUBLICACIÓN LIBRO: Popayán,2003
Marco Antonio Valencia C. (1967) es uno de los escritores jóvenes más reconocidos del Cauca. Los premios que ha recibido como poeta han echado un velo sobre el fabulador. En efecto, quienes lo conocemos desde su edad de escolar sabemos que su utopía más anhelada es el reconocimiento como narrador. “He sido un narrador desde mi niñez. La poesía llegó como un ejercicio de relajación después de largas jornadas de fabulación. Con algún desgano fui juntando líneas, y cuando tuve suficientes para un librito, las mandé a concurso, y me sonó la lira”.
Entre la ficción y la poesía está el Marco periodista. Antes de novelista y poeta Marco escribió cuentos y crónicas. La primera novela llegó con la madurez, a los 35 años, en 2002: Oscuro por claritas. ¿Por qué tan tarde? “Me atreví a escribirla cuando me sentí seguro de haber hallado la voz que buscaba. Fue providencial un precepto borgeano: ‘Para escribir es preciso olvidar todo lo leído’. Revelación que me salvó.”
El origen de lo narrado en Oscuro por claritas está señalado por la noticia del asesinato de Mauricio: “¡Anoche mataron a Mauricio!…” Enseguida advierte el lector que la narración no será lineal, el punto de vista está determinado por la técnica del flash back. En cuanto al tiempo de la narración, transcurre de prisa, como la vida de los jóvenes personajes que se agitan en la novela: dos de la mañana / a las siete / 4 de la tarde / un día después / por esos días…El tiempo de la historia sitúa el relato en lo qué pasó después del terremoto en 1983.
El tiempo gramatical es el pretérito imperfecto, matizado por el presente de los diálogos. A propósito, uno de los factores estilísticos que hacen de esta novela un ejercicio entretenido de lectura es el diálogo. El tiempo que aporta elementos para el tono de la narración es el ambiental, y qué mejor ambiente para esta historia de galopante tensión que la impenitente lluvia. Nos sitúa en un espacio que no puede ser otro que las calles, para unos personajes cuyas vidas no conocen otro sentido que el desenfreno: “las calles de aquí son para transitarlas…”.
El eje narrativo de la novela es el escrutinio a fin de descubrir quién mató a Mauricio. Sobre esa trama el noctámbulo narrador nos muestra las vidas privadas y secretas de los habitantes de la ciudad, cumpliéndose una paráfrasis de Paul Jonhson en Intelectuales (1998), sobre una idea de Rousseau: “Muy pocos llevamos vidas que soportarían sin mengua un escrutinio minucioso”. Lea la novela de Marco Valencia desde esa perspectiva, y hallará su pedacito de biografía.
Publicado por
lunes, 14 de abril de 2008
El IDIOMA
por: MARCO ANTONIO VALENCIA*
valenciacalle@yahoo.com
Hay lingüistas que afirman que todas los idiomas provienen de la evolución de una única lengua original, pero hay quienes opinan lo contrario; lo cierto es que fue enorme la variedad de lenguas indígenas que encontraron los europeos cuando incursionaron en América; y se estima, que hoy, con la variedad de dialectos son más 6.500 las lenguas que se hablan en todo el mundo.
La demolingüistica, calcula que –en estos momentos- por razones de millones de hablantes, el mandarín, el idioma oficial de la China, es el más hablado en su condición de lengua materna; le siguen el español que se habla en Centro y gran parte de Suramérica, así como en España; luego está el inglés que se tiene como lengua natural en Norteamérica, Inglaterra, Suráfrica y Australia. Seguidos por el Árabe y el Hindi.
Los idiomas aprendidos (considerados como segunda lengua), en su orden de relevancia son el mandarín, el inglés, el hindi, el español, el ruso y el árabe. Y para hacer posible el entendimiento entre tanta multiplicidad de lenguas, culturas, redes, negocios y proyectos globalizados existen los diccionarios bilingües, la traducción automática a través de computadores, y la profesión de traductor; eso si, hay quienes prefieren leer todo en su lengua materna y sospechan de las traducciones. Por ejemplo, se dice que Simund Freud aprendió español para poder leer el Quijote en su lengua de origen.
Sobre el idioma español habría que decir que su nacimiento data de hace unos 10 siglos, pero su consolidación se ha dado en los últimos dos, y que sus reglas ortográficas se mantienen sin modificaciones desde 1815. Que su origen esta en latín, con raíces griegas, y posteriores influencias del árabe, el francés y el inglés.
Los guardianes de este idioma son los miembros de la Real Academia de la Lengua (RAE), que tiene 22 subsedes en América. El Español, es el cuarto idioma más hablado del mundo, estimándose en 400 millones el número de sus hablantes, y se calcula que a finales del siglo XXI, serán más de 500 millones.
Importante es igualmente anotar que el español tiene unas 83.500 palabras sin prefijos ni derivados (contra 100 mil del francés y 616.500 del inglés), pero que una persona normal utiliza entre 1500 y dos mil palabras para su comunicación cotidiana. Y el autor de referencia es Miguel de Cervantes Saavedra con su obra emblemática El Quijote de la Mancha; seguido por el colombiano Gabriel García Márquez.
*Mag. En Filología Hispánica.
valenciacalle@yahoo.com
Hay lingüistas que afirman que todas los idiomas provienen de la evolución de una única lengua original, pero hay quienes opinan lo contrario; lo cierto es que fue enorme la variedad de lenguas indígenas que encontraron los europeos cuando incursionaron en América; y se estima, que hoy, con la variedad de dialectos son más 6.500 las lenguas que se hablan en todo el mundo.
La demolingüistica, calcula que –en estos momentos- por razones de millones de hablantes, el mandarín, el idioma oficial de la China, es el más hablado en su condición de lengua materna; le siguen el español que se habla en Centro y gran parte de Suramérica, así como en España; luego está el inglés que se tiene como lengua natural en Norteamérica, Inglaterra, Suráfrica y Australia. Seguidos por el Árabe y el Hindi.
Los idiomas aprendidos (considerados como segunda lengua), en su orden de relevancia son el mandarín, el inglés, el hindi, el español, el ruso y el árabe. Y para hacer posible el entendimiento entre tanta multiplicidad de lenguas, culturas, redes, negocios y proyectos globalizados existen los diccionarios bilingües, la traducción automática a través de computadores, y la profesión de traductor; eso si, hay quienes prefieren leer todo en su lengua materna y sospechan de las traducciones. Por ejemplo, se dice que Simund Freud aprendió español para poder leer el Quijote en su lengua de origen.
Sobre el idioma español habría que decir que su nacimiento data de hace unos 10 siglos, pero su consolidación se ha dado en los últimos dos, y que sus reglas ortográficas se mantienen sin modificaciones desde 1815. Que su origen esta en latín, con raíces griegas, y posteriores influencias del árabe, el francés y el inglés.
Los guardianes de este idioma son los miembros de la Real Academia de la Lengua (RAE), que tiene 22 subsedes en América. El Español, es el cuarto idioma más hablado del mundo, estimándose en 400 millones el número de sus hablantes, y se calcula que a finales del siglo XXI, serán más de 500 millones.
Importante es igualmente anotar que el español tiene unas 83.500 palabras sin prefijos ni derivados (contra 100 mil del francés y 616.500 del inglés), pero que una persona normal utiliza entre 1500 y dos mil palabras para su comunicación cotidiana. Y el autor de referencia es Miguel de Cervantes Saavedra con su obra emblemática El Quijote de la Mancha; seguido por el colombiano Gabriel García Márquez.
*Mag. En Filología Hispánica.
lunes, 7 de abril de 2008
LADRONES
por: MARCO ANTONIO VALENCIA
valenciacalle@yahoo.com
El Diccionario del Diablo, de Ambrose Bierce, cuenta que una noche alguien le solicitó a Voltaire que narrara una historia sobre ladrones, y el francés, figura clave de la ilustración, dijo: “Hubo una vez un Recaudador General de impuestos…” y se calló. - ¿y qué pasó?, le replicaron-; y el autor de “El tratado sobre la Tolerancia”, simplemente dijo: “Ese es el cuento”.
Los ladrones para apoderarse de lo ajeno usan artilugios, mañas varias y hasta la violencia. Y cualquiera a nuestro alrededor puede serlo. ¿Si en las universidades (claustros de la ética, el saber y la civilización) se roban las ideas entre científicos y humanistas, que podemos esperar de gente menos ilustrada y más hambrienta?
Hay ladronzuelos de tierras y monedas, pero también los hay de cosas importantes como los pensamientos, las historias, el corazón y hasta del alma. Los peores son aquellos capaces de robar el trabajo artístico e intelectual de otros, ladrones que no temen quedar en ridículo público por su ignorancia manilarga.
Los ladrones ya no solo roban en los supermercados, arrebatan carteras en las calles, se jalan el dinero de los cajeros automáticos, meten mano en los bolsillos ajenos, hurtan las claves de los correos electrónicos, las recetas culinarias, los secretos profesionales, si no que también son capaces de robarse los amores, los afectos, los amigos… y hasta el tiempo, como lo decía Platón.
El descredito de los políticos esta jurado por el uso de frases como “dentro del Estado el que no tranza no avanza”, el “como voy yo” (ce.ve.ye), “el miti-miti” y otras fórmulas de ladrones. Pero sin duda, es triste escucharle a gente educada y servidora del Estado “que es inocente de robo hasta que se le pruebe lo contrario”; y que la justicia hable de “ladrones de cuello blanco”, cuando el que se apropia de lo ajeno debería ser llamado “ladrón”, sin más eufemismos.
Como sociedad debemos revisar nuestra moral. Robar no puede ser una costumbre nacional. Es Jesús y no Judas el hombre a seguir. Descartes en El Discurso del Método proclamó la necesidad de fundamentar la claridad de nuestro pensar para no contradecirnos. No robar debe ser una actitud personal y la voluntad de todo un pueblo. Hay que dejarse de pretextos. Ser pobre no implica ser ladrón, y robando no se deja de ser pobre (aunque “algunos” pobres políticos intenten demostrar lo contrario).
valenciacalle@yahoo.com
El Diccionario del Diablo, de Ambrose Bierce, cuenta que una noche alguien le solicitó a Voltaire que narrara una historia sobre ladrones, y el francés, figura clave de la ilustración, dijo: “Hubo una vez un Recaudador General de impuestos…” y se calló. - ¿y qué pasó?, le replicaron-; y el autor de “El tratado sobre la Tolerancia”, simplemente dijo: “Ese es el cuento”.
Los ladrones para apoderarse de lo ajeno usan artilugios, mañas varias y hasta la violencia. Y cualquiera a nuestro alrededor puede serlo. ¿Si en las universidades (claustros de la ética, el saber y la civilización) se roban las ideas entre científicos y humanistas, que podemos esperar de gente menos ilustrada y más hambrienta?
Hay ladronzuelos de tierras y monedas, pero también los hay de cosas importantes como los pensamientos, las historias, el corazón y hasta del alma. Los peores son aquellos capaces de robar el trabajo artístico e intelectual de otros, ladrones que no temen quedar en ridículo público por su ignorancia manilarga.
Los ladrones ya no solo roban en los supermercados, arrebatan carteras en las calles, se jalan el dinero de los cajeros automáticos, meten mano en los bolsillos ajenos, hurtan las claves de los correos electrónicos, las recetas culinarias, los secretos profesionales, si no que también son capaces de robarse los amores, los afectos, los amigos… y hasta el tiempo, como lo decía Platón.
El descredito de los políticos esta jurado por el uso de frases como “dentro del Estado el que no tranza no avanza”, el “como voy yo” (ce.ve.ye), “el miti-miti” y otras fórmulas de ladrones. Pero sin duda, es triste escucharle a gente educada y servidora del Estado “que es inocente de robo hasta que se le pruebe lo contrario”; y que la justicia hable de “ladrones de cuello blanco”, cuando el que se apropia de lo ajeno debería ser llamado “ladrón”, sin más eufemismos.
Como sociedad debemos revisar nuestra moral. Robar no puede ser una costumbre nacional. Es Jesús y no Judas el hombre a seguir. Descartes en El Discurso del Método proclamó la necesidad de fundamentar la claridad de nuestro pensar para no contradecirnos. No robar debe ser una actitud personal y la voluntad de todo un pueblo. Hay que dejarse de pretextos. Ser pobre no implica ser ladrón, y robando no se deja de ser pobre (aunque “algunos” pobres políticos intenten demostrar lo contrario).
martes, 25 de marzo de 2008
GRACIAS SEMANASANTEROS!
por: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
valenciacalle@yahoo.com
Aunque, como muchos ya saben, estoy vetado por el presidente de la Junta Pro Semana Santa para asistir y reseñar sobre las actividades de esta organización, porque no escribo para los grandes medios (?), quiero desde este modesto periódico (sin permiso de nadie) manifestar mis felicitaciones a las personas que hicieron posible ese cruce de esplendor, arte y estética a través de las procesiones. La magnificencia y el compromiso demostrado por cada uno de ellos, hicieron que tuviéramos una Semana Santa en Popayán bellísima y sin precedentes.
Nunca me sentí más orgullo de ser payanés que esta semana contemplando sus procesiones. Tanta pasión y entusiasmo de parte de los cargueros, sahumadoras y toda esa multitud de semanasanteros(as) que trabajan para la excelencia manifiesta, motivan a vivir con solemnidad la tradición que más nos identifica y nos debe unir como habitantes de la ciudad blanca.
El mito que reza: “La Procesiones de Popayán son las más bellas del continente”, sigue vivo, es cierto y no cabe duda; el mundo entero pudo ser testigo de ello a través de las transmisiones de radio, televisión e interné que se hicieron tanto desde los medios locales, como desde la red de canales de televisión que reseñaron con lujo de referentes históricos cada una de las noches mágicas que extraños y payaneses pudimos vivir con la piel de gallina y nudos en la garganta.
Hay que destacar el trabajo de las mujeres, cada vez más denotativo y protagónico. Baluartes de belleza, compromiso y devoción que hacen de nuestra fiesta religiosa un asunto para la gracia de Dios, con un orgullo ajeno a la vanidad. Porque han sido, y son nuestras madres las que enseñan en casa el respeto y la necesidad de preservar un patrimonio que nos llena de orgullo.
Cada Procesión, al igual que cada acto litúrgico para el cual nuestros sacerdotes sacan a relucir toda la carga poética y significativa “de la pasión y muerte” del Cristo que nos identifica, permitieron seguir construyendo la ciudad amada y sin fronteras que año tras año, con devoción y admiración es visitada por miles de peregrinos.
Los foráneos, los emigrantes, la gente que ha llegado por azar para quedarse a vivir en Popayán, los turistas, los comerciantes y las nuevas generaciones han venido entendiendo que Las Procesiones son un asunto de cultura, pero también de profundas raíces religiosas que tenemos que apoyar y defender; y donde, si no se participa directamente, se respeta y admira sin vacilaciones. ¡Gracias semanasanteros!
valenciacalle@yahoo.com
Aunque, como muchos ya saben, estoy vetado por el presidente de la Junta Pro Semana Santa para asistir y reseñar sobre las actividades de esta organización, porque no escribo para los grandes medios (?), quiero desde este modesto periódico (sin permiso de nadie) manifestar mis felicitaciones a las personas que hicieron posible ese cruce de esplendor, arte y estética a través de las procesiones. La magnificencia y el compromiso demostrado por cada uno de ellos, hicieron que tuviéramos una Semana Santa en Popayán bellísima y sin precedentes.
Nunca me sentí más orgullo de ser payanés que esta semana contemplando sus procesiones. Tanta pasión y entusiasmo de parte de los cargueros, sahumadoras y toda esa multitud de semanasanteros(as) que trabajan para la excelencia manifiesta, motivan a vivir con solemnidad la tradición que más nos identifica y nos debe unir como habitantes de la ciudad blanca.
El mito que reza: “La Procesiones de Popayán son las más bellas del continente”, sigue vivo, es cierto y no cabe duda; el mundo entero pudo ser testigo de ello a través de las transmisiones de radio, televisión e interné que se hicieron tanto desde los medios locales, como desde la red de canales de televisión que reseñaron con lujo de referentes históricos cada una de las noches mágicas que extraños y payaneses pudimos vivir con la piel de gallina y nudos en la garganta.
Hay que destacar el trabajo de las mujeres, cada vez más denotativo y protagónico. Baluartes de belleza, compromiso y devoción que hacen de nuestra fiesta religiosa un asunto para la gracia de Dios, con un orgullo ajeno a la vanidad. Porque han sido, y son nuestras madres las que enseñan en casa el respeto y la necesidad de preservar un patrimonio que nos llena de orgullo.
Cada Procesión, al igual que cada acto litúrgico para el cual nuestros sacerdotes sacan a relucir toda la carga poética y significativa “de la pasión y muerte” del Cristo que nos identifica, permitieron seguir construyendo la ciudad amada y sin fronteras que año tras año, con devoción y admiración es visitada por miles de peregrinos.
Los foráneos, los emigrantes, la gente que ha llegado por azar para quedarse a vivir en Popayán, los turistas, los comerciantes y las nuevas generaciones han venido entendiendo que Las Procesiones son un asunto de cultura, pero también de profundas raíces religiosas que tenemos que apoyar y defender; y donde, si no se participa directamente, se respeta y admira sin vacilaciones. ¡Gracias semanasanteros!
martes, 18 de marzo de 2008
EL CHISME
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA
2006
Se cuenta con picardía, se recibe con una exclamación y los ojos abiertos. Se adereza con expresiones: “quién se lo iba a imaginar”, “que tal”, “se lo tenían bien guardado” (…) Llega a oídos de gente que los protagonistas desconocen, no importa: los chismes, corren, vuelan, no pagan pasajes, ni peajes, no tienen horarios, se riegan, es gratis, divierte, es un regalo social, hace amigos, genera confianza: “a ti te cuento, porque sé que no se lo vas a contar a nadie”, “te cuento, pero no me vas hacer quedar mal”.
“Aquí entre nos”, un secreto que se convierte en chisme se vuelve historia con vida propia, corre de boca en boca, atraviesa paredes, oficinas, casas, calles, no pide permiso; se confunde por ahí, entre las minifaldas y el tinto; se retuerce por ser contado, por volverse a contar y divertir. Sirve para intrigar, para iniciar una conversación, para tener la disculpa de una llamada, un Chat, un e-mail, para acompañar una cena donde no hay nada que decir.
El chisme hace gárgaras en la vida de más de uno. Se retroalimenta con otras historias, hincha lenguas, se distorsiona y se disecciona en la mesa de muchos, se degusta en el paladar del viperino. Los bocones se nutren. Los metiches soban sus manos…
El chisme se vuelve noticia, crónica social, tema de cóctel, materia de discusión, se reinventa en los cafés, de él se hace chiste en los billares y en el parque, se vuelve hazaña, mito, leyenda, historia urbana, caricatura, asunto de opinión, editoriales y discusiones…
Pero el chisme también sirve para mancillar famas, acabar reputaciones; para malograr amores, para dañar al otro, para exorcizar envidias, para demostrar lo mala gente que somos, lo burleteros que podemos llegar a ser, lo peor de notros mismos…
2006
Se cuenta con picardía, se recibe con una exclamación y los ojos abiertos. Se adereza con expresiones: “quién se lo iba a imaginar”, “que tal”, “se lo tenían bien guardado” (…) Llega a oídos de gente que los protagonistas desconocen, no importa: los chismes, corren, vuelan, no pagan pasajes, ni peajes, no tienen horarios, se riegan, es gratis, divierte, es un regalo social, hace amigos, genera confianza: “a ti te cuento, porque sé que no se lo vas a contar a nadie”, “te cuento, pero no me vas hacer quedar mal”.
“Aquí entre nos”, un secreto que se convierte en chisme se vuelve historia con vida propia, corre de boca en boca, atraviesa paredes, oficinas, casas, calles, no pide permiso; se confunde por ahí, entre las minifaldas y el tinto; se retuerce por ser contado, por volverse a contar y divertir. Sirve para intrigar, para iniciar una conversación, para tener la disculpa de una llamada, un Chat, un e-mail, para acompañar una cena donde no hay nada que decir.
El chisme hace gárgaras en la vida de más de uno. Se retroalimenta con otras historias, hincha lenguas, se distorsiona y se disecciona en la mesa de muchos, se degusta en el paladar del viperino. Los bocones se nutren. Los metiches soban sus manos…
El chisme se vuelve noticia, crónica social, tema de cóctel, materia de discusión, se reinventa en los cafés, de él se hace chiste en los billares y en el parque, se vuelve hazaña, mito, leyenda, historia urbana, caricatura, asunto de opinión, editoriales y discusiones…
Pero el chisme también sirve para mancillar famas, acabar reputaciones; para malograr amores, para dañar al otro, para exorcizar envidias, para demostrar lo mala gente que somos, lo burleteros que podemos llegar a ser, lo peor de notros mismos…
LAS VACAS SAGRADAS ( II )
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Nadie puede negar que hay vaquitas sagradas buenas gentes, responsables y hasta agradables que ejercen liderazgo positivo, pero la mayoría son inmamables y temibles.
Las vacas sagradas negativas se creen la mamá de todos los pollitos. Se las dan de importantes y creen que son intocables hasta de la mano de Dios, pero se les olvida un proverbio que ya les tiene señalado el destino: a todo cochino (marrano) le llega su día de San Valentín.
Las vacas sagradas, además de tener ego de insoportables creen que tienen privilegios incuestionables, y se las dan de superimportantes e imprescindibles en sus nichos sociales. Creen que nadie les puede cuestionar, asesorar, recomendar y mucho menos despedir por fijar sus patas de animal en alguna embarrada. Meten la cucharada o el hocico en todo, intimidan a todos incluyendo a los jefes, y ante su presencia muchos bajan la cerviz, no por respeto sino para evitarlo.
Una vaca sagrada es siempre un problema, es difícil motivarlos para capacitarse e invitarlos a realizar cambios para brindar mejores servicios porque ni siquiera lo intentan. Pero dicen que de las vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas, entonces, frente a la tozudez bobina de estos animales hay hacerles entender que si bien todos somos importantes, nadie es imprescindible, y para ello se tienen armas como la jubilación, la indemnización, los trasladarlos, el despido o el desprecio.
Bueno, despedir una vaca sagrada del trabajo no es tan fácil como hacer hamburguesas. Generalmente estas alimañas sociales suelen tener en el bolsillo muy buenas relaciones sociales y políticas que los sostiene en el poder como infiltrados, de allí su seguridad y vanagloria. A veces tienen platica heredada, y otras algún título nobiliario cuando no uno académico que los avale como “doptores de la santa madre iglesia”. Una vaca sagrada en un colegio o universidad es más dañina que un terremoto: sus proyectos de vida están encaminadas a impedir que surjan nuevas investigaciones, se creen los únicos inteligentes, capaces e importantes, y por ello todo alrededor de ellos se estanca, y si por casualidad surge algo notorio debe llevar su firma, ganando indulgencias muchas veces con camándula ajena.
Cuando la vaca sagrada es el jefe, la cosa se complica porque usualmente su palabra es única y venerable, sus ideas son leyes universales y no se les puede contradecir. Su voz no pide favores sino que grita órdenes, y sus órdenes son incuestionables, y por tanto, la salud mental de todos sus subalternos se pone en riesgo.
Pero encontrarse una vaca sagrada con “fiebre de vaca loca”, es el acabose. Las vacas locas se dan contra las paredes, babean con ojos de violador sexual, se despachan con diarreas imparables y se le tiran a todo el mundo encima. Ojala a usted, amigo lector, no le toque convivir con “una tragedia” de éstas. De todas maneras pregúntese ¿Hay en su lugar de trabajo vacas sagradas? ¿Es usted una vaca sagrada positiva o negativa?
Nadie puede negar que hay vaquitas sagradas buenas gentes, responsables y hasta agradables que ejercen liderazgo positivo, pero la mayoría son inmamables y temibles.
Las vacas sagradas negativas se creen la mamá de todos los pollitos. Se las dan de importantes y creen que son intocables hasta de la mano de Dios, pero se les olvida un proverbio que ya les tiene señalado el destino: a todo cochino (marrano) le llega su día de San Valentín.
Las vacas sagradas, además de tener ego de insoportables creen que tienen privilegios incuestionables, y se las dan de superimportantes e imprescindibles en sus nichos sociales. Creen que nadie les puede cuestionar, asesorar, recomendar y mucho menos despedir por fijar sus patas de animal en alguna embarrada. Meten la cucharada o el hocico en todo, intimidan a todos incluyendo a los jefes, y ante su presencia muchos bajan la cerviz, no por respeto sino para evitarlo.
Una vaca sagrada es siempre un problema, es difícil motivarlos para capacitarse e invitarlos a realizar cambios para brindar mejores servicios porque ni siquiera lo intentan. Pero dicen que de las vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas, entonces, frente a la tozudez bobina de estos animales hay hacerles entender que si bien todos somos importantes, nadie es imprescindible, y para ello se tienen armas como la jubilación, la indemnización, los trasladarlos, el despido o el desprecio.
Bueno, despedir una vaca sagrada del trabajo no es tan fácil como hacer hamburguesas. Generalmente estas alimañas sociales suelen tener en el bolsillo muy buenas relaciones sociales y políticas que los sostiene en el poder como infiltrados, de allí su seguridad y vanagloria. A veces tienen platica heredada, y otras algún título nobiliario cuando no uno académico que los avale como “doptores de la santa madre iglesia”. Una vaca sagrada en un colegio o universidad es más dañina que un terremoto: sus proyectos de vida están encaminadas a impedir que surjan nuevas investigaciones, se creen los únicos inteligentes, capaces e importantes, y por ello todo alrededor de ellos se estanca, y si por casualidad surge algo notorio debe llevar su firma, ganando indulgencias muchas veces con camándula ajena.
Cuando la vaca sagrada es el jefe, la cosa se complica porque usualmente su palabra es única y venerable, sus ideas son leyes universales y no se les puede contradecir. Su voz no pide favores sino que grita órdenes, y sus órdenes son incuestionables, y por tanto, la salud mental de todos sus subalternos se pone en riesgo.
Pero encontrarse una vaca sagrada con “fiebre de vaca loca”, es el acabose. Las vacas locas se dan contra las paredes, babean con ojos de violador sexual, se despachan con diarreas imparables y se le tiran a todo el mundo encima. Ojala a usted, amigo lector, no le toque convivir con “una tragedia” de éstas. De todas maneras pregúntese ¿Hay en su lugar de trabajo vacas sagradas? ¿Es usted una vaca sagrada positiva o negativa?
LAS VACAS SAGRADAS
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
A las personas intocables de un grupo social, se les dice “vacas sagradas”. Y frente a ellos, el resto de parroquianos, como si fuéramos hindús, no podemos ni siquiera mirarle a los ojos, hacerle un reclamo o desconfiar de sus incapacidades.
Al menos en la India, la leche de una vaca sagrada es dadora de vida, pero por acá, estos reyezuelos inmamables son pura malaleche. Y se caracterizan por ser rosqueros, mafiosos, politiqueros, amigos del nepotismo, la dedocracia, el trafico de influencias, violadores de normas y ordenes en oficinas, empresas, barrios, etc.
En la India las vacas no le proporcionan al hombre ni leche, ni carne, ni cuero. Por allá las vacas son consideradas familia, y cuando muere una, la lloran como a la madre que los amamantó. Cuando se enferman, se ora y cuando nace una, hay fiesta. Entre nosotros, los occidentales, la cosa es distinta. Cuando se muere una “vaca sagrada” lloramos pero de la alegría; cuando se enferman, oramos para que se mueran rapidito, y cuando nace una en la empresa donde laboramos, empezamos a lamentarnos. Y si en la India tener una vaca sagrada es una bendición, entre nosotros, “un animal de estos” es un calvario, una aberración laboral, sindical, politiquero, o lo que sea.
Para lo único que sirven una vaca cebú de la India, es para parir bueyes de tracción. Por acá, las vacas sagradas son igual de inútiles, y lo único que jalonan son problemas para el resto de los mortales que tienen que aguantárselos: ya por borrachos, ya por incumplidos, por morbosos, por viejos gagás, malgeniados o porque siempre se resisten a cualquier cambio, así sea el cambio de clima.
Las vacas cebú aguantan cualquier situación posible. A las vacas sagradas de nosotros, provoca matarlas por inaguantables, porque no dejan sobresalir a los demás, empobrecen las empresas por su terquedad; y lo peor, no se mueren ni se jubilan nunca. Al menos en la India el excremento de las vacas sirve como fertilizante o combustible. Por acá, ojala sirviera para algo la caca y el blablablá de éstos animales tan abominables.
Las vacas sagradas miran por encima del hombro al resto de los mortales. Algunas de ellas se creen “crema y nata” de una sociedad. O peor: tuertos en un país de ciegos. Y las hay de dos clases: las inanes e incapaces, y las incapaces con iniciativa. Las vacas con iniciativa son una pesadilla, abundan en universidades y sindicatos y son gente que para hacerse notar regañan a todos en las asambleas por cualquier cosa. Ofrecen discursos y conferencias ridículas, asisten a cócteles de todo tipo, y pretenden que todos rían de sus proezas, mentiras y guachadas varias.
Las vacas sagradas de la India como las de por acá, se saben imprescindibles, importantes e intocables. Mejor dicho, se sienten como “la última cocacola del desierto” y son de fácil identificación: tienen contratos indefinidos, amigos o familiares en el poder que los protege, las cosas se hacen a su manera, no aceptan trabajo extra, llegan tarde, hablan mucho de lo que hicieron un día y ya no hacen, son descomedidos, cuestionan los cambios, no proponen nada, entorpecen todo, su voz quiere ser la última palabra, se creen superiores, su ley es la del menor esfuerzo; pero sobre todo, son un problema para todo y para todos. Y como cualquier vaca silvestre, suelen tirarse en un santiamén, cualquier pastal por paraíso que sea.
A las personas intocables de un grupo social, se les dice “vacas sagradas”. Y frente a ellos, el resto de parroquianos, como si fuéramos hindús, no podemos ni siquiera mirarle a los ojos, hacerle un reclamo o desconfiar de sus incapacidades.
Al menos en la India, la leche de una vaca sagrada es dadora de vida, pero por acá, estos reyezuelos inmamables son pura malaleche. Y se caracterizan por ser rosqueros, mafiosos, politiqueros, amigos del nepotismo, la dedocracia, el trafico de influencias, violadores de normas y ordenes en oficinas, empresas, barrios, etc.
En la India las vacas no le proporcionan al hombre ni leche, ni carne, ni cuero. Por allá las vacas son consideradas familia, y cuando muere una, la lloran como a la madre que los amamantó. Cuando se enferman, se ora y cuando nace una, hay fiesta. Entre nosotros, los occidentales, la cosa es distinta. Cuando se muere una “vaca sagrada” lloramos pero de la alegría; cuando se enferman, oramos para que se mueran rapidito, y cuando nace una en la empresa donde laboramos, empezamos a lamentarnos. Y si en la India tener una vaca sagrada es una bendición, entre nosotros, “un animal de estos” es un calvario, una aberración laboral, sindical, politiquero, o lo que sea.
Para lo único que sirven una vaca cebú de la India, es para parir bueyes de tracción. Por acá, las vacas sagradas son igual de inútiles, y lo único que jalonan son problemas para el resto de los mortales que tienen que aguantárselos: ya por borrachos, ya por incumplidos, por morbosos, por viejos gagás, malgeniados o porque siempre se resisten a cualquier cambio, así sea el cambio de clima.
Las vacas cebú aguantan cualquier situación posible. A las vacas sagradas de nosotros, provoca matarlas por inaguantables, porque no dejan sobresalir a los demás, empobrecen las empresas por su terquedad; y lo peor, no se mueren ni se jubilan nunca. Al menos en la India el excremento de las vacas sirve como fertilizante o combustible. Por acá, ojala sirviera para algo la caca y el blablablá de éstos animales tan abominables.
Las vacas sagradas miran por encima del hombro al resto de los mortales. Algunas de ellas se creen “crema y nata” de una sociedad. O peor: tuertos en un país de ciegos. Y las hay de dos clases: las inanes e incapaces, y las incapaces con iniciativa. Las vacas con iniciativa son una pesadilla, abundan en universidades y sindicatos y son gente que para hacerse notar regañan a todos en las asambleas por cualquier cosa. Ofrecen discursos y conferencias ridículas, asisten a cócteles de todo tipo, y pretenden que todos rían de sus proezas, mentiras y guachadas varias.
Las vacas sagradas de la India como las de por acá, se saben imprescindibles, importantes e intocables. Mejor dicho, se sienten como “la última cocacola del desierto” y son de fácil identificación: tienen contratos indefinidos, amigos o familiares en el poder que los protege, las cosas se hacen a su manera, no aceptan trabajo extra, llegan tarde, hablan mucho de lo que hicieron un día y ya no hacen, son descomedidos, cuestionan los cambios, no proponen nada, entorpecen todo, su voz quiere ser la última palabra, se creen superiores, su ley es la del menor esfuerzo; pero sobre todo, son un problema para todo y para todos. Y como cualquier vaca silvestre, suelen tirarse en un santiamén, cualquier pastal por paraíso que sea.
DEL QUIJOTE Y SUS AMIGOS
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Dice Gabriel García Márquez en su libro “Vivir para contarla”: “…mi lectura del Quijote me pareció siempre un capítulo aparte, porque no me causo la conmoción prevista por el maestro Casalins. Me aburrían las peroratas sabias del caballero andante y no me hacían la menor gracia las burradas del escudero, hasta el extremo de pensar que no era el mismo libro de que tanto se hablaba. Sin embargo, me dije que un maestro tan sabio como el nuestro no podía equivocarse, y me esforcé por tragármelo como un purgante a cucharadas. Hice otras tentativas en el bachillerato, donde tuve que estudiarlo como tarea obligatoria, y lo aborrecí sin remedio, hasta que un amigo me aconsejó que lo pusiera en la repisa del inodoro y tratara de leerlo mientas cumplía con mis deberes cotidianos. Sólo así lo descubrí, como una deflagración, y lo gocé al derecho y al revés hasta recitar de memoria episodios enteros.”
Pues yo pienso lo mismo. Miguel de Cervantes Saavedra y su Quijote son un ladrillo inmamable. Una pesadilla sin fin, una contrariedad que nos vacuna de por vida para odiar la lectura, la escritura, la clase de español y a los profesores de literatura.
Jamás entenderé esa terquedad de algunos docentes por hacer sufrir a sus estudiantes de bachillerato haciéndonos leer obras de la literatura española como El Quijote, La Celestina, El Mío Cid, El Lazarillo de Tormes y obras de Luís de Góngora, Francisco Quevedo, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, y en fin, todos esos escritores de la rancia España, que hasta la generación del 27, y siendo sinceros, lo único que producen en la juventud de hoy, son largos bostezos ( y de pronto hasta madrazos).
Obras malucas que fueron escritas en un lenguaje anacrónico, con historias de épocas aburridas, difíciles de leer, y para nada interesantes. Un curso de literatura española para los estudiantes de nuestro tiempo es un infierno, y los docentes parecen no haberse dado cuenta de ello, a menos que les guste el papel de verdugos académicos o de sicarios intelectuales.
Ya es hora de que los maestros dejen de recitar cantaletas defendiendo a los autores del canon literario, o de libros que incluso ellos mismos ni siquiera han leído (porque no se consiguen buenas ediciones). Muchos profes llegan a las aulas de clase diciendo que esos libros –sin leerlos- son excelentes porque otros libros dicen que lo son.
Leer al enmohecido Miguel de Cervantes enferma y da menos nauseas un domingo con dos mil ejercicios de trigonometría que sentarse a leer dos capítulos con las historias de ese gordo mentecato llamado Sancho y ese flaco deschavetado llamado Don Quijote. Y pienso que un maestro que insista mucho en la lectura de esos libracos “es sospechoso” y buen provecho le haría visitar una biblioteca de autores contemporáneos.
Ahora, otra perla: Si hay que leerlos por razones de fe, entonces me parece perverso leer autores clásicos de la literatura en ediciones piratas, resumes de interné o análisis prefabricados de dos mil pesos, que es lo que leen en los colegios, seamos sinceros.
A Miguel Cervantes y sus amigos se les acabó la gasolina con la llegada del siglo XXI. Nuestra gente quiere leer otras cosas y los maestros de literatura, debemos darnos por enterado de ello si pretendemos cultivar lectores.
Enseñar el hábito de la lectura no es fácil, ganarse el respeto de los jóvenes menos; pero con esos libracos, como el tal Quijote y sus amigos, que saben más feo que un purgante, nada se consigue. ¿Usted qué dice?
Dice Gabriel García Márquez en su libro “Vivir para contarla”: “…mi lectura del Quijote me pareció siempre un capítulo aparte, porque no me causo la conmoción prevista por el maestro Casalins. Me aburrían las peroratas sabias del caballero andante y no me hacían la menor gracia las burradas del escudero, hasta el extremo de pensar que no era el mismo libro de que tanto se hablaba. Sin embargo, me dije que un maestro tan sabio como el nuestro no podía equivocarse, y me esforcé por tragármelo como un purgante a cucharadas. Hice otras tentativas en el bachillerato, donde tuve que estudiarlo como tarea obligatoria, y lo aborrecí sin remedio, hasta que un amigo me aconsejó que lo pusiera en la repisa del inodoro y tratara de leerlo mientas cumplía con mis deberes cotidianos. Sólo así lo descubrí, como una deflagración, y lo gocé al derecho y al revés hasta recitar de memoria episodios enteros.”
Pues yo pienso lo mismo. Miguel de Cervantes Saavedra y su Quijote son un ladrillo inmamable. Una pesadilla sin fin, una contrariedad que nos vacuna de por vida para odiar la lectura, la escritura, la clase de español y a los profesores de literatura.
Jamás entenderé esa terquedad de algunos docentes por hacer sufrir a sus estudiantes de bachillerato haciéndonos leer obras de la literatura española como El Quijote, La Celestina, El Mío Cid, El Lazarillo de Tormes y obras de Luís de Góngora, Francisco Quevedo, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, y en fin, todos esos escritores de la rancia España, que hasta la generación del 27, y siendo sinceros, lo único que producen en la juventud de hoy, son largos bostezos ( y de pronto hasta madrazos).
Obras malucas que fueron escritas en un lenguaje anacrónico, con historias de épocas aburridas, difíciles de leer, y para nada interesantes. Un curso de literatura española para los estudiantes de nuestro tiempo es un infierno, y los docentes parecen no haberse dado cuenta de ello, a menos que les guste el papel de verdugos académicos o de sicarios intelectuales.
Ya es hora de que los maestros dejen de recitar cantaletas defendiendo a los autores del canon literario, o de libros que incluso ellos mismos ni siquiera han leído (porque no se consiguen buenas ediciones). Muchos profes llegan a las aulas de clase diciendo que esos libros –sin leerlos- son excelentes porque otros libros dicen que lo son.
Leer al enmohecido Miguel de Cervantes enferma y da menos nauseas un domingo con dos mil ejercicios de trigonometría que sentarse a leer dos capítulos con las historias de ese gordo mentecato llamado Sancho y ese flaco deschavetado llamado Don Quijote. Y pienso que un maestro que insista mucho en la lectura de esos libracos “es sospechoso” y buen provecho le haría visitar una biblioteca de autores contemporáneos.
Ahora, otra perla: Si hay que leerlos por razones de fe, entonces me parece perverso leer autores clásicos de la literatura en ediciones piratas, resumes de interné o análisis prefabricados de dos mil pesos, que es lo que leen en los colegios, seamos sinceros.
A Miguel Cervantes y sus amigos se les acabó la gasolina con la llegada del siglo XXI. Nuestra gente quiere leer otras cosas y los maestros de literatura, debemos darnos por enterado de ello si pretendemos cultivar lectores.
Enseñar el hábito de la lectura no es fácil, ganarse el respeto de los jóvenes menos; pero con esos libracos, como el tal Quijote y sus amigos, que saben más feo que un purgante, nada se consigue. ¿Usted qué dice?
LOS BRUJOS DE PATIA
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA
Me cuentan Los Mayores que en Patía había negros que lograban hacer pactos efectivos con el diablo. Que a cambio de riqueza y poderes hipnóticos para conseguir ganado o mujeres ajenas, le entregaban su alma al diablo en un rito que se llama empautamiento.
Me cuentan también, que había brujos capaces de atrapar el alma de sus enemigos en una vasija para luego enterrarlos hasta que el cliente se volviera loco, o que ponían esas vasijas al horno para que el embrujado padeciera ataques de epilepsia. O peor aún, que tiraban la vasija al río y la persona, cual judío errante, vagaba por el mundo hasta morir.
Que los brujos de Patía eran capaces de “llamar al susto”, apoyados en rezos y bebedizos de aguardiente con ajo y tabaco, para impedir que la gente se muera cuando tiene el alma ausente porque alguien los asustó cuando dormía.
Que impedían que una persona se muriera por culpa de las “almas detentes”, pues cuando estas tocan con su frío, la gente se enferma con mareos, fiebres y diarreas hasta secarlas por dentro, porque el frío de los muertos seca la sangre de los humanos. Y explican que “el alma detente”, es aquella del difunto que se fue si ser todavía su hora por causa de un asesinato inesperado, como suele ocurrir en las venganzas familiares. Y que dejan de ser detentes cuando muere el asesino o le llega la hora de verdad.
Me cuentan además, que armaban filtros de amor con sangre de menstruación. Y de esta manera el hombre que lo bebía quedaba bajo el dominio infinito por la mujer que lo deseaba. Que enseñaban a las mujeres embarazadas a comer mucho ají y tomar copitas de aguardiente para que sus hijos le salieran bravos. Y decían que si por casualidad una madre escuchaba llorar a su hijo en el vientre, no podía decírselo a nadie porque entonces, nacían mongólicos.
Eran brujos sabios con poderes infinitos traídos de ultramar. Y que la gente blanca de la montaña los buscaba mucho para ligar sus hijos con manteca de oso y savia de chonta, para que así fueran invencibles ante los dolores y las enfermedades de la vida. Y que de igual manera eran los encargados de ayudar a bien morir a los ligados que “eran duros de matar” rascándoles el dedo corazón y dándoles agüita de azúcar para que descansaran al fin.
Yo no sé si usted, amigo lector, pueda creer en esas cosas, pero lo cierto es que hacen parte de la mitología y las historia de Patía, un municipio al sur y a dos horas de Popayán. Creado por negros cimarrones venidos de África, pasando por Haití, los jardines de la magia negra.
Yo no sé si todavía se practican empautamientos, existan brujos tan poderosos y creencias tan extravagantes para los blancos ajenos a la historia de los pueblos. Pero de allí venimos, de allí es mi sangre y son mis antepasados. ¿Sabes algo de tus ancestros, de la historia de tu familia? ¿de la sangre que te corre, los genes que te alimentan? No te dé miedo, es hora de explorar…
Me cuentan Los Mayores que en Patía había negros que lograban hacer pactos efectivos con el diablo. Que a cambio de riqueza y poderes hipnóticos para conseguir ganado o mujeres ajenas, le entregaban su alma al diablo en un rito que se llama empautamiento.
Me cuentan también, que había brujos capaces de atrapar el alma de sus enemigos en una vasija para luego enterrarlos hasta que el cliente se volviera loco, o que ponían esas vasijas al horno para que el embrujado padeciera ataques de epilepsia. O peor aún, que tiraban la vasija al río y la persona, cual judío errante, vagaba por el mundo hasta morir.
Que los brujos de Patía eran capaces de “llamar al susto”, apoyados en rezos y bebedizos de aguardiente con ajo y tabaco, para impedir que la gente se muera cuando tiene el alma ausente porque alguien los asustó cuando dormía.
Que impedían que una persona se muriera por culpa de las “almas detentes”, pues cuando estas tocan con su frío, la gente se enferma con mareos, fiebres y diarreas hasta secarlas por dentro, porque el frío de los muertos seca la sangre de los humanos. Y explican que “el alma detente”, es aquella del difunto que se fue si ser todavía su hora por causa de un asesinato inesperado, como suele ocurrir en las venganzas familiares. Y que dejan de ser detentes cuando muere el asesino o le llega la hora de verdad.
Me cuentan además, que armaban filtros de amor con sangre de menstruación. Y de esta manera el hombre que lo bebía quedaba bajo el dominio infinito por la mujer que lo deseaba. Que enseñaban a las mujeres embarazadas a comer mucho ají y tomar copitas de aguardiente para que sus hijos le salieran bravos. Y decían que si por casualidad una madre escuchaba llorar a su hijo en el vientre, no podía decírselo a nadie porque entonces, nacían mongólicos.
Eran brujos sabios con poderes infinitos traídos de ultramar. Y que la gente blanca de la montaña los buscaba mucho para ligar sus hijos con manteca de oso y savia de chonta, para que así fueran invencibles ante los dolores y las enfermedades de la vida. Y que de igual manera eran los encargados de ayudar a bien morir a los ligados que “eran duros de matar” rascándoles el dedo corazón y dándoles agüita de azúcar para que descansaran al fin.
Yo no sé si usted, amigo lector, pueda creer en esas cosas, pero lo cierto es que hacen parte de la mitología y las historia de Patía, un municipio al sur y a dos horas de Popayán. Creado por negros cimarrones venidos de África, pasando por Haití, los jardines de la magia negra.
Yo no sé si todavía se practican empautamientos, existan brujos tan poderosos y creencias tan extravagantes para los blancos ajenos a la historia de los pueblos. Pero de allí venimos, de allí es mi sangre y son mis antepasados. ¿Sabes algo de tus ancestros, de la historia de tu familia? ¿de la sangre que te corre, los genes que te alimentan? No te dé miedo, es hora de explorar…
JOVENES: MODELOS PARA ARMAR
POR: MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
“Me llamo Eleonora y tengo 21 años. Mi papá me trata como a una niña pero yo dejé de ser virgen cuando tenía 13, es más, ya tengo un aborto encima y mis papás no lo saben. Mi hermano estudia economía, tiene 19 años y mi papá no se imagina que fuma marihuana y que por eso lo han metido dos veces a un calabozo y lejos está de enterarse que perdió el semestre pasado por inasistencia”.
Los papás ven lo que quieren ver y escuchan lo que quieren escuchar y el resto del tiempo se la pasan en sus trotes, en sus escenarios y teatros: amasando fortunas, hablando con sus amigos, apostándole a la cotidianidad, jugando sus enredos de adultos.
Mis papás creen que no sabemos que ellos ya no tienen relaciones y viven aparentando un matrimonio de risas frente a nosotros. Mi papá cree que nosotros no sabemos lo mal que la pasa en el trabajo por culpa de jefe, el tirano. Y mi mamá cree que nosotros no sabemos que tiene de novio a su jefe...
Los papás no creen que uno sea bobo, pero tampoco sospechan que de bobo no tenemos un pelo. Ellos nos dan la vida, la ternura y la compota. Nos ven nacer, crecer en sus brazos, pero sin darse cuenta ellos, nosotros ya hemos inventado vida aparte. Mejor dicho, con la adolescencia hemos comenzamos a vivir doble personalidad. Una con ellos, en la casa, con sus costumbres y tradiciones, en el comedor, los fines de semana, etc.; y otra vida es la que tenemos con los amigos y amigas, en la calle, los bares, el colegio, las residencias y la universidad. Una vida al extremo, irresponsable, de desafíos, de velocidad, en fin.
Así como los adultos tienen sus juegos y encartes para subsistir. Los jóvenes igual, vivimos nuestros cruces y aventuras extrañas. A veces nos toca cambiar las ropas e inventar cosas para llegar a horas puntuales, evitar el olor a tabaco o el trago, decir que estamos durmiendo en la casa de una amiga, una tía alcahueta o que la fiesta es en una finca lejana y se varó el carro, y así otro millón de mentiras y de disculpas para tranquilizarlos.
A veces los papás nos pillan en la doble vida, pero generalmente ya es tarde. A veces se enteran por boca de chismosos que somos drogaditos, alcohólicos, gigolós o prostitutas. A veces el embarazo no se puede ocultar, o de la universidad (o el colegio) llaman a preguntar por qué no hemos vuelto. A veces la policía los llama para decirles que nos estrellamos y estamos muertos en la vía porque andábamos a doscientos kilómetros por hora y drogados, o que por culpa de una sobredosis en la discoteca tal…estamos fritos. A veces nos pillan cuando nos arrestan porque matamos a otra persona cuando nos divertíamos por ahí.
Si, así es la vida de muchos jóvenes. No siempre tan trágica y delincuencial, pero sí de una vida doble. De una hipocresía constante, un disfraz de carnaval continuo, dos caras, dos destinos, un ángel, un demonio. Una mentirita sin querer queriendo…
¿Qué está haciendo tu hijo(a) a esta hora? ¿Con quién duerme? ¿Qué consume? ¿Cómo va en el colegio o la U? ¿Qué sabe él o ella de la vida? ¿Qué ya vivió y no te has dado cuenta? (valenciacalle@hotmail.com)
“Me llamo Eleonora y tengo 21 años. Mi papá me trata como a una niña pero yo dejé de ser virgen cuando tenía 13, es más, ya tengo un aborto encima y mis papás no lo saben. Mi hermano estudia economía, tiene 19 años y mi papá no se imagina que fuma marihuana y que por eso lo han metido dos veces a un calabozo y lejos está de enterarse que perdió el semestre pasado por inasistencia”.
Los papás ven lo que quieren ver y escuchan lo que quieren escuchar y el resto del tiempo se la pasan en sus trotes, en sus escenarios y teatros: amasando fortunas, hablando con sus amigos, apostándole a la cotidianidad, jugando sus enredos de adultos.
Mis papás creen que no sabemos que ellos ya no tienen relaciones y viven aparentando un matrimonio de risas frente a nosotros. Mi papá cree que nosotros no sabemos lo mal que la pasa en el trabajo por culpa de jefe, el tirano. Y mi mamá cree que nosotros no sabemos que tiene de novio a su jefe...
Los papás no creen que uno sea bobo, pero tampoco sospechan que de bobo no tenemos un pelo. Ellos nos dan la vida, la ternura y la compota. Nos ven nacer, crecer en sus brazos, pero sin darse cuenta ellos, nosotros ya hemos inventado vida aparte. Mejor dicho, con la adolescencia hemos comenzamos a vivir doble personalidad. Una con ellos, en la casa, con sus costumbres y tradiciones, en el comedor, los fines de semana, etc.; y otra vida es la que tenemos con los amigos y amigas, en la calle, los bares, el colegio, las residencias y la universidad. Una vida al extremo, irresponsable, de desafíos, de velocidad, en fin.
Así como los adultos tienen sus juegos y encartes para subsistir. Los jóvenes igual, vivimos nuestros cruces y aventuras extrañas. A veces nos toca cambiar las ropas e inventar cosas para llegar a horas puntuales, evitar el olor a tabaco o el trago, decir que estamos durmiendo en la casa de una amiga, una tía alcahueta o que la fiesta es en una finca lejana y se varó el carro, y así otro millón de mentiras y de disculpas para tranquilizarlos.
A veces los papás nos pillan en la doble vida, pero generalmente ya es tarde. A veces se enteran por boca de chismosos que somos drogaditos, alcohólicos, gigolós o prostitutas. A veces el embarazo no se puede ocultar, o de la universidad (o el colegio) llaman a preguntar por qué no hemos vuelto. A veces la policía los llama para decirles que nos estrellamos y estamos muertos en la vía porque andábamos a doscientos kilómetros por hora y drogados, o que por culpa de una sobredosis en la discoteca tal…estamos fritos. A veces nos pillan cuando nos arrestan porque matamos a otra persona cuando nos divertíamos por ahí.
Si, así es la vida de muchos jóvenes. No siempre tan trágica y delincuencial, pero sí de una vida doble. De una hipocresía constante, un disfraz de carnaval continuo, dos caras, dos destinos, un ángel, un demonio. Una mentirita sin querer queriendo…
¿Qué está haciendo tu hijo(a) a esta hora? ¿Con quién duerme? ¿Qué consume? ¿Cómo va en el colegio o la U? ¿Qué sabe él o ella de la vida? ¿Qué ya vivió y no te has dado cuenta? (valenciacalle@hotmail.com)
¡DECLARACION DE AMOR!
POR: MARCO ANTONIO VALENCIACALLE
(Este texto es para ti. Es mi pensar y mi querer)
A todos nos llega el día de enamorarnos. Y entonces queremos que la humanidad sea buena y hacer parte del equipo de la gente bella, de los que hacen el bien, de los que desean la felicidad de todo el mundo, de los que regalan sonrisas, cuidan los niños ajenos y no tiran basuras en las calles. Es algo irracional, una experiencia extraña pero grata. Una noticia que queremos compartir con el resto del mundo y deseamos tener la replata para halagar con todo lo comprable a esa persona que nos alegra los días. Pero como si fuera poco, este amor me hace sentir tan invencible y capaz, que los imposibles en la razón se conviertieron en nimiedades, y así puedo ofrecerte un pedazo de luna, dos estrellas, un viaje al fin del universo, decirte que te amaré para siempre y que serás la única persona importante en mi vida, el resto de la vida.
Me agrada estar enamorado, y quisiera que todos los que me rodean sintieran y vivieran esta felicidad tan extraña y emocionante que me recorre el cuerpo y los pliegues del corazón. Este aroma suave que se apoderó de mis días y se refleja en mi sonrisa. Cuando me levanto, y te recuerdo amor, mi alma desea con todo su fuerza, que todos, en este planeta llamada tierra, ojala, en algún momento de su existencia, pudieran vivir siquiera un pedacito de esta felicidad tan grande, bella y especial que me cobija. Amarte a ti, es amar la vida. Amarme a mí. No querer la guerra, respetar la vida.
Desde que te conocí, sin querer mis costumbres han cambiado. Ahora me acicalo para ti, y mi cuerpo me lo agradece. La vanidad ha vuelto a mí y me he sorprendido mirándome al espejo horas y horas, recordando tu mirada; y cuando nuestros ojos se cruzan un drama de emociones extrañas me recorre el cuerpo, me nubla la mente, me ahoga la sangre, y una excitación suavecita me traslada al mundo del ensueño.
Me he sorprendido de regreso a casa en estado de felicidad total, a pesar de todo, y mejor aun, tatareando canciones de esperanzas y extraordinarias emociones.
Amor, has despertado inquietudes que creí dormidas para siempre, o que no existían en mi vida. Ahora, cuando te veo, cuando te pienso, cuando hablamos, esa mezcla de sentimientos me hace un ser superior. No sé como ni en qué, pero superior. Tal vez antes vivía por vivir, actuaba distraído y nada ni nadie me importaba, ahora en cambio, todo es un como un sueño. Y en él, estamos los dos.
No ando entregando mis sentimientos a la suerte o a cualquiera. Te estoy proponiendo recuperar el tiempo, darnos una oportunidad. La historia del mundo nos habla de miles y miles de amores fragmentados, tristes o muertos antes de nacer por la timidez de la gente para expresarse. O tal vez, por falta de oportunidades. Por eso, te invito desde la ternura a conversar, a construir una relación sólida, a darnos un beso de esos que hacen llover, despertar un volcán, cambiar el mundo.
*Recorte esta carta y désela a su ser amado, o a la persona que le gusta.
(Este texto es para ti. Es mi pensar y mi querer)
A todos nos llega el día de enamorarnos. Y entonces queremos que la humanidad sea buena y hacer parte del equipo de la gente bella, de los que hacen el bien, de los que desean la felicidad de todo el mundo, de los que regalan sonrisas, cuidan los niños ajenos y no tiran basuras en las calles. Es algo irracional, una experiencia extraña pero grata. Una noticia que queremos compartir con el resto del mundo y deseamos tener la replata para halagar con todo lo comprable a esa persona que nos alegra los días. Pero como si fuera poco, este amor me hace sentir tan invencible y capaz, que los imposibles en la razón se conviertieron en nimiedades, y así puedo ofrecerte un pedazo de luna, dos estrellas, un viaje al fin del universo, decirte que te amaré para siempre y que serás la única persona importante en mi vida, el resto de la vida.
Me agrada estar enamorado, y quisiera que todos los que me rodean sintieran y vivieran esta felicidad tan extraña y emocionante que me recorre el cuerpo y los pliegues del corazón. Este aroma suave que se apoderó de mis días y se refleja en mi sonrisa. Cuando me levanto, y te recuerdo amor, mi alma desea con todo su fuerza, que todos, en este planeta llamada tierra, ojala, en algún momento de su existencia, pudieran vivir siquiera un pedacito de esta felicidad tan grande, bella y especial que me cobija. Amarte a ti, es amar la vida. Amarme a mí. No querer la guerra, respetar la vida.
Desde que te conocí, sin querer mis costumbres han cambiado. Ahora me acicalo para ti, y mi cuerpo me lo agradece. La vanidad ha vuelto a mí y me he sorprendido mirándome al espejo horas y horas, recordando tu mirada; y cuando nuestros ojos se cruzan un drama de emociones extrañas me recorre el cuerpo, me nubla la mente, me ahoga la sangre, y una excitación suavecita me traslada al mundo del ensueño.
Me he sorprendido de regreso a casa en estado de felicidad total, a pesar de todo, y mejor aun, tatareando canciones de esperanzas y extraordinarias emociones.
Amor, has despertado inquietudes que creí dormidas para siempre, o que no existían en mi vida. Ahora, cuando te veo, cuando te pienso, cuando hablamos, esa mezcla de sentimientos me hace un ser superior. No sé como ni en qué, pero superior. Tal vez antes vivía por vivir, actuaba distraído y nada ni nadie me importaba, ahora en cambio, todo es un como un sueño. Y en él, estamos los dos.
No ando entregando mis sentimientos a la suerte o a cualquiera. Te estoy proponiendo recuperar el tiempo, darnos una oportunidad. La historia del mundo nos habla de miles y miles de amores fragmentados, tristes o muertos antes de nacer por la timidez de la gente para expresarse. O tal vez, por falta de oportunidades. Por eso, te invito desde la ternura a conversar, a construir una relación sólida, a darnos un beso de esos que hacen llover, despertar un volcán, cambiar el mundo.
*Recorte esta carta y désela a su ser amado, o a la persona que le gusta.
EL MUSEO EDGAR NEGRET
En Popayán existe
EL “CEMENTERIO” IBEROAMERICANO DE ARTE MODERNO
Marco Antonio Valencia Calle
Lo comenzaron a construir en 1984, y lo inauguraron en 1994 con el pomposo nombre de Museo Iberoamericano de Arte Moderno y Casa Museo Negret.
Pero desafortunadamente, en el año 2004, es un “cementerio de arte abandonado por el estado” a pesar de sus valiosas obras pictóricas y esculturas, inigualables y únicas en el país.
Pocos saben que con el conjunto de las firmas del listado de los 68 autores (de todo el mundo) de la colección privada que el escultor Edgar Negrét donó (además de 16 obras personales) salvarían las finanzas del municipio de Popayán; pero como una paradoja, dicen, el municipio no tiene cómo hacerse cargo de la totalidad de los gastos de este museo.
Sus puertas están cerradas para el público desde julio del año 2004; y hoy en día el aseador oficia de: celador, administrador, jardinero, curador, secretario y de vez en cuando, le limpia el moho y el polvo con la escoba de barrer el patio a los cuadros, y a unas paredes que extrañamente siempre están mojadas para desmadre de las obras.
Su ex directora, Victoria Ordóñez, a la única persona que parece interesarle la suerte del Museo, lleva más de seis meses con un montón de carpetas por oficinas del gobierno y amigos de la cultura buscando la renovación de su contrato, además de recursos para atender las necesidades básicas como los servicios públicos; denunciando anomalías y presentando propuestas de trabajo para hacer funcional este espacio cultural, pero nadie quiere hacerse cargo de semejante cementerio.
Primero, el Museo necesita presupuesto propio para funcionar con normalidad. Es decir que el municipio de Popayán, su dueño, debería girarle como mínimo 48 millones de pesos anuales.
egundo: Victoria Ordóñez dice que los vecinos del museo, de manera abusiva, sin consultar la curaduría municipal han construido edificios aledaños que perjudican la estética y la arquitectura de un Centro Cultural como éste, y nadie dice, ni hace nada.
Tercero: muchas obras pictóricas necesitan restauración urgente para salvarlas del gorgojo y la humedad.
Y, Cuarto; hace falta una política cultural e institucional de promoción dinámica para que el museo sea visitado de manera permanente por propios y extraños.
PROPUESTAS PARA SALVARLO
Al Museo lo crearon una comisión de ciudadanos notables a través de una Fundación, que con los años se volvió fantasma y hoy en día nadie sabe quienes son, ni dónde están.
Por lo tanto, le corresponde al Municipio de Popayán tomar medidas urgentes que permitan recuperar este bien inmueble y sus obras, para la ciudad y el turismo.
Hay quienes proponen que sea entregado en comodato a una ONG cultural, otros dicen que lo mejor sería entregárselo mediante algún convenio a la Facultad de Artes de la Universidad del Cauca. Se propone también que se organice la Fundación inicial para que decida su destino, o que sencillamente el municipio asuma su responsabilidad nombrando un director y destinando el presupuesto que se necesita. Y no falta, por supuesto, aquellas voces críticas opinando que lo mejor es cerrarlo, donar las obras a la nación y vender la casa.
EL “CEMENTERIO” IBEROAMERICANO DE ARTE MODERNO
Marco Antonio Valencia Calle
Lo comenzaron a construir en 1984, y lo inauguraron en 1994 con el pomposo nombre de Museo Iberoamericano de Arte Moderno y Casa Museo Negret.
Pero desafortunadamente, en el año 2004, es un “cementerio de arte abandonado por el estado” a pesar de sus valiosas obras pictóricas y esculturas, inigualables y únicas en el país.
Pocos saben que con el conjunto de las firmas del listado de los 68 autores (de todo el mundo) de la colección privada que el escultor Edgar Negrét donó (además de 16 obras personales) salvarían las finanzas del municipio de Popayán; pero como una paradoja, dicen, el municipio no tiene cómo hacerse cargo de la totalidad de los gastos de este museo.
Sus puertas están cerradas para el público desde julio del año 2004; y hoy en día el aseador oficia de: celador, administrador, jardinero, curador, secretario y de vez en cuando, le limpia el moho y el polvo con la escoba de barrer el patio a los cuadros, y a unas paredes que extrañamente siempre están mojadas para desmadre de las obras.
Su ex directora, Victoria Ordóñez, a la única persona que parece interesarle la suerte del Museo, lleva más de seis meses con un montón de carpetas por oficinas del gobierno y amigos de la cultura buscando la renovación de su contrato, además de recursos para atender las necesidades básicas como los servicios públicos; denunciando anomalías y presentando propuestas de trabajo para hacer funcional este espacio cultural, pero nadie quiere hacerse cargo de semejante cementerio.
Primero, el Museo necesita presupuesto propio para funcionar con normalidad. Es decir que el municipio de Popayán, su dueño, debería girarle como mínimo 48 millones de pesos anuales.
egundo: Victoria Ordóñez dice que los vecinos del museo, de manera abusiva, sin consultar la curaduría municipal han construido edificios aledaños que perjudican la estética y la arquitectura de un Centro Cultural como éste, y nadie dice, ni hace nada.
Tercero: muchas obras pictóricas necesitan restauración urgente para salvarlas del gorgojo y la humedad.
Y, Cuarto; hace falta una política cultural e institucional de promoción dinámica para que el museo sea visitado de manera permanente por propios y extraños.
PROPUESTAS PARA SALVARLO
Al Museo lo crearon una comisión de ciudadanos notables a través de una Fundación, que con los años se volvió fantasma y hoy en día nadie sabe quienes son, ni dónde están.
Por lo tanto, le corresponde al Municipio de Popayán tomar medidas urgentes que permitan recuperar este bien inmueble y sus obras, para la ciudad y el turismo.
Hay quienes proponen que sea entregado en comodato a una ONG cultural, otros dicen que lo mejor sería entregárselo mediante algún convenio a la Facultad de Artes de la Universidad del Cauca. Se propone también que se organice la Fundación inicial para que decida su destino, o que sencillamente el municipio asuma su responsabilidad nombrando un director y destinando el presupuesto que se necesita. Y no falta, por supuesto, aquellas voces críticas opinando que lo mejor es cerrarlo, donar las obras a la nación y vender la casa.
lunes, 17 de marzo de 2008
¿Y LOS MOTO-TAXISTAS QUÉ?
El transporte público de taxis debe mejorar: no es agradable subirse a vehículos viejos. Ni viajar con choferes incultos que no respetan al pasajero, la urbanidad, ni las normas de transito. Ni con taxistas que se niegan a ir a ciertos barrios, ni con abusadores de precios, y mucho menos con ladrones que le hacen “tour millonario” a los turistas llevándolos por las vías más lejanas.
Para los taxistas es grave que personas particulares hagan transporte pirata; Que cada tanto les suban el precio de la gasolina y los peajes y ellos no puedan incrementar tarifas; Que a la valla vial no se le haga mantenimiento y sus carros se dañen por tanto hueco; Que los atraquen y maten con facilidad; Que les impongan pico y placa. Y para completar, que aparezcan motociclistas ofreciendo transporte público para hacerles la competencia.
Pero mucho ojo, los mototaxistas no son enemigos, tienen que respetarlos y no agredirlos. Lo que si tienen que hacer, es exigir legalizar el servicio de moto-taxis para que todos tengas las mismas reglas, los mismos impuestos, las mismas condiciones y responsabilidades frente al estado. Estamos en una sociedad libre para crear empresa, y los taxis y buses tradicionales no pueden ser exclusivos de un servicio que han venido realizando con deficiencias. Y frente a un fenómeno cada día más popular ya nada vale. Lo mejor es exigir que las motos se legalicen para ponerlos en cintura; y ustedes a mejorar el servicio que ya prestan.
Los mototaxistas nacieron por necesidad de transporte en veredas lejanas y para aliviar la falta de trabajo de unos, pero ahora es negocio, y está sirviendo para aumentar la riqueza de muchos que ya compraron motos y contrataron conductores. Manejan altos ingresos, financiaron campañas políticas. Son visibles, y fuente de empleo.
Por eso, el Estado debe ponerles impuestos, obligarlos a organizarse, pagar peajes, placas especiales, condiciones severas para otorgar licencia a conductores, pedirles seguros de vida adicionales al tradicional, fijarles tiempos de reposición de vehículo, ponerles pico y placa, fijarles zonas y sectores de trabajo, fijar cupos por ciudades y por empresas, etc. etc.
Basta ya de peleas entre transportadores por este fenómeno. Allá las personas que por necesidad o por ahorrarse dos pesos son capaces de arriesgar su vida subiéndose a una peligrosa moto con un conductor desconocido. Que las autoridades pongan orden y cultura ciudadana.
Para los taxistas es grave que personas particulares hagan transporte pirata; Que cada tanto les suban el precio de la gasolina y los peajes y ellos no puedan incrementar tarifas; Que a la valla vial no se le haga mantenimiento y sus carros se dañen por tanto hueco; Que los atraquen y maten con facilidad; Que les impongan pico y placa. Y para completar, que aparezcan motociclistas ofreciendo transporte público para hacerles la competencia.
Pero mucho ojo, los mototaxistas no son enemigos, tienen que respetarlos y no agredirlos. Lo que si tienen que hacer, es exigir legalizar el servicio de moto-taxis para que todos tengas las mismas reglas, los mismos impuestos, las mismas condiciones y responsabilidades frente al estado. Estamos en una sociedad libre para crear empresa, y los taxis y buses tradicionales no pueden ser exclusivos de un servicio que han venido realizando con deficiencias. Y frente a un fenómeno cada día más popular ya nada vale. Lo mejor es exigir que las motos se legalicen para ponerlos en cintura; y ustedes a mejorar el servicio que ya prestan.
Los mototaxistas nacieron por necesidad de transporte en veredas lejanas y para aliviar la falta de trabajo de unos, pero ahora es negocio, y está sirviendo para aumentar la riqueza de muchos que ya compraron motos y contrataron conductores. Manejan altos ingresos, financiaron campañas políticas. Son visibles, y fuente de empleo.
Por eso, el Estado debe ponerles impuestos, obligarlos a organizarse, pagar peajes, placas especiales, condiciones severas para otorgar licencia a conductores, pedirles seguros de vida adicionales al tradicional, fijarles tiempos de reposición de vehículo, ponerles pico y placa, fijarles zonas y sectores de trabajo, fijar cupos por ciudades y por empresas, etc. etc.
Basta ya de peleas entre transportadores por este fenómeno. Allá las personas que por necesidad o por ahorrarse dos pesos son capaces de arriesgar su vida subiéndose a una peligrosa moto con un conductor desconocido. Que las autoridades pongan orden y cultura ciudadana.
lunes, 10 de marzo de 2008
¿Y QUIÉN ES BELKIS?
Belkis es gracia, alegría, espontaneidad, coquetería, dulzura y risa cantarina los sábados en la madrugada cuando prendo la radio. Y ya todos sabemos que la risa produce bienestar anímico, baja el estrés, disminuye el colesterol, suaviza la digestión estomacal, ejercita los músculos abdominales y del rostro, aplaca la ira y contribuye a una actitud mental positiva para alejar la enfermedades.
Belkis es la compañera de fórmula de Eliecer León en “Amanecer en Piyama”, un programa de Radio Súper. No conozco en persona a la risueña presentadora, incluso hasta confieso que me da “un poco de cosita” llegar a conocerla porque ya tengo imaginada su figura, su belleza y su personalidad por el tono de la voz y la chispa de su risa cuando interactúa con los oyentes.
Don Eliecer es un hombre carismático, bien informado, recursivo, de voz amable y querendona, que ha hecho de su programa una institución lúdica e importante para la radio caucana; pero son las risotadas de la Belkis lo que me seduce a madrugar.
Y por lo tanto, me confieso el admirador número uno de la Belkis (que bien puede escribirse Velquis con q, o Belquix con be y equis), pero lo que realmente me emociona es la espontaneidad de su voz y la franqueza de su risa. Una risa contagiosa, llena de alegría, que anima y hace soñar…
Las risotadas de la Belkis me aceleran el pulso y el ritmo cardiaco, y gracias a la alegría con la que esta chica conduce sus entrevistas y saluda a sus cientos de oyentes que la llaman por teléfono, libero endorfinas por montones y mis arterias coronarias mantienen su elasticidad. Reírme con las cosas que se dicen y pasan en el programa es un placer casi gratis, y cuando lo hago siento que mi espíritu se deshace de las angustias y temores de la semana.
Ya quisiera yo, escuchar más programas como este todos los días, programas que me hagan mover más de 60 músculos en la cara al reír y hagan sentir orgulloso de lo que somos. Que me seduzcan con la originalidad y sencillez de sus conductores y oyentes. Programas donde se promueva el talento artístico y musical de la gente que asiste a cantar en vivo a través de la radio. Ya quisiera yo, escuchar otro programa radial con tantas llamadas al aire como las que reciben Belquis y Don Eliecer, y poder reír más, mucho más, y poder tener más pedacitos de paz y buen humor en medio de los conflictos terrenales que los colombianos padecemos. Gracias Belkis, Gracias Don Eliecer!
Belkis es la compañera de fórmula de Eliecer León en “Amanecer en Piyama”, un programa de Radio Súper. No conozco en persona a la risueña presentadora, incluso hasta confieso que me da “un poco de cosita” llegar a conocerla porque ya tengo imaginada su figura, su belleza y su personalidad por el tono de la voz y la chispa de su risa cuando interactúa con los oyentes.
Don Eliecer es un hombre carismático, bien informado, recursivo, de voz amable y querendona, que ha hecho de su programa una institución lúdica e importante para la radio caucana; pero son las risotadas de la Belkis lo que me seduce a madrugar.
Y por lo tanto, me confieso el admirador número uno de la Belkis (que bien puede escribirse Velquis con q, o Belquix con be y equis), pero lo que realmente me emociona es la espontaneidad de su voz y la franqueza de su risa. Una risa contagiosa, llena de alegría, que anima y hace soñar…
Las risotadas de la Belkis me aceleran el pulso y el ritmo cardiaco, y gracias a la alegría con la que esta chica conduce sus entrevistas y saluda a sus cientos de oyentes que la llaman por teléfono, libero endorfinas por montones y mis arterias coronarias mantienen su elasticidad. Reírme con las cosas que se dicen y pasan en el programa es un placer casi gratis, y cuando lo hago siento que mi espíritu se deshace de las angustias y temores de la semana.
Ya quisiera yo, escuchar más programas como este todos los días, programas que me hagan mover más de 60 músculos en la cara al reír y hagan sentir orgulloso de lo que somos. Que me seduzcan con la originalidad y sencillez de sus conductores y oyentes. Programas donde se promueva el talento artístico y musical de la gente que asiste a cantar en vivo a través de la radio. Ya quisiera yo, escuchar otro programa radial con tantas llamadas al aire como las que reciben Belquis y Don Eliecer, y poder reír más, mucho más, y poder tener más pedacitos de paz y buen humor en medio de los conflictos terrenales que los colombianos padecemos. Gracias Belkis, Gracias Don Eliecer!
domingo, 9 de marzo de 2008
LOS RITOS
Los indígenas chimilas creían que si alguien olvidaba a sus muertos, y no ofrecía para ellos el fuego y las oraciones que necesitaban para aliviar su alma en el más allá, estos estaban en capacidad de enviar desgracias y enfermedades a sus sobrevivientes. Los taironas, emberas y cunas, creían en la existencia de las dos casas, y por eso enterraban a los muertos en las mismas casas que le servían de habitación. Los negros de San Basilio de Palenque se reúnen alrededor del finado en cantos, lamentos, bailes, comidas y un tambor por nueve días para ayudarle a encontrar el camino al otro lado. Cuando los españoles llegaron a América se estremecían al pensar que podían ser enterrados en lugares no bendecidos, y por eso andaban con curas a bordo, y construían iglesias para ser enterrados en sus atrios. En la colonia, la gente dejaba en su testamento partidas suficientes para sus honras fúnebres y una buena cantidad de misas a su nombre. Y hoy, dentro del presupuesto familiar mensual se deja para pagar lotes y servicios funerarios prepagos, como un asunto de previsión y vida moderna organizada.
En el siglo XVIII se dejaron de usar las iglesias como cementerios al descubrir que es un error de sanidad y son focos de epidemias, tenerlos en zonas urbanas, entonces se imponen “los camposantos” extramuros en América. Y desde esa época gente adinerada y algunos grupos sociales, comenzaron a construir mausoleos, estatuas y monumentos para honrar y perpetuar la memoria de sus muertos. Aquellos lugares de tragedias naturales son declarados camposantos; y en muchas ciudades del mundo es común encontrar esculturas en memoria de masacres, magnicidios y genocidios, para denunciar y no olvidar las muertes violentas que nos aterran.
Los ritos a la muerte, son valoraciones a la vida individual o colectiva. Son ceremonias, palabras, actos, instrumentos y personas reunidas para convocar fuerzas internas y sobrenaturales. Se realizan en fechas especiales para expresar intenciones delicadas de definir, y han hecho parte de todas las sociedades del universo en todo tiempo y lugar.
La vida, en su cotidianidad, esta llena de ritos de todos los talantes. Una fiesta, un brindis, una misa, una ofrenda es un rito. Son necesarios para trascender, renovarse, pasar la página y convocar nuevos augurios.
miércoles, 27 de febrero de 2008
Municipios y gestión cultural
Ahora que estamos comiendo esperanzas nuevas con alcaldes y gobernador recién elegidos, es bueno comentar la necesidad de invertir en cultura para salir del subdesarrollo y la violencia en nuestros territorios. Todos saben de la valía de tener ciudadanos cultos e ilustrados, pero pocos saben que la cultura no nace por generación espontanea, ni es producto de la pobreza o la politiquería. La cultura es quizá el bien más preciado de todos los pueblos, y es un proceso de formación que se inicia en casa, se fomenta en el colegio y se fortalece, necesariamente con políticas del estado.
Los alcaldes deben invertir en cultura tanto como invierten en deporte. Deben fomentar concursos para motivar las vocaciones y financiar todas aquellas expresiones del cuerpo, la mente y el espíritu que hacen grande a un pueblo, frente a otros pueblos.
Las instituciones educativas, si bien es cierto son los motores de la vida cultural y deportiva de muchos municipios, y los maestros dedican tiempo a fomentar el amor por las artes, necesitan más apoyo, recursos, incentivos y acompañamiento del Estado.
Nunca vamos a tener escritores ni músicos importantes, si ilusionamos a los niños para que sean artistas, pero una vez que son adultos no los apoyamos para sacar avante sus productos culturales fuera de las fronteras de nuestros municipios, y lo poco que se hace, lo logran con las uñas.
Las nuevas administraciones municipales deben ser muy conscientes de su responsabilidad con la cultura, y por lo tanto no pueden convertir los cargos de los entes culturales en puestos de corbata, nombrando a gente que no tienen ni idea de lo que es hacer gestión cultural.
Una persona que trabaja en una institución cultural, llámese Casa de la Cultura, Coordinación cultural o biblioteca municipal debe estar preparada conceptualmente en asuntos referentes a la historia regional, la pluriculturalidad étnica que vivimos, las manifestaciones culturales más relevantes de la región en todos los tiempos y campos; saber sobre sistemas de financiamiento, mercados culturales, cooperación internacional, diseño de proyectos y formas para captar recursos, así como planear los procesos culturales a largo y corto plazo, para lograr que todos los ciudadanos del municipio y el departamento puedan participar como actores y/o como espectadores, porque si la cultura nos presenta una oportunidad de educar, también hace posible la felicidad y la paz, y a eso le tienen que apostar los mandatarios locales y los gestores que han nombrado.
Los alcaldes deben invertir en cultura tanto como invierten en deporte. Deben fomentar concursos para motivar las vocaciones y financiar todas aquellas expresiones del cuerpo, la mente y el espíritu que hacen grande a un pueblo, frente a otros pueblos.
Las instituciones educativas, si bien es cierto son los motores de la vida cultural y deportiva de muchos municipios, y los maestros dedican tiempo a fomentar el amor por las artes, necesitan más apoyo, recursos, incentivos y acompañamiento del Estado.
Nunca vamos a tener escritores ni músicos importantes, si ilusionamos a los niños para que sean artistas, pero una vez que son adultos no los apoyamos para sacar avante sus productos culturales fuera de las fronteras de nuestros municipios, y lo poco que se hace, lo logran con las uñas.
Las nuevas administraciones municipales deben ser muy conscientes de su responsabilidad con la cultura, y por lo tanto no pueden convertir los cargos de los entes culturales en puestos de corbata, nombrando a gente que no tienen ni idea de lo que es hacer gestión cultural.
Una persona que trabaja en una institución cultural, llámese Casa de la Cultura, Coordinación cultural o biblioteca municipal debe estar preparada conceptualmente en asuntos referentes a la historia regional, la pluriculturalidad étnica que vivimos, las manifestaciones culturales más relevantes de la región en todos los tiempos y campos; saber sobre sistemas de financiamiento, mercados culturales, cooperación internacional, diseño de proyectos y formas para captar recursos, así como planear los procesos culturales a largo y corto plazo, para lograr que todos los ciudadanos del municipio y el departamento puedan participar como actores y/o como espectadores, porque si la cultura nos presenta una oportunidad de educar, también hace posible la felicidad y la paz, y a eso le tienen que apostar los mandatarios locales y los gestores que han nombrado.
MIS VECINOS
Me encanta saber que la vecina tiene buena voz pero nos perturba a muchos el volumen de su caraoke cuando trabajamos en casa, descansamos o estudiamos; olvida la “cantante” que vive en un Edificio y no en un salón para ensayos musicales. Me encanta conocer a un tipo tan comprensivo con su esposa, que sale a fumar en las escalares del Conjunto dejándole la contaminación a los demás. Me encanta ver que los dos roedores del patio común, ya son cuatro, y pronto serán seis; que la vecina encontró compañía en dos perros; y que otro vecino adora tanto a los animales, que tiene un animal de selva por el que daría la vida, o mataría con sus propias manos a quien lo denunciara por violar, no una, sino varias leyes que se lo prohíben. Olvidan mis vecinos que vivir en un Edificio Residencial es diferente a vivir en un zoológico, una casa de campo o de barrio. Que la ley 746 del 2002, que rige la convivencia, la salubridad, la ecología y la tenencia de animales, se los prohíbe tajantemente.
La convivencia en un edificio se da por “Un régimen de propiedad horizontal (Ley 675, del 2001). Y queramos o no, todos los habitantes (no solamente los dueños) somos solidariamente responsables del lugar y nadie puede hacer lo que le venga en gana en su forma de vivir, si ello perturba la salubridad, o el bienestar de los demás. Por eso, al comprar o alquilar un inmueble de estos, es preciso tener en cuenta ese detalle; desconocerlo nos puede generar dolores de cabeza, multas y sanciones; o en caso extremo, llamadas a la policía o la alcaldía, para que simplemente haga cumplir la Ley.
Ley que orienta que en los dos primeros meses del año hay que realizar una Asamblea General de Co-propietarios, para tomar decisiones tan simples como la redacción del Manual de convivencia. Manual que los habitantes del edificio ya sean dueños o inquilinos, están obligados a cumplir para evitar discusiones o pleitos inoficiosos.
Si los habitantes del edificio no somos capaces de administrarnos a sí mismos, esta Junta puede contratar a una persona jurídica o natural que lo haga. De no hacerlo, la indiferencia nos desmejora la calidad de vida, los apartamentos pierden valor, los problemas y las deudas comunes crecen, las autoridades pueden sancionarnos, y los problemas de convivencia podrían aflorar en cualquier momento.
La convivencia en un edificio se da por “Un régimen de propiedad horizontal (Ley 675, del 2001). Y queramos o no, todos los habitantes (no solamente los dueños) somos solidariamente responsables del lugar y nadie puede hacer lo que le venga en gana en su forma de vivir, si ello perturba la salubridad, o el bienestar de los demás. Por eso, al comprar o alquilar un inmueble de estos, es preciso tener en cuenta ese detalle; desconocerlo nos puede generar dolores de cabeza, multas y sanciones; o en caso extremo, llamadas a la policía o la alcaldía, para que simplemente haga cumplir la Ley.
Ley que orienta que en los dos primeros meses del año hay que realizar una Asamblea General de Co-propietarios, para tomar decisiones tan simples como la redacción del Manual de convivencia. Manual que los habitantes del edificio ya sean dueños o inquilinos, están obligados a cumplir para evitar discusiones o pleitos inoficiosos.
Si los habitantes del edificio no somos capaces de administrarnos a sí mismos, esta Junta puede contratar a una persona jurídica o natural que lo haga. De no hacerlo, la indiferencia nos desmejora la calidad de vida, los apartamentos pierden valor, los problemas y las deudas comunes crecen, las autoridades pueden sancionarnos, y los problemas de convivencia podrían aflorar en cualquier momento.
¡Que cierren las licoreras departamentales!
Que desgracia tener que inventar la mentira (creérsela y defenderla), de que las licoreras departamentales son indispensables para financiar la salud, la cultura y la educación de una región. Si lo cierto es que un pueblo desarrollado, culto y preocupado por su comunidad, lo primero que debería hacer es educar para no consumir drogas en vez de proporcionarlas; porque estos productos causan daños irreversibles en la salud, homicidios, suicidios, problemas laborales, y accidentes de tránsito que dejan miles de muertos en las estadísticas de todos los pueblos.
Que desgracia que nuestras gobernaciones tengan que decir que dependen (para algo) del “dinero fácil” que producen las licoreras; y por consiguiente, vivir a cuenta de lo peor de la sociedad como son los borrachos, los adictos y los miles de muertos causados por la ingesta de alcohol. Que desgraciados los gobiernos locales que para su desarrollo cultural tienen que abogar por el alcoholismo entre sus ciudadanos.
Tienen razón los pensionados y trabajadores de estas empresas, en oponerse a que sean liquidadas con la fuerza de sus sindicatos y demandas de todo tipo, porque de allí depende el sustento de sus familias. Pero como empleados son incapaces de cuestionarse bioéticamente el asunto del daño que causa el consumo del alcohol. A ellos, como a muchos en el mundo, únicamente les interesa el crujir de sus estómagos, su trabajo y sus familias, y el resto de la humanidad se puede ir al carajo bebiendo trago hasta morir; pero tienen que entender que este tipo de instituciones con carácter público, tarde o temprano se tienen que cerrar. Y eso llegará cuando un Senador serio haga el debate pertinente en el Congreso de la República, o los gobernadores responsables se den la pela y las liquiden.
Lo malo, es que si han pensando en cerrar licoreras, es por los pésimos manejos administrativos, corrupción, ineficiencia, insolvencia, inviabilidad económica y perversiones politiqueras; pero no por defender al ciudadano inerme frente a la publicidad agresiva y mentirosa que nos invita a beber para ser felices y contribuir a la salud de todos. Bien le haría a la juventud del siglo XXI, a la ética, a la ciudadanía y a la política, el cierre de estos castillos de la contradicción; al tiempo que la creatividad y capacidad de nuestros dirigentes nos ofrecen otro tipo soluciones para financiar de manera decente la educación y la cultura. (valenciacalle@yahoo.com)
Que desgracia que nuestras gobernaciones tengan que decir que dependen (para algo) del “dinero fácil” que producen las licoreras; y por consiguiente, vivir a cuenta de lo peor de la sociedad como son los borrachos, los adictos y los miles de muertos causados por la ingesta de alcohol. Que desgraciados los gobiernos locales que para su desarrollo cultural tienen que abogar por el alcoholismo entre sus ciudadanos.
Tienen razón los pensionados y trabajadores de estas empresas, en oponerse a que sean liquidadas con la fuerza de sus sindicatos y demandas de todo tipo, porque de allí depende el sustento de sus familias. Pero como empleados son incapaces de cuestionarse bioéticamente el asunto del daño que causa el consumo del alcohol. A ellos, como a muchos en el mundo, únicamente les interesa el crujir de sus estómagos, su trabajo y sus familias, y el resto de la humanidad se puede ir al carajo bebiendo trago hasta morir; pero tienen que entender que este tipo de instituciones con carácter público, tarde o temprano se tienen que cerrar. Y eso llegará cuando un Senador serio haga el debate pertinente en el Congreso de la República, o los gobernadores responsables se den la pela y las liquiden.
Lo malo, es que si han pensando en cerrar licoreras, es por los pésimos manejos administrativos, corrupción, ineficiencia, insolvencia, inviabilidad económica y perversiones politiqueras; pero no por defender al ciudadano inerme frente a la publicidad agresiva y mentirosa que nos invita a beber para ser felices y contribuir a la salud de todos. Bien le haría a la juventud del siglo XXI, a la ética, a la ciudadanía y a la política, el cierre de estos castillos de la contradicción; al tiempo que la creatividad y capacidad de nuestros dirigentes nos ofrecen otro tipo soluciones para financiar de manera decente la educación y la cultura. (valenciacalle@yahoo.com)
CAFÉ Y CIUDAD
Sentarse a conversar en un Café es un placer y desde hace muchos años un ejercicio vital para citadinos sensibles. Las ciudades del mundo tienen entre sus sitios clásicos los Cafés, donde hombres y mujeres amigos de la palabra, el ocio o la inteligencia, se dedican a alimentar el espíritu, el conocimiento y la vida misma, alrededor de alguna bebida aromática y exquisita.
En Popayán, como en las grandes ciudades del mundo, la amistad, la grandeza, el humor, los negocios, las costumbres, los chismes, los mitos y la cotidianidad suelen pasar por las mesas de los Cafés, lugares cada vez más distinguidos, tradicionales y acogedores.
En ellos se cuecen las aventuras políticas, los desmanes literarios, los amores enloquecidos, la biografía de grandes empresarios y la de interesantes personajes de la comarca; y así lo entendió un patojo como Álvaro Grijalba, que decidió llevar el encuentro con sus amigos a un estudio de televisión, para transmitir sus pláticas en vivo y en directo, en un formato exigente, oportuno y eficaz, que cada vez gana más audiencia.
El programa se llama Café y Ciudad, va de lunes a viernes a las 11:00am (con retransmisión a las 9:00pm) en un canal local, y en pocos meses se ha constituido en cita obligada para muchos televidentes que desean conocer, en la voz de sus protagonistas, el desarrollo de historias y asuntos que a todos nos concierne por el mero hecho del sentido de la pertenencia.
Para una tertulia amena, hace falta un buen anfitrión y una taza de café bien preparada. Luego, viene la excelencia del invitado, un tema de interés general y ahora si, el milagro de cristalizar la conversación en un asunto de curiosidad para los televidentes. Y todo ello esta presente en Café y Ciudad. Grijalba es un hombre culto y audaz para sacarle jugo a sus invitados. Maneja como pocos la dialéctica, tiene intuición, es histriónico y genera confianza entre televidentes y contertulios. En sus entrevistas no pueden faltar ciertos arrebatos de humor, ironías, gracejos y anécdotas que hacen del conversar un arte y un placer.
La esencia de Café y Ciudad y el éxito de Grijalba, está en saber valorar al ser humano en todas sus dimensiones; en convertir a nuestros personajes más sencillos en verdaderos protagonistas, y a los encumbrados por los vericuetos de la fama en personas amables que se dejan conversar. Al final, uno siente que con este tipo de programas se esta aportando de manera eficaz al desarrollo y la cultura de la ciudad, al reconocimiento y valoración de los hombres y mujeres que día a día individualmente trabajan duro por sacar adelante sus vidas, al tiempo que contribuyen de manera eficaz con el progreso del país y la región.
(valenciacalle@yahoo.com) * Escritor.
En Popayán, como en las grandes ciudades del mundo, la amistad, la grandeza, el humor, los negocios, las costumbres, los chismes, los mitos y la cotidianidad suelen pasar por las mesas de los Cafés, lugares cada vez más distinguidos, tradicionales y acogedores.
En ellos se cuecen las aventuras políticas, los desmanes literarios, los amores enloquecidos, la biografía de grandes empresarios y la de interesantes personajes de la comarca; y así lo entendió un patojo como Álvaro Grijalba, que decidió llevar el encuentro con sus amigos a un estudio de televisión, para transmitir sus pláticas en vivo y en directo, en un formato exigente, oportuno y eficaz, que cada vez gana más audiencia.
El programa se llama Café y Ciudad, va de lunes a viernes a las 11:00am (con retransmisión a las 9:00pm) en un canal local, y en pocos meses se ha constituido en cita obligada para muchos televidentes que desean conocer, en la voz de sus protagonistas, el desarrollo de historias y asuntos que a todos nos concierne por el mero hecho del sentido de la pertenencia.
Para una tertulia amena, hace falta un buen anfitrión y una taza de café bien preparada. Luego, viene la excelencia del invitado, un tema de interés general y ahora si, el milagro de cristalizar la conversación en un asunto de curiosidad para los televidentes. Y todo ello esta presente en Café y Ciudad. Grijalba es un hombre culto y audaz para sacarle jugo a sus invitados. Maneja como pocos la dialéctica, tiene intuición, es histriónico y genera confianza entre televidentes y contertulios. En sus entrevistas no pueden faltar ciertos arrebatos de humor, ironías, gracejos y anécdotas que hacen del conversar un arte y un placer.
La esencia de Café y Ciudad y el éxito de Grijalba, está en saber valorar al ser humano en todas sus dimensiones; en convertir a nuestros personajes más sencillos en verdaderos protagonistas, y a los encumbrados por los vericuetos de la fama en personas amables que se dejan conversar. Al final, uno siente que con este tipo de programas se esta aportando de manera eficaz al desarrollo y la cultura de la ciudad, al reconocimiento y valoración de los hombres y mujeres que día a día individualmente trabajan duro por sacar adelante sus vidas, al tiempo que contribuyen de manera eficaz con el progreso del país y la región.
(valenciacalle@yahoo.com) * Escritor.
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